{"id":2955,"date":"2022-07-28T11:30:48","date_gmt":"2022-07-28T11:30:48","guid":{"rendered":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=2955"},"modified":"2022-07-28T11:32:12","modified_gmt":"2022-07-28T11:32:12","slug":"matot-masei-la-vida-en-clave-de-viaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/matot-masei-la-vida-en-clave-de-viaje\/","title":{"rendered":"PARASHIOT MATOT-MASEI: la vida en clave de viaje"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u00abLa vida es lo que hacemos de ella. Los viajes son los viajeros. Lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos\u00bb. <\/em><strong>Libro del desasosiego, Fernando Pessoa.<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Matot.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-2956 aligncenter\" src=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Matot-300x231.jpg\" alt=\"\" width=\"218\" height=\"168\" srcset=\"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Matot-300x231.jpg 300w, https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Matot-768x590.jpg 768w, https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Matot.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 218px) 100vw, 218px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Muchas maneras tenemos de hablar del pueblo jud\u00edo. Muchas veces nos preguntan, con las mejores intenciones, si somos un pueblo, una religi\u00f3n, una civilizaci\u00f3n y hoy me gustar\u00eda agregar una categor\u00eda m\u00e1s: somos viajeros.<\/p>\n<p>S\u00ed. All\u00e1 lejos y hace tiempo alguien a quien hemos decidido erigir como nuestro patriarca fundador, inici\u00f3 su peregrinaje, inspirado por la necesidad de escuchar una Voz que lo haga trascender y anhelar m\u00e1s all\u00e1 de la cotidianeidad. El \u201c<em>Lej Lej\u00e1- Vete<\/em>\u201d que escuch\u00f3 Abraham, y al que le hizo caso sin preguntar por ninguna garant\u00eda, marc\u00f3 nuestro sesgo.<\/p>\n<p>Somos viajeros porque desde entonces caminamos. Caminamos los destinos de una historia de exilio en la que fuimos viviendo all\u00ed donde nos permitieran estar juntos. Caminamos el derrotero de la esclavitud a la libertad, pagando el precio de un desierto que volvi\u00f3 a parirnos a la confianza y la independencia. Caminamos desde el horror al renacimiento sin perder la fe. Caminamos el tiempo que nos vuelve a unir cada vez que nos sentamos a la mesa celebrativa y nos reconocemos parte de una dimensi\u00f3n que no tiene l\u00edmites geogr\u00e1ficos. Caminamos los textos mientras los interpretamos y con idas y vueltas, nos abrazamos a los ex\u00e9getas m\u00e1s remotos como a los pensadores m\u00e1s actuales.<\/p>\n<p>Caminamos, viajamos, nos movemos de un lado al otro para no asentarnos jam\u00e1s en una verdad absoluta, para no conformarnos jam\u00e1s con una sola respuesta, para no contentarnos jam\u00e1s con lo conocido.<\/p>\n<p>Por eso la emoci\u00f3n de terminar el libro de Bemidbar &#8211; el libro del desierto y su traves\u00eda con esta \u00faltima parash\u00e1: Masei &#8211; los viajes.<\/p>\n<p>Un recordatorio exhaustivo que nos dice que somos quienes somos porque tenemos memoria de cada recorrido y de cada evento que sucedi\u00f3 durante los 40 a\u00f1os en el desierto. Somos cada uno de los viajes que emprendimos, como dice hermosamente Fernando Pessoa.<\/p>\n<p>Y as\u00ed comienza la \u00faltima parash\u00e1 del cuarto libro de la Tor\u00e1:<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u05d0\u05b5\u05dc\u05bc\u05b6\u05d4 \u05de\u05b7\u05e1\u05b0\u05e2\u05b5\u05d9 \u05d1\u05b0\u05e0\u05b5\u05d9-\u05d9\u05b4\u05e9\u05c2\u05b0\u05e8\u05b8\u05d0\u05b5\u05dc, \u05d0\u05b2\u05e9\u05c1\u05b6\u05e8 \u05d9\u05b8\u05e6\u05b0\u05d0\u05d5\u05bc \u05de\u05b5\u05d0\u05b6\u05e8\u05b6\u05e5 \u05de\u05b4\u05e6\u05b0\u05e8\u05b7\u05d9\u05b4\u05dd&#8211;\u05dc\u05b0\u05e6\u05b4\u05d1\u05b0\u05d0\u05b9\u05ea\u05b8\u05dd:\u00a0 \u05d1\u05bc\u05b0\u05d9\u05b7\u05d3-\u05de\u05b9\u05e9\u05c1\u05b6\u05d4, \u05d5\u05b0\u05d0\u05b7\u05d4\u05b2\u05e8\u05b9\u05df.\u00a0\u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b4\u05db\u05b0\u05ea\u05bc\u05b9\u05d1 \u05de\u05b9\u05e9\u05c1\u05b6\u05d4 \u05d0\u05b6\u05ea-\u05de\u05d5\u05b9\u05e6\u05b8\u05d0\u05b5\u05d9\u05d4\u05b6\u05dd, \u05dc\u05b0\u05de\u05b7\u05e1\u05b0\u05e2\u05b5\u05d9\u05d4\u05b6\u05dd&#8211;\u05e2\u05b7\u05dc-\u05e4\u05bc\u05b4\u05d9 \u05d9\u05b0\u05d4\u05d5\u05b8\u05d4; \u05d5\u05b0\u05d0\u05b5\u05dc\u05bc\u05b6\u05d4 \u05de\u05b7\u05e1\u05b0\u05e2\u05b5\u05d9\u05d4\u05b6\u05dd, \u05dc\u05b0\u05de\u05d5\u05b9\u05e6\u05b8\u05d0\u05b5\u05d9\u05d4\u05b6\u05dd.<\/p>\n<p><em>\u00abEstos son los viajes (paradas, estaciones) que recorrieron los israelitas desde que salieron de Egipto, agrupados por sus regimientos, bajo la conducci\u00f3n de Mosh\u00e9 y Ahar\u00f3n. Y Mosh\u00e9 escribi\u00f3 el punto inicial de cada etapa, por orden del Se\u00f1or y \u00e9stos son sus viajes de acuerdo al punto en el cual los iniciaron. \u00bb <\/em>Bemidbar- N\u00fameros 33:1-2<\/p>\n<p>El viaje y sus incertidumbres podr\u00edan haber quedado atr\u00e1s y se podr\u00edan haber abocado a la fascinaci\u00f3n por la llegada a la meta y a la nueva realidad. Pero he aqu\u00ed la primera lecci\u00f3n. Somos el resultado de nuestros recorridos. Lo que nos alegr\u00f3 y lo que nos frustr\u00f3. Lo que supimos resolver y lo que devino en situaciones vergonzantes. Y hay que recordarlo. Escribirlo, como Dios le orden\u00f3 a Mosh\u00e9. Inscribir en nuestros registros cada paso de nuestras traves\u00edas.<\/p>\n<p>Los invito a que recorran desde el vers\u00edculo 3 al 49 del cap\u00edtulo 33 de Bemidbar- N\u00fameros, y revisen qu\u00e9 situaciones se recuerdan, cu\u00e1les no; qu\u00e9 lugares reconocen de todo lo que venimos estudiando y cu\u00e1les no fueron mencionados. Y tambi\u00e9n les pido que descubran c\u00f3mo cada nuevo lugar tiene de referencia el punto de partida. Quiz\u00e1s para honrar el origen de cada nuevo paso, a veces fallido, a veces intencional, a veces azaroso. Los inicios son parte del relato de cada llegada.<\/p>\n<p>Rab\u00ed Ovadia ben Jacob Sforno (s.XV- Italia) escribi\u00f3 al respecto:<br \/>\n<em>\u201c <\/em><em>\u05d0\u05dc\u05d4 \u05de\u05e1\u05e2\u05d9<\/em><em>, Dios quiso que se registraran todos los viajes para reconocer al pueblo jud\u00edo que hab\u00edan seguido a Dios ciegamente por el desierto donde nada crec\u00eda y que como premio a su fe merecieran entrar y heredar la tierra de Israel.\u201d<\/em><\/p>\n<p>A veces nos lanzamos al camino intuitivamente, siguiendo una vocaci\u00f3n, una misi\u00f3n, pero sin demasiadas garant\u00edas. Este rabino italiano entiende que mirar para atr\u00e1s lo recorrido y la confianza con la que se lanzaron a la aventura sin ver resultados inmediatos, tuvo como recompensa llegar a la tierra de la promesa.<\/p>\n<p>Somos un pueblo llamado a viajar y a registrar cada instancia de este viaje. Somos seres humanos invitados a vivir la vida como un eterno viaje.<\/p>\n<p>Y quiz\u00e1s sea tiempo de volver nuestros pasos hacia nuestros propios viajes. Pero no como nos pide este tiempo de \u201c\u00e9xitos mostrados fugazmente en una foto en redes sociales\u201d. No. Nuestros viajes son cada una de las decisiones que hemos tomado que nos encauzaron hacia ciertos destinos. Y tambi\u00e9n y por qu\u00e9 no decirlo, cu\u00e1ntas veces hemos sido llevados a lugares a los que no quer\u00edamos ir. Eso tambi\u00e9n deber\u00e1 ser escrito. Porque de all\u00ed tambi\u00e9n venimos. De los espacios que no quer\u00edamos habitar y de las elecciones que no hemos podido tomar.<\/p>\n<p>Los dejo con un texto exquisito del autor con el que empec\u00e9 mi comentario:<\/p>\n<p>\u00abTengo el cansancio anticipado de lo que no voy a encontrar. Si en determinado momento me hubiera vuelto para la izquierda en lugar de para la derecha. Si en cierto instante hubiera dicho s\u00ed en lugar de no, o no en lugar de s\u00ed. Si en determinada conversaci\u00f3n hubiese tenido frases que s\u00f3lo ahora en el entresue\u00f1o elaboro. Si todo esto hubiera sido as\u00ed hoy ser\u00eda otro y quiz\u00e1 el Universo entero ser\u00eda insensiblemente llevado a ser otro tambi\u00e9n. Pero s\u00f3lo ahora lo que nunca fui ni ser\u00e9 me duele. Voy a pasar la noche a Cintra porque no puedo pasarla en Lisboa pero cuando llegue a Cintra me va dar pena de no haberme quedado en Lisboa. Siempre esta inquietud sin resoluci\u00f3n, sin nexo, sin consecuencia. Siempre, siempre, siempre. Esta angustia excesiva del esp\u00edritu por nada. En la carretera de Cintra, o en la carretera del sue\u00f1o, o en la carretera de la vida. A la izquierda hay una casucha al borde de la carretera. A la derecha, el campo abierto con la luna a lo lejos. El auto que parec\u00eda hace poco proporcionarme libertad es ahora algo en lo que estoy encerrado. A la izquierda, hacia atr\u00e1s, la casucha modesta. La vida all\u00ed debe ser feliz s\u00f3lo porque no es la m\u00eda. Si alguien me ha visto desde la ventana de la casucha so\u00f1ar\u00e1: ese que va en el auto es feliz.\u00bb\u00a0 Fernando Pessoa &#8211; Escrito en un libro abandonado en un viaje<\/p>\n<p>Jazak jazak venitjazek. As\u00ed terminamos un nuevo libro de la Tor\u00e1.<\/p>\n<p>\u00a1Les deseo Shabat Shalom y a continuar el viaje!<\/p>\n<p>Rabina Silvina Chemen<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><strong>\u00a0<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em>\u00abLa vida es lo que hacemos de ella. Los viajes son los viajeros. Lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos\u00bb. <\/em><strong>Libro del desasosiego, Fernando Pessoa.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Muchas maneras tenemos de hablar del pueblo jud\u00edo. Muchas veces nos preguntan, con las mejores intenciones, si somos un pueblo, una religi\u00f3n, una civilizaci\u00f3n y hoy me gustar\u00eda agregar una categor\u00eda m\u00e1s: somos viajeros.<\/strong><\/p>\n<p><strong>S\u00ed. All\u00e1 lejos y hace tiempo alguien a quien hemos decidido erigir como nuestro patriarca fundador, inici\u00f3 su peregrinaje, inspirado por la necesidad de escuchar una Voz que lo haga trascender y anhelar m\u00e1s all\u00e1 de la cotidianeidad. El \u201c<em>Lej Lej\u00e1- Vete<\/em>\u201d que escuch\u00f3 Abraham, y al que le hizo caso sin preguntar por ninguna garant\u00eda, marc\u00f3 nuestro sesgo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Somos viajeros porque desde entonces caminamos. Caminamos los destinos de una historia de exilio en la que fuimos viviendo all\u00ed donde nos permitieran estar juntos. Caminamos el derrotero de la esclavitud a la libertad, pagando el precio de un desierto que volvi\u00f3 a parirnos a la confianza y la independencia. Caminamos desde el horror al renacimiento sin perder la fe. Caminamos el tiempo que nos vuelve a unir cada vez que nos sentamos a la mesa celebrativa y nos reconocemos parte de una dimensi\u00f3n que no tiene l\u00edmites geogr\u00e1ficos. Caminamos los textos mientras los interpretamos y con idas y vueltas, nos abrazamos a los ex\u00e9getas m\u00e1s remotos como a los pensadores m\u00e1s actuales.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Caminamos, viajamos, nos movemos de un lado al otro para no asentarnos jam\u00e1s en una verdad absoluta, para no conformarnos jam\u00e1s con una sola respuesta, para no contentarnos jam\u00e1s con lo conocido.<\/strong><\/p>\n<p>Por eso la emoci\u00f3n de terminar el libro de Bemidbar- el libro del desierto y su traves\u00eda con esta \u00faltima parash\u00e1: Masei- los viajes.<\/p>\n<p>Un recordatorio exhaustivo que nos dice que somos quienes somos porque tenemos memoria de cada recorrido y de cada evento que sucedi\u00f3 durante los 40 a\u00f1os en el desierto. Somos cada uno de los viajes que emprendimos, como dice hermosamente Fernando Pessoa.<\/p>\n<p>Y as\u00ed comienza la \u00faltima parash\u00e1 del cuarto libro de la Tor\u00e1:<\/p>\n<p>\u05d0\u05b5\u05dc\u05bc\u05b6\u05d4 \u05de\u05b7\u05e1\u05b0\u05e2\u05b5\u05d9 \u05d1\u05b0\u05e0\u05b5\u05d9-\u05d9\u05b4\u05e9\u05c2\u05b0\u05e8\u05b8\u05d0\u05b5\u05dc, \u05d0\u05b2\u05e9\u05c1\u05b6\u05e8 \u05d9\u05b8\u05e6\u05b0\u05d0\u05d5\u05bc \u05de\u05b5\u05d0\u05b6\u05e8\u05b6\u05e5 \u05de\u05b4\u05e6\u05b0\u05e8\u05b7\u05d9\u05b4\u05dd&#8211;\u05dc\u05b0\u05e6\u05b4\u05d1\u05b0\u05d0\u05b9\u05ea\u05b8\u05dd:\u00a0 \u05d1\u05bc\u05b0\u05d9\u05b7\u05d3-\u05de\u05b9\u05e9\u05c1\u05b6\u05d4, \u05d5\u05b0\u05d0\u05b7\u05d4\u05b2\u05e8\u05b9\u05df.\u00a0\u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b4\u05db\u05b0\u05ea\u05bc\u05b9\u05d1 \u05de\u05b9\u05e9\u05c1\u05b6\u05d4 \u05d0\u05b6\u05ea-\u05de\u05d5\u05b9\u05e6\u05b8\u05d0\u05b5\u05d9\u05d4\u05b6\u05dd, \u05dc\u05b0\u05de\u05b7\u05e1\u05b0\u05e2\u05b5\u05d9\u05d4\u05b6\u05dd&#8211;\u05e2\u05b7\u05dc-\u05e4\u05bc\u05b4\u05d9 \u05d9\u05b0\u05d4\u05d5\u05b8\u05d4; \u05d5\u05b0\u05d0\u05b5\u05dc\u05bc\u05b6\u05d4 \u05de\u05b7\u05e1\u05b0\u05e2\u05b5\u05d9\u05d4\u05b6\u05dd, \u05dc\u05b0\u05de\u05d5\u05b9\u05e6\u05b8\u05d0\u05b5\u05d9\u05d4\u05b6\u05dd.<\/p>\n<p><em>\u00abEstos son los viajes (paradas, estaciones) que recorrieron los israelitas desde que salieron de Egipto, agrupados por sus regimientos, bajo la conducci\u00f3n de Mosh\u00e9 y Ahar\u00f3n. Y Mosh\u00e9 escribi\u00f3 el punto inicial de cada etapa, por orden del Se\u00f1or y \u00e9stos son sus viajes de acuerdo al punto en el cual los iniciaron. \u00bb <\/em>Bemidbar- N\u00fameros 33:1-2<\/p>\n<p>El viaje y sus incertidumbres podr\u00edan haber quedado atr\u00e1s y se podr\u00edan haber abocado a la fascinaci\u00f3n por la llegada a la meta y a la nueva realidad. Pero he aqu\u00ed la primera lecci\u00f3n. Somos el resultado de nuestros recorridos. Lo que nos alegr\u00f3 y lo que nos frustr\u00f3. Lo que supimos resolver y lo que devino en situaciones vergonzantes. Y hay que recordarlo. Escribirlo, como Dios le orden\u00f3 a Mosh\u00e9. Inscribir en nuestros registros cada paso de nuestras traves\u00edas.<\/p>\n<p>Los invito a que recorran desde el vers\u00edculo 3 al 49 del cap\u00edtulo 33 de Bemidbar- N\u00fameros, y revisen qu\u00e9 situaciones se recuerdan, cu\u00e1les no; qu\u00e9 lugares reconocen de todo lo que venimos estudiando y cu\u00e1les no fueron mencionados. Y tambi\u00e9n les pido que descubran c\u00f3mo cada nuevo lugar tiene de referencia el punto de partida. Quiz\u00e1s para honrar el origen de cada nuevo paso, a veces fallido, a veces intencional, a veces azaroso. Los inicios son parte del relato de cada llegada.<\/p>\n<p>Rab\u00ed Ovadia ben Jacob Sforno (s.XV- Italia) escribi\u00f3 al respecto:<br \/>\n<em>\u201c <\/em><em>\u05d0\u05dc\u05d4 \u05de\u05e1\u05e2\u05d9<\/em><em>, Dios quiso que se registraran todos los viajes para reconocer al pueblo jud\u00edo que hab\u00edan seguido a Dios ciegamente por el desierto donde nada crec\u00eda y que como premio a su fe merecieran entrar y heredar la tierra de Israel.\u201d<\/em><\/p>\n<p>A veces nos lanzamos al camino intuitivamente, siguiendo una vocaci\u00f3n, una misi\u00f3n, pero sin demasiadas garant\u00edas. Este rabino italiano entiende que mirar para atr\u00e1s lo recorrido y la confianza con la que se lanzaron a la aventura sin ver resultados inmediatos, tuvo como recompensa llegar a la tierra de la promesa.<\/p>\n<p>Somos un pueblo llamado a viajar y a registrar cada instancia de este viaje. Somos seres humanos invitados a vivir la vida como un eterno viaje.<\/p>\n<p>Y quiz\u00e1s sea tiempo de volver nuestros pasos hacia nuestros propios viajes. Pero no como nos pide este tiempo de \u201c\u00e9xitos mostrados fugazmente en una foto en redes sociales\u201d. No. Nuestros viajes son cada una de las decisiones que hemos tomado que nos encauzaron hacia ciertos destinos. Y tambi\u00e9n y por qu\u00e9 no decirlo, cu\u00e1ntas veces hemos sido llevados a lugares a los que no quer\u00edamos ir. Eso tambi\u00e9n deber\u00e1 ser escrito. Porque de all\u00ed tambi\u00e9n venimos. De los espacios que no quer\u00edamos habitar y de las elecciones que no hemos podido tomar.<\/p>\n<p>Los dejo con un texto exquisito del autor con el que empec\u00e9 mi comentario:<\/p>\n<p>\u00abTengo el cansancio anticipado de lo que no voy a encontrar. Si en determinado momento me hubiera vuelto para la izquierda en lugar de para la derecha. Si en cierto instante hubiera dicho s\u00ed en lugar de no, o no en lugar de s\u00ed. Si en determinada conversaci\u00f3n hubiese tenido frases que s\u00f3lo ahora en el entresue\u00f1o elaboro. Si todo esto hubiera sido as\u00ed hoy ser\u00eda otro y quiz\u00e1 el Universo entero ser\u00eda insensiblemente llevado a ser otro tambi\u00e9n. Pero s\u00f3lo ahora lo que nunca fui ni ser\u00e9 me duele. Voy a pasar la noche a Cintra porque no puedo pasarla en Lisboa pero cuando llegue a Cintra me va dar pena de no haberme quedado en Lisboa. Siempre esta inquietud sin resoluci\u00f3n, sin nexo, sin consecuencia. Siempre, siempre, siempre. Esta angustia excesiva del esp\u00edritu por nada. En la carretera de Cintra, o en la carretera del sue\u00f1o, o en la carretera de la vida. A la izquierda hay una casucha al borde de la carretera. A la derecha, el campo abierto con la luna a lo lejos. El auto que parec\u00eda hace poco proporcionarme libertad es ahora algo en lo que estoy encerrado. A la izquierda, hacia atr\u00e1s, la casucha modesta. La vida all\u00ed debe ser feliz s\u00f3lo porque no es la m\u00eda. Si alguien me ha visto desde la ventana de la casucha so\u00f1ar\u00e1: ese que va en el auto es feliz.\u00bb<\/p>\n<p>Fernando Pessoa- Escrito en un libro abandonado en un viaje<\/p>\n<p>Jazak jazak venitjazek- As\u00ed terminamos un nuevo libro de la Tor\u00e1.<\/p>\n<p>\u00a1Les deseo Shabat Shalom y a continuar el viaje!<\/p>\n<p>Rabina Silvina Chemen<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLa vida es lo que hacemos de ella. Los viajes son los viajeros. Lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos\u00bb. Libro del desasosiego, Fernando Pessoa. Muchas maneras tenemos de hablar del pueblo jud\u00edo. Muchas veces nos preguntan, con las mejores intenciones, si somos un pueblo, una religi\u00f3n, una civilizaci\u00f3n y &#8230; <a title=\"PARASHIOT MATOT-MASEI: la vida en clave de viaje\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/matot-masei-la-vida-en-clave-de-viaje\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre PARASHIOT MATOT-MASEI: la vida en clave de viaje\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[68],"class_list":["post-2955","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-parashat-hashavua","tag-matot-masei"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2955","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2955"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2955\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2959,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2955\/revisions\/2959"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2955"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2955"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2955"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}