«Interesante reflexión: mes de Adar»

Hay otra expresión de nuestros sabios en relación a la alegría. “No hay alegría mayor que la aclaración de las dudas”. Con relación a la fe basada en milagros escribe el Rambam: “aquel que cree por los milagros, en su corazón anida la duda , al ser que es factible que la señal fuera realizada por medio de un engaño o artimaña” (Fundamentos de la Tora 8:1). Por más grandes que hayan sido los milagros de Pesaj, ellos todavía dejan espacio a dudas. Sin embargo, cuando no hay “efectos especiales” ni “maquillaje” podemos ver nítidamente la verdadera cara del protagonista. Esto es lo que pasó en Purim. La fe incierta que se basaba en “efectos especiales” maduró a una fe más allá de toda duda o cuestionamiento. Cuando observamos con atención las pequeñas casualidades, percibimos que son de hecho “causalidades”. Que la mano de D´s está por detrás de todo, que no estamos solos sino que D´s no acompaña en cada instante de nuestras vidas. “No hay alegría mayor que la aclaración de las dudas”.

 

Rabi Ramy Avigdor