Hay en este hombre una delicadeza extrema, como si estuviera a punto de romperse su mirada, su cara roja. Como si el niño que fue estuviera a punto otra vez de llorar solo. A veces aflora el dolor, pero el pudor lo mitiga. Es un hombre habitado por un conflicto, como su literatura. Nada en
La madre de un niño muy despierto, muy inteligente, lo llevó un día a casa del rabino de la villa. Uno de los discípulos del rabino se burló del niño diciéndole: -Querido Yankl, te doy un florín si me dices dónde habita haShem. -Y yo, respondió el niño, te doy dos si me dices dónde
Oleo sobre tela, 81×98 cm. Nueva York, Museum of Modern Art, Lillie P. Bliss Fund. En esta composición, ocupando el eje central del cuadro, creando una especie de remolino y dividiéndolo en dos partes iguales, aparecen representados dos personajes, uno masculino a la derecha, Chagall, autor del cuadro, y a la izquierda otro femenino, Bella,