Categoría: Sfarad

¿Qué es Sefarad, qué significa para los judíos?

Porque hubimos judíos en la Península Ibérica y no fuimos vencidos, sino que vivimos como vecinos en innumerables localidades. Y esta convivencia se rompió abruptamente con las primeras acciones criminales contra las juderías, alimentadas calurosamente por el clero católico, siempre envidioso de nuestra firmeza en la tradición ancestral. Nos hicieron abandonar Sefarad con la expulsión,

De judíos y juderías (y 5)

Otra fue la historia de los judíos que ante la opción irse o convertirse, eligieron irse. Una parte de ellos se estableció en la costa norte africana. La mayoría se dirigió al Este, atravesando el Mediterráneo en sentido inverso al de la diáspora del siglo I. Volvían al Medio Oriente de donde habían partido otra

De judíos y juderías (4)

En 1412 se tomaron medidas durísimas contra los judíos, obligándolos a encerrarse en nuevos barrios y a vestirse con paños burdos y obscuros y llevar un solideo colorado. Lamentablemente la Iglesia católica se puso del lado del pueblo, mientras la nobleza se dividía en atacantes y defensores de los judíos, y la corona se inclinaba

De judíos y juderías (3)

Desgraciadamente para los judíos, una invasión de almohades, islámicos no semitas, ignorantes y crueles, se abatió sobre el sur de España. Los judíos, perseguidos, buscaron refugio en Castilla, emigrando en grandes cantidades, sobre todo los intelectuales. Esto ocasionó un nuevo apogeo de la cultura judeo-cristiana, bajo los activos auspicios de Alfonso el Sabio. Alfonso X

España, Portugal y el “derecho de retorno”

Ali Jarbawi, ex ministro de la Autoridad Palestina, ha regurgitado varios temas habituales dentro del discurso palestino en un artículo de opinión en el New York Times. Jonathan Tobin ya ha diseccionado hábilmente la mayoría de ellos, pero me gustaría centrarme en uno que no abordó: la afirmación de Jarbawi de que el “derecho de

¿Qué significa ser sefardí?

Ser sefardí es tener el sol consigo. El sol y el calor. Incluso cuando llueve. Ser sefardí es tener la alegría de vivir clavada en el cuerpo. La ternura ruda y tosca. Ser sefardí es reír, siempre. Y de sí, en primer lugar. Ser sefardí es también hablar alto, hablar fuerte, hablar alegre. Hablar incluso