Zivia Lubetkin Zukerman, también llamada Celina, nació en Polonia en la ciudad de Byteń, cerca de Słonim (actualmente en Bielorrusia). Se unió a una edad temprana al Movimiento Laborista Sionista. Durante sus años escolares fue educada en hebreo por tutores privados. En su adolescencia se unió al movimiento juvenil sionista Dror, y en 1938 se convirtió en miembro de su Consejo Ejecutivo. Después de la Alemania nazi y más tarde, cuando la Unión Soviética invadió Polonia en septiembre de 1939, hizo un peligroso viaje desde la parte ocupada por los soviéticos hasta Varsovia para unirse al movimiento clandestino de lucha contra los nazis. También en 1939, asistió al vigésimo primer Congreso Sionista como delegada del bloque laborista de Erez Israel.

En 1942, Zivia Lubetkin ayudó a fundar el Bloque Antifascista Sionista de izquierdas. Esta sería la primera organización de resistencia en el Gueto de Varsovia para enfrentarse a las fuerzas alemanas en combate. También, como una de las fundadoras del ŻOB, participó en el consejo político de la Comunidad Judía de Varsovia, en el Comité Nacional Judío (Żydowska Komitet Narodowy, ŻKN), y en el Comité Coordinador, una organización «paraguas» que comprendía el ŻKN y el Partido Laborista Judío (Bund, no -Sionista), que patrocinó el ŻOB.

Durante sus años de actividades clandestinas, el nombre Zivia («Cywia») se convirtió en la palabra clave para Polonia en las cartas enviadas por varios grupos de resistencia, dentro y fuera del Gueto de Varsovia.

Fue una de las líderes del Levantamiento del Gueto de Varsovia y una de las 34 luchadoras que sobrevivieron a la guerra. Después de conducir a su grupo de combatientes que sobrevivieron a través de las alcantarillas de Varsovia con la ayuda de Simja «Kazik» Rotem, en los últimos días del levantamiento del gueto (el 10 de mayo de 1943), continuó sus actividades de resistencia fuera del gueto, en Varsovia.

Zivia participó en el Levantamiento de los habitantes de Varsovia en 1944 y  luchó en las unidades de la «Armia Ludowa». Aunque las fuerzas judías serían devastadas por los alemanes, Zivia Lubetkin y otros sobrevivientes se salvaron, refugiándose en un hospital que estuvo dispuesto a esconderlos.

El 1 de marzo de 1945, intentó emigrar a la tierra de Israel con el líder partisano Abba Kovner, pero no tuvieron éxito, ya que la única ruta disponible estaba bloqueada, lo que provocó que Zivia regresara a Varsovia.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Zivia Lubetkin participó activamente en la comunidad de sobrevivientes del Holocausto en Europa. Ayudó a organizar “Brijá”, una organización compuesta por agentes que ayudaron a los judíos de Europa del Este y de Centro-Europa a cruzar, por canales de inmigración ilegal, las fronteras en el camino hacia la tierra de Israel, entonces gobernada por el Mandato Británico.

Ella misma emigró en 1946. Se casó con Yitzjak Zuckerman, el comandante de la ŻOB, y ellos, junto con otros combatientes del Gueto de Varsovia y los partisanos sobrevivientes de la Shoá, fundaron el Kibbutz “Lohamei Ha’Gueta’ot” y el Museo de la Casa de los Combatientes del Gueto, ubicado en sus terrenos.

En 1961, Zivia tuvo la gran satisfacción de testificar en el juicio contra Adolf Eichmann, criminal de guerra nazi capturado por Israel, que fue organizador y responsable de la llamada “Solución final”, principalmente en Polonia.

Los dos hijos de Zivia, Shimón (1947) y Yael (1949), nacieron en Kibbutz «Lohamei Ha’Guetta’ot», en donde ella vivió el resto de su vida, muriendo el 11 de julio de 1978.

Su nieta, Roni Zuckerman, se convirtió en la primera mujer piloto de caza de la Fuerza Aérea de Israel en 2001.