{"id":3033,"date":"2022-11-03T16:33:48","date_gmt":"2022-11-03T16:33:48","guid":{"rendered":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=3033"},"modified":"2022-11-03T16:33:48","modified_gmt":"2022-11-03T16:33:48","slug":"parashat-lej-leja-la-valoracion-de-la-aventura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-lej-leja-la-valoracion-de-la-aventura\/","title":{"rendered":"PARASHAT LEJ LEJ\u00c1: LA valoraci\u00f3n de la aventura"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Vete (Lej lej\u00e1) de tu tierra,<\/em><em><br \/>\nde\u00a0entre\u00a0tus parientes<br \/>\ny de la casa de tu padre,<br \/>\na la tierra que yo te mostrar\u00e9.<sup>\u00a0<\/sup>Har\u00e9 de ti una naci\u00f3n grande,<br \/>\ny te bendecir\u00e9,<br \/>\ny engrandecer\u00e9 tu nombre,<br \/>\ny ser\u00e1s\u00a0bendici\u00f3n.<sup>\u00a0<\/sup>Bendecir\u00e9 a los que te bendigan,<br \/>\ny al que te maldiga, maldecir\u00e9<sup>.<\/sup><br \/>\nY en ti ser\u00e1n benditas todas las familias de la tierra.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Bereshit 12:1-3<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Lej-leja\u0301.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-3034 aligncenter\" src=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Lej-leja\u0301-300x201.jpg\" alt=\"\" width=\"239\" height=\"160\" srcset=\"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Lej-leja\u0301-300x201.jpg 300w, https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Lej-leja\u0301.jpg 667w\" sizes=\"auto, (max-width: 239px) 100vw, 239px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En la parash\u00e1 anterior, Parashat Noaj, Abram y Sarai son llevados por el padre de Abram desde Ur hacia Jar\u00e1n . Pero Abram est\u00e1 destinado a continuar como su propia persona el viaje que comenz\u00f3 como hijo de su padre.<\/p>\n<p>A los 75 a\u00f1os, Avram escucha una voz que lo alienta a seguir andando: Lej Lej\u00e1.<\/p>\n<p>Lej Lej\u00e1 no es un comienzo que augura la armon\u00eda y el bienestar. Muy por el contrario, aqu\u00ed comienza una cr\u00f3nica de las luchas internas y externas, de aceptar el riesgo desconocido, de ir y venir de uno mismo. Sobrevendr\u00e1n relatos de encuentro, peregrinaciones, p\u00e9rdidas, distanciamientos, peligros y desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La Voz- con may\u00fasculas- le indica: <em>Lej Lej\u00e1. \u00a0<\/em>Moverse es abandonar los espacios de comodidad para ir al encuentro de lo que no conocemos y por tanto no podemos controlar. Acostumbrados a l\u00edmites, fronteras, rejas y murallas, los humanos nos hicimos expertos en delimitaciones y restricciones espaciales quiz\u00e1s por la inseguridad que tenemos de caminar y encontrarnos con lo diferente. El otro es ese espacio desconocido, es el terreno ajeno que, debemos a estar dispuestos a reconocer que nos da miedo.<\/p>\n<p><em>-Vete, <\/em>le dijo Dios. <em>-Sal de ti mismo, porque aunque no lo puedas percibir a\u00fan, volver\u00e1s a ti mismo- Lej Lej\u00e1, vete hacia ti mismo.<\/em> \u00c9se es el secreto de salir de uno hacia el espacio del otro. Porque all\u00ed, donde no soy yo, puedo encontrar una parte de m\u00ed que existe s\u00f3lo en el rostro del otro, como le gusta decir a Levinas. Y es interesante: Abram no interpela a Dios pregunt\u00e1ndole hacia d\u00f3nde. Sino que se anima a la aventura inconmensurable de dejarse llevar por la voz del cielo- o del alma- que le sugiere que m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9l se encuentra la bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>En esta parash\u00e1 comprendemos que merecedor de bendici\u00f3n es aqu\u00e9l que va al encuentro. Quien tiene tal confianza en s\u00ed mismo, que no necesita de murallas y guardianes que le aseguren su integridad, porque \u00e9l en s\u00ed mismo se siente \u00edntegro. Se esconde el temeroso, el engre\u00eddo, el omnipotente, el inseguro. Se esconden porque todo lo que no sea ellos mismos los amenaza y los interroga. Se esconde aqu\u00e9l que prefiere no preguntarse ni siquiera por s\u00ed mismo y a quien le ser\u00eda insostenible enfrentar la pregunta del otro. Se esconde quien se siente completo, el que se cree due\u00f1o de la verdad, el que cree que detenta el poder sobre otros.<\/p>\n<p>Salir de las propias murallas es un acto de mucha valent\u00eda. Supone asegurar las certezas, permiti\u00e9ndoles ponerlas a prueba. Supone desarrollar el respeto por otros ideales, sin dejar de respetar los propios. Supone descubrir que hay tramos del camino en los que iremos solos, pero hay otros, a veces muchos, en los que no somos los \u00fanicos caminantes- tendremos que aprender a compartir los manantiales y las sombras. Salir, como Abram lo hizo no es abandonar las convicciones, ni mucho menos desdibujar la propia creencia.<\/p>\n<p>Salir es una aventura. As\u00ed explica Anna Arendt (1):<\/p>\n<p><em>\u201cNosotros introducimos nuestro hilo en la malla de las relaciones. Lo que de ello resultar\u00e1 nunca lo sabemos\u2026 uno se aventura. \u2026 ese aventurarse s\u00f3lo es posible sobre una confianza en los seres humanos. Una confianza en- y esto aunque fundamental, es dif\u00edcil de formular- una confianza en lo humano de los seres humanos. De otro modo no se podr\u00eda.\u201d<\/em><\/p>\n<p>Hoy somos convocados a encontrar lo humano de nosotros, a detectar aquel espacio que nos constituye como seres capaces de aventurarnos en el complejo desaf\u00edo de tejer la malla de las relaciones con el pr\u00f3jimo. En donde cada uno es un hilo particular, pero s\u00f3lo ensamblado en el otro crea la obra de arte. Es all\u00ed donde le hacemos lugar a la bendici\u00f3n. As\u00ed dice el vers\u00edculo: <em>\u201cY ser\u00e1n bendecidas <strong>en ti<\/strong> todas las familias de la tierra\u201d <\/em>(Bereshit 12:3). En ti- \u00e9sa es la clave. La capacidad de recibir la bendici\u00f3n es lo que construimos dentro de nosotros mismos.<\/p>\n<p>En nosotros est\u00e1 la llave. Y no es cuesti\u00f3n de declaraciones ni decretos. Es el trabajo cotidiano de anidar en nosotros el potencial de ser bendici\u00f3n. Por eso dice <em>\u201cmishpejot haadama\u201d,<\/em> las familias de la tierra. Porque la primera dimensi\u00f3n en la que se instala la bendici\u00f3n que est\u00e1 en nosotros, es la familia, el peque\u00f1o mundo, el universo de lo posible, del esfuerzo diario de sostener v\u00ednculos de sentido y de respeto. El concepto de familia, sobre el concepto de pueblo- mucho m\u00e1s extenso e inabarcable- nos remite a emociones, conversaciones, cuidados y vivencias posibles de poner en pr\u00e1ctica. Acostumbrados hoy a dimensione globales, la Tor\u00e1 nos confronta con la responsabilidad sobre lo que s\u00ed estamos en condiciones de asumir. Ya que en la dimensi\u00f3n familiar, que ser\u00e1 la personal, la comunitaria o el universo de pares con los que interactuamos realmente, es posible desarrollar esto que inaugur\u00f3 Abraham, la fe, en Dios y en las capacidades humanas, como socios del Creador.<\/p>\n<p>As\u00ed dec\u00eda el maestro Marshall Meyer <em>\u201cYo creo que cada persona en el mundo, en un momento u otro, posa su fe y su confianza en otro individuo, y que s\u00f3lo una selecta minor\u00eda es capaz de aceptar las consecuencias de tama\u00f1o compromiso\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Aceptar el compromiso es formular una promesa con el pr\u00f3jimo de caminar cada uno su camino, sin dejar de compartir el horizonte. Aceptar el compromiso es comprometer el rumbo en la aceptaci\u00f3n del otro que es en definitiva la aceptaci\u00f3n de uno mismo, que es el mejor modo de hacerle lugar a la bendici\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p><strong>Somos muchos los que estamos en el camino.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Tengamos la sabidur\u00eda de disfrutar de \u00e9l, de aprender de \u00e9l, de mirar hacia los costados para ver con qui\u00e9nes contamos.<\/strong><\/p>\n<p><em>\u201cTodos los viajes tienen destinos secretos de los que el viajero es consciente.<\/em> \u00bb nos dec\u00eda Martin Buber. Qu\u00e9 siempre nuestros destinos sean algo inciertos, all\u00ed se funda la b\u00fasqueda que deviene en fe. Pero que nunca dejemos de estar conscientes de nuestros movimientos y desaf\u00edos que nos hacen acercan a la tierra de quienes queremos ser.<\/p>\n<p>Shabat Shalom<\/p>\n<p>Rabina Silvina Chemen.<\/p>\n<p>(1)Anna Arendt \u00bfQu\u00e9 queda? Queda la lengua materna, en Ensayos de comprensi\u00f3n, 1930- 1954<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vete (Lej lej\u00e1) de tu tierra, de\u00a0entre\u00a0tus parientes y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostrar\u00e9.\u00a0Har\u00e9 de ti una naci\u00f3n grande, y te bendecir\u00e9, y engrandecer\u00e9 tu nombre, y ser\u00e1s\u00a0bendici\u00f3n.\u00a0Bendecir\u00e9 a los que te bendigan, y al que te maldiga, maldecir\u00e9. 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