La tesis de Hannah Arendt sobre «la banalidad del mal», medio siglo después

Gustavo D. Perednik Los libros memorables de la politóloga Hannah Arendt son dos: su obra cumbre «Los orígenes del totalitarismo» (1951) y su gran derrumbe: «Eichmann en Jerusalén» (1963).  El primero la transformó en una celebridad durante los años de la Guerra Fría; constituye un magistral rastreo de las tiranías del siglo XX y de

Yo judío; entre lo banal, lo sagrado y lo secular

Soy judío, sin creer en Dios. ¿Esto genera acaso la banalidad de ser judío? Sin embargo, creo que lo judío “es sagrado”, pero acaso puede ser sagrado sin concebirlo como sobrenatural. ¡Qué contrariedad! Difícil es pensar que los opuestos se unen; no nos educaron para percibirlo. Algunos filósofos hablaron de la “unidad de contrarios”. ¿Acaso

Perspectiva judía de la donación de órganos

En principio cabe aclarar la diferencia entre donación para salvar una vida específica, para un banco de órganos o experimentación científica, donde las últimas dos están prohibidas salvo en el caso de donación de sangre y coyunturalmente de piel. Ahora bien, la donación voluntaria para el efectivo e inminente salvamento de vida de una persona

LA AMIDÁ

La Amidá es el núcleo de cada culto judío, y por lo tanto también se conoce como Ha’tefillah, o «La oración». Amidá, que literalmente significa,» de pie», se refiere a una serie de bendiciones que se recitan de pie. Utilizando la imagen de amo y sirviente, los rabinos declararon que un adorador debe venir ante