{"id":3270,"date":"2023-10-27T10:48:07","date_gmt":"2023-10-27T10:48:07","guid":{"rendered":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=3270"},"modified":"2025-04-27T09:56:29","modified_gmt":"2025-04-27T09:56:29","slug":"parashat-lej-leja-no-nos-quedemos-quietos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-lej-leja-no-nos-quedemos-quietos\/","title":{"rendered":"PARASHAT LEJ LEJ\u00c1 2023: No nos quedemos quietos"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Lej-leja.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-3271 aligncenter\" src=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Lej-leja-300x200.webp\" alt=\"\" width=\"230\" height=\"153\" srcset=\"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Lej-leja-300x200.webp 300w, https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Lej-leja-768x512.webp 768w, https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Lej-leja.webp 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 230px) 100vw, 230px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p>Lej Lej\u00e1, Vete de esa tierra que no te aloja.<\/p>\n<p>Vete- escucho la voz de Dios en los o\u00eddos de Abraham.<\/p>\n<p>Vete de esa civilizaci\u00f3n que idolatra sus propias creaciones. Y en su nombre profana la verdadera imagen de la divinidad.<\/p>\n<p>Cuenta el midrash que el rey de aquel entonces en la tierra de Ur Casdim, el rey Nimrod, pretend\u00eda que Abraham abandone esas ideas de un Dios poderoso, invisible que lo animaba a construir su camino. -Yo adoro al fuego, le dijo Nimrod, y te arrojar\u00e9 al fuego. Y mand\u00f3 a construir una hoguera en un lugar p\u00fablico para demostrarles a todos lo que se hace con un traidor. Una multitud se congreg\u00f3 alrededor del fuego. Abraham fue arrojado al fuego.<\/p>\n<p>La leyenda le da un final feliz, Dios lo protege y se salva de la muerte.<\/p>\n<p>Y Abraham sale al camino. Entre las llamas, sale al camino, hacia la tierra que tiene que fundar con sus pasos.<\/p>\n<p>Lej lej\u00e1.<\/p>\n<p>Vete a la buena tierra, esa que te deja ser, creer, criar, crecer.<\/p>\n<p>La tierra f\u00e9rtil para sembrar promesas.<\/p>\n<p>Y all\u00ed fue Abraham, con todos los que, como \u00e9l, eleg\u00edan valientemente cambiar el destino o, mejor dicho, construirlo.<\/p>\n<p>Somos hijos de ese caminante.<\/p>\n<p>Y desde entonces aparecen otras voces que nos gritan:<\/p>\n<p>Lej leja\u2026. V\u00e1yanse.<\/p>\n<p>Lo gritaron los Asirios cuando nos echaron al camino del primer exilio.<\/p>\n<p>Lej Lej\u00e1\u2026. Vuelvan a la tierra, expres\u00f3 el rey de Babilonia Ciro. Y tienen permiso para reconstruir su Templo. Y all\u00ed, como Abraham, volvimos a tomar nuestros petates y retornamos.<\/p>\n<p>Y volvi\u00f3 el terror.<\/p>\n<p>Lej Lej\u00e1\u2026 tronaban las voces de los romanos, entre las llamas de la Jerusalem aniquilada y los gritos de la poblaci\u00f3n diezmada. V\u00e1yanse. Para no volver.<\/p>\n<p>Y salieron al camino, nuevamente, sin la tierra de la promesa bajo sus pies, pero sin embargo con la tierra de la promesa en sus memorias y en sus corazones.<\/p>\n<p>Crearon academias de estudio. Celebraron la patria en el texto. Honraron a sus maestros educando alumnos, formando familias que siguieron el mandato de caminar hasta encontrar una tierra que los dejara celebrar la patria del texto, honrar a sus maestros, educando alumnos y formando familias, a veces a la vista, a veces en secreto.<\/p>\n<p>Y el Lej Lej\u00e1, tan lejos del susurro que escuch\u00f3 Abraham de ese Dios que lo proteg\u00eda de la barbarie de Ur Casdim se transform\u00f3 en una orden que lacer\u00f3 la tranquilidad y la paz de nuestro pueblo.<\/p>\n<p>O se convierten al cristianismo, dec\u00edan los oficiales de la Santa Inquisici\u00f3n en Espa\u00f1a, o se van, \u00a1se van! Porque no hay lugar para Uds. ac\u00e1.<\/p>\n<p>Y as\u00ed salimos otra vez al camino. Desmoralizados por tener que seguir caminando el mundo hasta que alguien nos reciba.<\/p>\n<p>Y caminamos desde Portugal y Espa\u00f1a hasta \u00c1msterdam.<\/p>\n<p>Y algunos conseguimos llegar a Alemania y a Italia.<\/p>\n<p>Y otros a Yemen, a Siria\u2026<\/p>\n<p>El mundo se llen\u00f3 de caminantes que no sab\u00edan por qu\u00e9 no se cumpl\u00eda la promesa.<\/p>\n<p>Lej Lej\u00e1- de la bendici\u00f3n de Abraham a la maldici\u00f3n de la expulsi\u00f3n y de la permanente b\u00fasqueda de un lugar.<\/p>\n<p>Y cuando los kosakos invadieron Kishinev en Besarabia, en el 1900, saquearon e incendiaron nuestras casas, mataban a mansalva\u2026 salimos de all\u00ed como pudimos, en este eterno Lej Lej\u00e1, a encontrar una tierra, otra tierra para encontrar la promesa.<\/p>\n<p>Y llegamos en barco al nuevo continente, que quiz\u00e1s no nos conoc\u00eda tanto, no nos odiaba tanto\u2026<\/p>\n<p>Mientras tanto, un grupo de nosotros, hijos de Abraham, tozudos y empe\u00f1ados con cumplir el mandato de nuestro patriarca no renunciamos a ese Lej Lej\u00e1 a la tierra que Dios nos dio\u2026 la tierra de Israel. Y paso a paso, poco a poco, nos acercamos a habitarla, a educar a nuestros hijos, a construir jardines, a secar pantanos.<\/p>\n<p>Los jalutzim, aquellos primeros pioneros son los hijos tercos de Abraham que no renunciaron a la caminata para llegar definitivamente a una tierra en la que no hay nada que explicar. Es de donde nos echaron. Y volvemos a construirla en paz.<\/p>\n<p>Mientras tanto el mundo cada vez m\u00e1s c\u00ednico y m\u00e1s peligroso aloj\u00f3 el genocidio m\u00e1s grande de la historia de la humanidad. Y como Abraham con el rey Nimrod, fuimos tirados a la hoguera. El problema es que para ese entonces parece que Dios ya no interven\u00eda en la historia, o, que quiz\u00e1s, lo que nos contaron fue s\u00f3lo una leyenda.<\/p>\n<p>Con los harapos que conseguimos retener, con el dolor en los ojos, en los huesos, en las entra\u00f1as, lej lej\u00e1, nos pusimos de pie y con las rodillas que nos temblaban muchos llegamos a esa tierra, a la que lleg\u00f3 Abraham. Algunos por elecci\u00f3n. Y otros, digamos la verdad, porque nadie nos quer\u00eda. No conmov\u00edan los brazos tatuados ni las miradas perdidas, ni el llanto retenido.<\/p>\n<p>Fue el silencio de un consorcio de naciones que no hizo nada el que decidi\u00f3 que los jud\u00edos tuvi\u00e9ramos el estado de Israel, recuperemos esa tierra de promesa en la que ning\u00fan asirio, babilonio, egipcio, inquisidor, zar o rey de turno nos echar\u00eda. Llegamos.<\/p>\n<p>Y all\u00ed comenz\u00f3 a cumplirse con creces ese Lej Lej\u00e1, ese llamado a caminar hacia la tierra de miles y miles de jud\u00edos que por fin hac\u00edan realidad el designio que Dios puso sobre nuestro patriarca Abraham. Otros Lej Lej\u00e1 tambi\u00e9n pudieron cumplirse, como rescatar a los jud\u00edos de Yemen, a los de Etiop\u00eda, a los de Rusia\u2026 a caminar y llegar a una tierra que no te echa.<\/p>\n<p>Y Dios le dijo a Abraham, \u201cvenibreju beja kol mishpejot haadam\u00e1\u201d, \u201cy ser\u00e1n bendecidas en ti todas las familias de la tierra\u201d.<\/p>\n<p>La tierra del Lej Lej\u00e1 es bendita si es de bendici\u00f3n para todos sus descendientes.<\/p>\n<p>Y la bendici\u00f3n es bienestar, es tranquilidad para pasear a tus hijos por la calle, es la posibilidad de darles educaci\u00f3n, salud, divertimento, identidad, orgullo y libertad.<\/p>\n<p>La tierra del Lej Lej\u00e1 fue pensada para todos los descendientes de Abraham.<\/p>\n<p>Y hoy, algunos que se creen sus verdaderos mensajeros quieren volver a borrarnos del mapa. Con violencia, con terror, con fuego que consume toda dignidad humana.<\/p>\n<p>Hoy las caminatas deber\u00e1n ser para unir a todos los que quieren volver a sembrar la tierra arrasada con semillas de entendimiento, de conversaci\u00f3n, de derechos y de tranquilidad.<\/p>\n<p>Seguiremos caminando todo lo que sea necesario para alcanzarlo.<\/p>\n<p>Hoy, nuestros hermanos y hermanas en Israel no pueden caminar libremente. El cielo est\u00e1 lleno de fuegos que los amenazan. Y la guerra lejos est\u00e1 de cualquier promesa divina- aunque algunos entiendan exactamente lo contrario.<\/p>\n<p>Nosotros elegiremos siempre seguir siendo los hijos de Abraham que caminan escuchando la voz de Dios que nos dice que la tierra es bendita cuando uno se transforma en bendici\u00f3n para los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Estamos finalizando la tercera semana de la masacre del 7 de octubre. No ha pasado el peligro. Nos sentimos con Abraham en la hoguera del duelo, la desesperaci\u00f3n por la vuelta de los rehenes, la lucha de nuestros soldados, la guerra medi\u00e1tica, el antisemitismo por todas partes\u2026 sin embargo, SIN EMBARGO, no dejaremos de salir al camino en b\u00fasqueda de esa promesa; la del derecho de todos a vivir en paz, en su fe, con sus convicciones.<\/p>\n<p>Lej Lej\u00e1\u2026 salgamos al camino. No nos quedemos quietos.<\/p>\n<p>Shabat lashalom\/ Un Shabat para la paz<\/p>\n<p>Rabina Silvina Chemen<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lej Lej\u00e1, Vete de esa tierra que no te aloja. Vete- escucho la voz de Dios en los o\u00eddos de Abraham. Vete de esa civilizaci\u00f3n que idolatra sus propias creaciones. Y en su nombre profana la verdadera imagen de la divinidad. Cuenta el midrash que el rey de aquel entonces en la tierra de Ur &#8230; <a title=\"PARASHAT LEJ LEJ\u00c1 2023: No nos quedemos quietos\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-lej-leja-no-nos-quedemos-quietos\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre PARASHAT LEJ LEJ\u00c1 2023: No nos quedemos quietos\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[54],"class_list":["post-3270","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-parashat-hashavua","tag-lej-leja"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3270","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3270"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3270\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3625,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3270\/revisions\/3625"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3270"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3270"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3270"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}