Categoría: Sabiduría

Yom Kipur, aflicciones y Neilá

En Yom Kipur no sólo está prohibido comer y beber, sino que también nos afligimos prescindiendo de otros placeres físicos. Nuestros sabios han enumerado cinco aflicciones: debemos abstenernos de comer, beber, lavar o acicalar nuestro cuerpo, calzar zapatos de cuero y mantener relaciones intimas. Estas cinco aflicciones corresponden a los Cinco libros de la Torá,

El shofar, la voz.

Quiero compartir brevemente una historia interesantísima que vi  en Youtube en un cortometraje producido por Toldot Israel e History Channel que se llama “Ecos de un shofar”, y trata de un suceso que ocurrió durante  el mandato británico en Eretz Israel , o sea desde 1930 a 1947, cuando estaba prohibido tocar el shofar en

Tishá be’Av, motivos por los cuales se destruyó el Bet Hamikdash

Idolatría, asesinato, y adulterio Dice la Guemará[1] que el Bet Hamikdash se destruyó por tres actos muy graves que se hacían en esa época, que estos son: Idolatría, asesinato, y adulterio. Sabemos que estos tres pecados son muy graves, hasta el grado que es necesario dejarse matar y no traspasar por ellos. El Maaral, explica

Hatikva התקווה

Hatikva כל עוד בלבב פנימה נפש יהודי הומיה ולפאתי מזרח קדימה עין לציון צופיה עוד לא אבדה תקוותנו התקווה בת שנות אלפים: להיות עם חופשי בארצנו ארץ ציון וירושלים KOL OD BALEVAV PNIMA NEFESH IEHUDI HOMIA ULFAATEI MIZRAJ KADIMA AIN LETZION TZOFIA.   OD LO AVDA TIKVATENU HATIKVA BAT SHNOT ALPAIM: LIHIOT AM JOFSHI BEARTZENU

Iom Hazikarón nos trae el recuerdo a los soldados caídos

“Entonces me dijo: Hijo del hombre, estos huesos son toda la casa de Israel, ellos dicen: Se han secado nuestros huesos, se ha desvanecido nuestra esperanza, ¡todo ha acabado para nosotros! Por eso, profetiza y les dirás: Así dice el Señor H’: Voy a abrir vuestras tumbas; les haré salir de sus sepulcros, pueblo mío, y les llevaré al suelo

El eslabón que nos une (las mitsvot)

Nuestros abuelos bajaron del barco con los bolsillos vacíos y las maletas repletas, si las tenían, un diccionario implacable y los recuerdos del resplandor de la casa europea. Los afortunados, los que lograron saltar el mar del abismo para empezar desde cero, no tuvieron más opción, desde ese mismo amanecer, que trabajar para sustentar al