{"id":3057,"date":"2022-12-08T17:44:18","date_gmt":"2022-12-08T17:44:18","guid":{"rendered":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=3057"},"modified":"2022-12-08T17:44:18","modified_gmt":"2022-12-08T17:44:18","slug":"parashat-vaishlaj-revisar-nuestras-peleas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-vaishlaj-revisar-nuestras-peleas\/","title":{"rendered":"PARASHAT VAISHLAJ: revisar nuestras peleas"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Vaietse.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-3058 aligncenter\" src=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Vaietse-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Vaietse-300x169.jpg 300w, https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Vaietse.jpg 735w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p>Parashat Vaishlaj contin\u00faa con el derrotero de nuestro patriarca Yaakov y con nuestra b\u00fasqueda acerca de c\u00f3mo encontrar empat\u00eda con la vida de alguien tan complejo.<\/p>\n<p>Yaakov sale, finalmente de la casa de su suegro Lav\u00e1n, junto a sus mujeres e hijos, llev\u00e1ndose a sus siervos y ganados, para retornar a la tierra de Israel. En el camino se entera de que su hermano Esav viene hacia \u00e9l. (Recordemos que 20 a\u00f1os atr\u00e1s, Esav jur\u00f3 matarlo en venganza por haberle mentido a su padre anciano y haberle quitado la bendici\u00f3n del primog\u00e9nito, por lo que Yaakov tuvo que huir a las tierras natales de su madre).<\/p>\n<p>Yaakov, desde que nace, se conecta a trav\u00e9s de la pelea. Sale, del vientre de su madre, tomando el tal\u00f3n de su hermano, casi como impidiendo que nazca antes que \u00e9l. Enfrenta a su hermano con argucias, para \u201ccomprarle\u201d la primogenitura a cambio de un plato de comida. Se vuelve a enfrentar con su hermano, cuando \u00e9ste se entera de que su bendici\u00f3n hab\u00eda sido robada tras un vil enga\u00f1o. Se enfrenta con su suegro Lav\u00e1n cuando \u00e9ste le cambia a su mujer amada por su hermana, oblig\u00e1ndolo a trabajar 7 a\u00f1os m\u00e1s por Rajel, la mujer que \u00e9l hab\u00eda elegido. Se enfrenta nuevamente a su suegro cuando a sabiendas, hace cruzamientos de ganado para dejarle todos los animales impuros, mixturados y llevarse \u00e9l las razas puras&#8230;<\/p>\n<p>Agota escribir la vida de peleas de Yaakov. \u00bfY qu\u00e9 consigue? Nada. Huir, ser despreciado, volver a escapar, ser amenazado.<\/p>\n<p>\u00c9sa es la pelea sobre la que la Tor\u00e1, entiendo, nos advierte. Somos testigos es esta vida salvaje, quiz\u00e1s con otras geograf\u00edas, otros ropajes, otros motivos&#8230; pero hemos heredado de Yaakov la pulsi\u00f3n por la pelea est\u00e9ril, pelea por puro poder; pelea de intereses, sin contenido. Pelea por ocupar el lugar del otro, m\u00e1s all\u00e1 de nuestros propios lugares y capacidades. Pelea que marca territorio y deja claro que nuestras posesiones toleran s\u00f3lo uno a la cabeza. Peleas que nos dejan solos, sin familia, sin historia, sin valores, solos, como se qued\u00f3 Yaakov, en el camino de regreso a la tierra de C\u2019naan.<\/p>\n<p>\u201c<em>Y habi\u00e9ndose quedado Yaakov solo, estuvo luchando con un hombre hasta rayar el alba.<br \/>\nPero viendo que no le pod\u00eda vencer, le toc\u00f3 en la articulaci\u00f3n femoral, y se disloc\u00f3 el f\u00e9mur de Yaakov mientras luchaba con aqu\u00e9l.<br \/>\n\u00c9ste le dijo: \u00abSu\u00e9ltame, que ha rayado el alba.\u00bb Yaakov respondi\u00f3: \u00abNo te suelto hasta que no me hayas bendecido.\u00bb<br \/>\nDijo el otro: \u00ab\u00bfCu\u00e1l es tu nombre?\u00bb \u2014\u00bbYaakov.\u00bb\u2014<br \/>\n\u00abEn adelante no te llamar\u00e1s Yaakov sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y le has vencido.\u00bb<br \/>\nYaakov le pregunt\u00f3: \u00abDime por favor tu nombre.\u00bb \u2014\u00bb\u00bfPara qu\u00e9 preguntas por mi nombre?\u00bb Y le bendijo all\u00ed mismo.<br \/>\nYaakov llam\u00f3 a aquel lugar Penuel, pues (se dijo): \u00abHe visto a Dios cara a cara, y se salv\u00f3 mi alma.\u00bb <\/em>Bereshit- G\u00e9nesis 32:25-31<\/p>\n<p>Queda solo y vuelve a pelear. Pero ya no tiene con qui\u00e9n. Y quiz\u00e1s all\u00ed descubre el verdadero sentido de la pelea. Cuando la pelea trasciende la sed de poder y dominio y nos enfrenta a un desaf\u00edo: confrontarnos a nosotros mismos en el momento de la lucha para ponernos a prueba, para crecer, para lograr un objetivo superior.<\/p>\n<p>Yaakov pelea con ese \u201cish\u201d, ese hombre que los sabios definir\u00e1n con un \u00e1ngel de Dios, otros dicen incluso que ser\u00eda el \u00e1ngel de Esav. Una pelea sostenida, cuyo objetivo es redefinir el concepto: pelear por algo y no solamente pelear con otro. Una pelea que, de acuerdo con las palabras de Yaakov debe terminar en bendici\u00f3n: <em>\u201cNo te suelto hasta que no me hayas bendecido.\u00bb <\/em>(Bereshit 32:26) Es decir, no abandono la pelea hasta no sentir que estoy modificado, que he peleado por algo que no traer\u00e1 sobre m\u00ed maldici\u00f3n, como fue durante casi toda mi vida, sino bendici\u00f3n, una posibilidad, una recompensa por haber puesto el cuerpo y la garra para conseguir algo con sentido. Y all\u00ed, simb\u00f3licamente sucede el acto de \u201crenacimiento\u201d de Yaakov. No ser\u00e1s llamado m\u00e1s Yaakov, sino Israel, porque aprendiste a pelear con Dios y con los hombres.<\/p>\n<p>Porque entendiste que la pelea con los hombres tambi\u00e9n define tu relaci\u00f3n con Dios.<\/p>\n<p>Porque aprendiste que cada vez que te enfrentas a un hombre tienes que tener en cuenta la presencia de Dios, la porci\u00f3n de Dios que lo habita.<\/p>\n<p>Porque no puedes \u201cfagocitarte\u201d al mundo de acuerdo a tu antojo o tu ambici\u00f3n. Tu pelea debe tener un fin, una meta que no niegue a Dios, que no haga ojos ciegos al respeto por la vida del pr\u00f3jimo, a la integridad del otro. Y llam\u00f3 a aquel lugar Penuel porque vio a Dios cara a cara&#8230;<\/p>\n<p>Vayamos ahora al cap\u00edtulo siguiente, el del reencuentro. Yaakov- Israel, finalmente se encuentra con su hermano. Aqu\u00e9l a quien le rob\u00f3 su historia, de quien se separ\u00f3 por obtener en la pelea una porci\u00f3n m\u00e1s de lo que le correspond\u00eda.<\/p>\n<p>Yaakov ha cambiado.<\/p>\n<p>Su hermano, que hasta entonces ha sido objeto de envidia y de argucias, se transforma en sujeto, en hermano, en humano.<\/p>\n<p>Se acercan, dubitativos, con caravanas de personas y regalos que mitiguen probablemente la sed de una supuesta venganza.<\/p>\n<p><em>\u201cDijo Esav: \u00ab\u00bfQu\u00e9 pretendes con toda esta caravana que acabo de encontrar?\u00bb \u2014 \u00abEs para hallar gracias a los ojos de mi se\u00f1or.\u00bb<br \/>\nDijo Esav: \u00abTengo bastante, hermano m\u00edo; sea para ti lo tuyo.\u00bb<br \/>\nReplic\u00f3 Yaakov: \u00abDe ninguna manera. Si he hallado gracias a tus ojos, toma mi regalo de mi mano, ya que he visto tu rostro como quien ve el rostro de Dios, y me has mostrado simpat\u00eda.\u201d <\/em>Bereshit- G\u00e9nesis 33:8-10<\/p>\n<p><em>\u201cYa que he visto tu rostro como quien ve el rostro de Dios.\u201d<\/em> Reci\u00e9n ahora Yaakov aprendi\u00f3 a ver en el otro el rostro de Dios, a ver en el pr\u00f3jimo un sujeto que debe ser respetado, cuidado, valorado, como cada uno de nosotros se merece.<\/p>\n<p>Reci\u00e9n ahora la vida de Yaakov comienza a corregirse, aunque todav\u00eda le faltan muchos aprendizajes y tormentos que deber\u00e1 vivir para aprender de sus errores, pero con el abrazo al hermano, \u00e9l inicia el comienzo de ascenso por esa escalera con la cual so\u00f1\u00f3&#8230; para unir la tierra con el cielo, para hacer de la vida un proyecto trascendente.<\/p>\n<p>As\u00ed nosotros deberemos aprender a redefinir en este mundo salvaje y corrupto, muchas veces, el concepto de pelea. Nos estamos acostumbrando a vivir bajo la premisa de la confrontaci\u00f3n, de la negaci\u00f3n de cualquier posibilidad que no sea uno mismo o los propios. Estamos empobreciendo nuestras vidas sin percibir la riqueza de lo plural y lo heterog\u00e9neo. Sin ejercitar la compasi\u00f3n y la confianza. Sin darnos oportunidad a la escucha sin atajos ni etiquetas<\/p>\n<p>Penuel fue el lugar en el que Yaakov reconoci\u00f3 haber visto la cara de Dios, en el momento en el que, agotado de la esterilidad de sus luchas, abre los ojos y ve otro; un ish, un ser -humano o divino- que porta un mensaje. En ese momento da cuenta de otro como un sujeto y no un objeto para ascender a escalas superiores.<\/p>\n<p>\u201c<em>Desde el momento en que el otro me mira, &#8211;<\/em> escribe el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Emmanuel Levinas, en \u00c9tica e Infinito &#8211; <em>yo soy responsable de \u00e9l sin ni siquiera tener que tomar responsabilidades en relaci\u00f3n con \u00e9l; su responsabilidad me incumbe.\u201d<\/em><\/p>\n<p>De eso se trata ser Israel, de tomar decisiones y pelear la vida, de abrir los ojos y mirar a quienes tenemos delante. Seguramente hay un mensaje esper\u00e1ndonos y la posibilidad de habitar un nombre que quede ligado a una historia de sentido y \u00e9tica.<\/p>\n<p>Shabat Shalom,<\/p>\n<p>Rabina Silvina Chemen<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Parashat Vaishlaj contin\u00faa con el derrotero de nuestro patriarca Yaakov y con nuestra b\u00fasqueda acerca de c\u00f3mo encontrar empat\u00eda con la vida de alguien tan complejo. Yaakov sale, finalmente de la casa de su suegro Lav\u00e1n, junto a sus mujeres e hijos, llev\u00e1ndose a sus siervos y ganados, para retornar a la tierra de Israel. &#8230; <a title=\"PARASHAT VAISHLAJ: revisar nuestras peleas\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-vaishlaj-revisar-nuestras-peleas\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre PARASHAT VAISHLAJ: revisar nuestras peleas\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[51],"class_list":["post-3057","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-parashat-hashavua","tag-vaishlaj"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3057","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3057"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3057\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3059,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3057\/revisions\/3059"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3057"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3057"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3057"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}