EL MES DE ELUL

Las cuatro letras hebreas de la palabra ELUL (Aleph, Lamed, Vav, Lamed) son las primeras letras de las cuatro palabras «Ani le dodi ve dodi li» – «yo soy para mi Amado y mi Amado es para mí» Shir hashirím 6:3 (Cantar de los cantares). Estas palabras resumen la relación entre Di-s y su pueblo.

Elul un mes especial

Hemos dejado atrás Av, un mes que marca en el calendario uno de los periodos más afligidos y triste. Empaña de rojo sangre la historia milenaria de nuestro pueblo, la esclavitud en Egipto, la destrucción de los dos Bet-Hamikdash (Templo), las persecución de la Inquisición en España, los pogromos, la Shoá…

Ahora damos paso al último mes del calendario, el mes de Elul, que nos envuelve en una nueva atmósfera especial, abriéndose las puertas para que brille la luz en su máximo esplendor, la luminaria interna de nuestra fe. Luz después de la oscuridad.

Esta luz llegará a su máxima representación cuando se cumpla la anhelada llegada de la época mesiánica, momento en que el mundo conocerá el Shalom Emet (Paz verdadera). A partir de esta plenitud creada por el Altísimo, sólo nos quedará una opción, el amor entre los seres humanos, dejando de lado el Sinnat Jinám (odio gratuito).

Elul, antesala del nuevo año

Durante este mes de Elul, comenzamos los preparativos para recibir el año nuevo judío (Rosh Hashaná) y Yom Kipur, llevando a cabo una preparación física y material.

Pero no podemos dejar de lado la otra preparación, que es la más importante, la espiritual, cargada de emuná (confirmación en la creencia), realizando una introspección de nuestros actos, y con la meta de superación para los acontecimientos que nos depara nuestro nuevo calendario

Estos días estamos tenemos que enseñar el libro de nuestra contabilidad con Ashem, mostrando lo bueno que hemos realizado y también la línea de debe (lo no bueno de nuestra contabilidad). Be’ezrat Hashem seremos inscritos en el libro de la vida.

El libro “En el Jardín de la fe”, del Rab Arush es un refuerzo a la Emuná y forma de aceptar los designios de Hashem.

Selijot, una plegaria especial

Los sefardim recitan, desde el día 2 de Elul hasta Yom Kipur, las «Selijot», una serie especial de oraciones que invocan la misericordia de Hashem.

Los ashkenazím comienzan desde la semana que cae Rosh Hashaná. Pero durante estos 40 días hacen tocar el Shofar.

Tras la transgresión del becerro de oro, Moisés le pidió a Dios que le explicara el sistema con el cual se relaciona con el mundo. La respuesta de Dios, conocida como «los 13 atributos de la Hashem», constituyen la esencia de las Selijot.

Los 13 atributos, hablan de la paciencia de Hashem con el ser humano, tratándonos con Rajamanut (misericordia).

Elul hasta Yom Kipur

En el primer día de Elul, Moisés sube al Monte Sinai, y 40 días después, en Yom Kipur regresa con las nuevas tablas. Para nosotros también, el mes de Elul comienza un período de 40 días que culmina en el día más sagrado del año, Yom Kipur.

¿Por qué 40 días? Cuarenta es un número de limpieza y purificación. Las lluvias del diluvio de Noaj se prolongaron durante 40 días, y la mikve, el baño ritual de purificación, contiene 40 medidas de agua.

El judaismo es conocimiento y acción, ambas indisolubles. En el judaísmo, el conocimiento y la acción van unidos, para otorgar la verdadera existencia de sus miembros, de forma individual y colectiva. Gracias a la acción hoy continuamos presente, el único pueblo milenario que perdura en la actualidad.

El conocimiento y la acción, vienen acompañadas del amor por los demás, sin importar el nivel de cumplimiento de la Torá que tenga, sin importar el nivel social o cultural.

Un ejemplo de conocimiento y acción

Todo judío mayor de 12 años en las chicas y 13 años en los chicos, debe colocar dos tefilín (filacterias), uno en la cabeza, como símbolo del conocimiento, el estudio y la tradición. El otro, en el brazo cerca del corazón, para enseñarnos que es imprescindible la acción dentro de nuestra vida diaria, cerca del corazón para llevar a cabo nuestras acciones con amor al Altísimo y a las demás personas. ¿Cual nos colocamos primero? El de la acción, es el del brazo. Conocimiento puede tener cualquier persona, pero la acción es lo que nos diferencia, para poder seguir avanzando a través del cumplimiento de las mitsvot (preceptos), y para reforzar con simjá (alegría) y nuestras midot (cualidades).

Preparándonos en conocimiento

En estos días previos al comienzo del año debemos prepararnos en el conocimiento de las innumerables leyes de este mes de Elul, hasta culminar en el día de Yom Kipur. 40 días para subir un peldaño en nuestro judaísmo y reconducir nuestra conducta hacia los demás.

Las claves son:

La teshuvá: Acercamiento al judaísmo con la observancia de sus leyes.

La tsedaká: ayuda al prójimo monetario y/o espiritual, facilitándole sus condiciones de vida, brindarle tu mano siempre y ser fiel a los demás sin buscar el interés personal.

Las buenas midot: Buenas cualidades, acompañadas de la acción, llevar a la práctica el cumplimiento de la Torá con Simjá (alegría).

En nuestra forma de vida debería imperar el amor, la tolerancia, la alegría, la unión, sin importar sin el nivel social o cultural. Todo bajo la única Torá que existe y el amparo de Hashem (que es Uno y Único). Venimos de doce tribus, pero todas unidas bajo el mando de Moshé Rabenu como guía espiritual. Hashem nos brinda siempre su apoyo y una vez más nos da uno de sus mejores regalos, el mes de Elul, un mes donde tenemos que pensar retrospectivamente lo que ha acaecido desde Rosh Hashaná (año nuevo) hasta nuestros días, pensar en los avances logrados y comprometernos en reafírmalos y seguir adelante con otros, siempre que pongamos voluntad para reconducir nuestras cualidades y abrir nuestros corazones a los demás con alegría y amor.

Aprovechemos este mes de Elul para avanzar en nuestra vida judía, con el conocimiento y el raciocinio, para llegar a la acción. Pedir a Hashem que reciba nuestra Teshuvá y plegarias haciéndonos dignos de ser nuevamente inscritos en el Libro de la Vida.