{"id":3061,"date":"2022-12-16T12:30:41","date_gmt":"2022-12-16T12:30:41","guid":{"rendered":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=3061"},"modified":"2022-12-16T12:30:41","modified_gmt":"2022-12-16T12:30:41","slug":"parashat-vaieshev-hablar-un-signo-de-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-vaieshev-hablar-un-signo-de-paz\/","title":{"rendered":"PARASHAT VAIESHEV: hablar, un signo de paz"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u201c<\/em><em>Y se asent\u00f3 Iaakov en la tierra donde peregrin\u00f3 su padre, en la tierra de Cna\u00e1n.<br \/>\n\u00c9stas fueron las generaciones de Iaakov. Iosef, siendo de edad de diecisiete a\u00f1os apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven estaba con los hijos de Bilha, y con los hijos de Zilp\u00e1, mujeres de su padre: y tra\u00eda Iosef a su padre la mala fama de ellos.<br \/>\nY amaba Israel a Iosef m\u00e1s que a todos sus hijos, porque le hab\u00eda tenido en su vejez: y le hizo una t\u00fanica a rayas.<br \/>\nY viendo sus hermanos que su padre lo amaba m\u00e1s que a todos sus hermanos, lo odiaban, <strong>y<\/strong> <strong>no le pod\u00edan hablar pac\u00edficamente<\/strong>.\u201d<\/em> <em>Bereshit- G\u00e9nesis 37: 1-2<\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/hablar.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-thumbnail wp-image-3062 aligncenter\" src=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/hablar-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/hablar-150x150.jpg 150w, https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/hablar-300x300.jpg 300w, https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/hablar-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/hablar-768x768.jpg 768w, https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/hablar.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Bereshit nos desaf\u00eda cada semana a comprender historias de personajes cada vez m\u00e1s complejos. El G\u00e9nesis no nos da respiro&#8230;<\/p>\n<p>Cuando por fin Iaakov -ahora Israel- se asienta, vuelve a la tierra de su padre -con todo lo que tuvo que aprender para retornar, reencontrarse con su hermano y con s\u00ed mismo- la historia vuelve a entrar en un laberinto del que es dif\u00edcil salir.<\/p>\n<p>Iosef y sus hermanos. Iosef, el hijo amado y esperado por Iaakov su padre, junto a Rajel, el amor de su vida. Iosef, que seg\u00fan el midrash era tan parecido a su madre, que cuando ella muri\u00f3 Iaakov se consolaba mirando el rostro de su hijo&#8230; Iosef, el menor, despu\u00e9s de once hermanos nacidos de la otra mujer de su padre Lea y dos siervas Zilp\u00e1 y Bilh\u00e1.<\/p>\n<p>Y el primer error&#8230; la t\u00fanica que develaba ese amor diferencial que ten\u00eda el padre por sobre el resto de sus hijos. Una se\u00f1al tangible de lo que Iaakov no pod\u00eda esconder y lo que Iosef no pudo manejar. Todos estos s\u00edmbolos que portan mensajes. Y pocas oportunidades de ponerlo en palabras.<\/p>\n<p>\u00c9sta es la parash\u00e1 de los sue\u00f1os de Iosef, por la que \u00e9l pasa a la historia como \u201cBaal hajalomot\u201d \u2013 \u201cel due\u00f1o de los sue\u00f1os\u201d; Iosef, el so\u00f1ador. Es un calificativo que lo describe con una cualidad positiva, el que sue\u00f1a y no s\u00f3lo eso, sino el que tiene la capacidad de interpretarlos (mejora a\u00fan m\u00e1s las condiciones de su padre, quien fuera el primero en so\u00f1ar con la escalera y los \u00e1ngeles que sub\u00edan y bajaban. Ahora, \u00e9l, adem\u00e1s de so\u00f1ar, los interpreta, les da significado).<\/p>\n<p>Padres, hijos, mucho amor, regalos, sue\u00f1os, interpretaciones&#8230; todo est\u00e1 dispuesto para cumplir con el nombre de esta parash\u00e1: VAIESHEV,<em> Y SE ASENT\u00d3, <\/em>Iaakov y toda la familia que vivi\u00f3 a\u00f1os de derroteros e incertidumbre.<\/p>\n<p>Sin embargo a pesar de tener todo al alcance de la mano, las piezas en el tablero fueron movidas de tal manera que todos terminaron perdiendo. La combinaci\u00f3n de movimientos entre los padres y los hijos y el amor y los sue\u00f1os devino en una tragedia. No es suficiente con que est\u00e9n presentes. Hay que saber vivir respetuosamente cada una de estas dimensiones.<\/p>\n<p>El amor de Iaakov para con su mujer Rajel, se tradujo en desprecio hacia Lea.<\/p>\n<p>El amor preferencial hacia el menor de los hijos, se transform\u00f3 en indiferencia hacia el resto de los hijos.<\/p>\n<p>El regalo que atestiguaba su profunda emoci\u00f3n hacia Iosef, la t\u00fanica a rayas, se convirti\u00f3 en su propia c\u00e1rcel. Iosef qued\u00f3 encerrado en el privilegio. Los hermanos quedaron del otro lado de la jaula de oro. Ambos aprendieron el lenguaje silencioso de la exclusi\u00f3n y las barreras entre unos y otros. El regalo para uno termin\u00f3 siendo una trompada para el resto.<\/p>\n<p>Los sue\u00f1os, como portadores de mensaje, se tornaron en soberbia y ostentaci\u00f3n cuando Iosef comparte con sus hermanos su propio soliloquio: \u00e9l no necesita de nadie, as\u00ed le ense\u00f1aron. Sus interpretaciones de lo que sue\u00f1a a la noche son resabios de lo que vive de d\u00eda.<\/p>\n<p>Por tanto, ni el amor, ni los regalos, ni los sue\u00f1os por s\u00ed mismos son buenos. Sino c\u00f3mo se los vive, se los comparte y se los comunica.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed quiero detenerme.<\/p>\n<p>Los hermanos lo odian, dice el texto de la Tor\u00e1. Su padre lo amaba m\u00e1s que a todos, y esto despierta un profundo odio en ellos. Y \u00bfc\u00f3mo se traduce este odio? En silencio.\u00a0 En distancia. En la nada entre ellos.<\/p>\n<p>Intentemos mirar el vers\u00edculo 4 con otros signos de puntuaci\u00f3n:<\/p>\n<p><em>\u201cY viendo sus hermanos que su padre lo amaba m\u00e1s que a todos sus hermanos, lo odiaban, <strong>y<\/strong> <strong>no le pod\u00edan hablar, LESHALOM, \u00a0como para reconstruir la paz (entre ellos).<\/strong>\u201d<\/em><\/p>\n<p>Cuando el odio queda enquistado en el silencio, probablemente lo que suceda es que alguien (o todos) terminen en un pozo, tal como sucedi\u00f3 con Iosef y sus hermanos. Cuando no se pueda poner palabras a lo que duele, a lo que ofende, a lo que excluye; los ornamentos del amor se transformar\u00e1n en barrotes y machetes. Cuando la injusticia permanece muda o amordazada, el resultado es la falta de paz aunque aparentemente no vivamos en guerra.<\/p>\n<p>De nada le sirvi\u00f3 a Iosef tener la capacidad de so\u00f1ar si el sue\u00f1o s\u00f3lo le remite a su propio beneficio, en detrimento de otros. No hay familia, ni sociedad, ni pa\u00eds que pueda construirse sobre sue\u00f1os que excluyan y denigren a otros.<\/p>\n<p>No hay parejas, ni hermanos, ni amigos ni comunidades sanas si no pueden hablar de la competencia, de los sinsabores, de lo inexplicable.<\/p>\n<p>Lo que no puede traducirse en espacios de palabras, de di\u00e1logos, de revisi\u00f3n de las posturas -a veces antag\u00f3nicas- se transforma en puro acto; irrumpe la violencia que ataca sin razones y que necesita cada vez de m\u00e1s violencia para hacer escuchar lo que no se ha podido decir.<\/p>\n<p>Iosef y sus hermanos somos t\u00fa, yo, nosotros, en cada espacio -social, familiar, laboral- en el que pretendemos asentarnos. Revisemos nuestras palabras y silencios, contemos cu\u00e1ntas veces al d\u00eda hablamos a favor de nosotros mismos, analicemos si nuestros sue\u00f1os incluyen a alguien m\u00e1s adem\u00e1s de a nosotros, quit\u00e9monos los barrotes de nuestras vestimentas que nos separan del pr\u00f3jimo y aprendamos a vivir el amor sin necesidad de sacarnos al otro de encima.<\/p>\n<p>Shabat Shalom umevoraj!<\/p>\n<p>Rabina Silvina Chemen<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cY se asent\u00f3 Iaakov en la tierra donde peregrin\u00f3 su padre, en la tierra de Cna\u00e1n. \u00c9stas fueron las generaciones de Iaakov. Iosef, siendo de edad de diecisiete a\u00f1os apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven estaba con los hijos de Bilha, y con los hijos de Zilp\u00e1, mujeres de su padre: y &#8230; <a title=\"PARASHAT VAIESHEV: hablar, un signo de paz\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-vaieshev-hablar-un-signo-de-paz\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre PARASHAT VAIESHEV: hablar, un signo de paz\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[200],"class_list":["post-3061","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-parashat-hashavua","tag-vaieshev"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3061","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3061"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3061\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3063,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3061\/revisions\/3063"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3061"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3061"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3061"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}