{"id":2894,"date":"2022-06-03T10:39:04","date_gmt":"2022-06-03T10:39:04","guid":{"rendered":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=2894"},"modified":"2022-06-03T10:39:04","modified_gmt":"2022-06-03T10:39:04","slug":"parashat-bemidbar-pueblo-sin-dueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-bemidbar-pueblo-sin-dueno\/","title":{"rendered":"PARASHAT BEMIDBAR: pueblo sin due\u00f1o"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u201cHabl\u00f3 Adonai a Mosh\u00e9 en el desierto de Sina\u00ed, en el tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n, en el d\u00eda primero del mes segundo, en el segundo a\u00f1o de su salida de la tierra de Egipto, diciendo:\u00a0Tomad el censo\u00a0de toda la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel por sus familias, por las casas de sus padres, con la cuenta de los nombres, todos los varones por sus cabezas.\u201d <\/em>Bemidbar-N\u00fameros 1:1-2<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Bemidbar.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-2895 aligncenter\" src=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Bemidbar-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"201\" height=\"133\" srcset=\"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Bemidbar-300x199.jpg 300w, https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Bemidbar-1024x678.jpg 1024w, https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Bemidbar-768x509.jpg 768w, https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Bemidbar.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 201px) 100vw, 201px\" \/><\/a><\/p>\n<p>As\u00ed comienza el cuarto libro de la Tor\u00e1, en espa\u00f1ol llamado N\u00fameros y en hebreo llamado Bemidbar.<\/p>\n<p>El primero nombre alude al motivo que inicia este libro, como lo es el censo, la necesidad de saber con cu\u00e1ntas personas se contaba en aqu\u00e9l entonces.<\/p>\n<p>El segundo nombre tiene que ver con un detalle que marcar\u00e1 toda la diferencia en nuestra constituci\u00f3n como pueblo: en el desierto de Sinai.<\/p>\n<p>La primera pregunta que surge es por qu\u00e9 la necesidad de aclarar que Dios habl\u00f3 en el desierto de Sinai. Porque si recorren el texto b\u00edblico, salvo los momentos en los que Dios habla en lugares particulares como por ejemplo el monte Sinai; no se menciona el lugar geogr\u00e1fico donde Mosh\u00e9 recib\u00eda los mensajes divinos.<\/p>\n<p>Pero no s\u00f3lo nosotros nos preguntamos por ello.<\/p>\n<p>El midrash Bemidbar Rab\u00e1 1:7 trae una respuesta que me gustar\u00eda compartir:<\/p>\n<p>\u201c&#8230;<em>Y habl\u00f3 Dios a Mosh\u00e9 en el desierto de Sina\u00ed. \u00bfPor qu\u00e9 en el desierto del Sina\u00ed? &#8230;- quien no se abre a todos [lit. sin due\u00f1o], como un desierto no es capaz de adquirir sabidur\u00eda y Tor\u00e1, por eso est\u00e1 escrito &#8216;en el desierto del Sina\u00ed&#8217;<\/em>&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Me parece novedosa esta interpretaci\u00f3n que inaugura una concepci\u00f3n totalmente distinta de lo que significa en la mayor\u00eda de nosotros ser parte de una naci\u00f3n sostenida por una preceptiva, por un mandato de acci\u00f3n cotidiana en el mundo sostenido por la fe en Dios. La imagen m\u00e1s usual de la fe y de la obediencia a sus mandamientos tiene que ver con perder de alg\u00fan modo la autonom\u00eda para pasar a subsumirse en una pr\u00e1ctica reglada por un superior.<\/p>\n<p>Sin embargo, el midrash me sorprende.<\/p>\n<p>Hay que transitar el desierto porque s\u00f3lo as\u00ed entender\u00e1n que no estamos hablando de un pueblo que tiene un Dios que los gu\u00eda por un camino de verdadera libertad. Dios, libertad y ley nada tiene que ver con un dios-due\u00f1o de las vidas de sus fieles.<\/p>\n<p>Para ser sabios hay que elegir no tener due\u00f1os; aunque a veces estos liderazgos absolutos te fascinen y te brinden ciertas garant\u00edas. \u00a1Qu\u00e9 lejos est\u00e1 de la imagen que nos hemos forjado de una legalidad y una pr\u00e1ctica que someten! La sabidur\u00eda vendr\u00e1 de la capacidad de tener amplitud infinita de pensamiento para poder llegar a destino.<\/p>\n<p>El desierto es el vac\u00edo con m\u00e1s contenido de toda la historia de la humanidad.<\/p>\n<p>\u00abEn el desierto, -relata el genio escritor egipcio-franc\u00e9s Edmond Jab\u00e9s- uno se vuelve otro: aquel que conoce el peso del cielo y la sed de la tierra; aquel que ha aprendido a contar con su propia soledad. Lejos de excluirnos, el desierto nos envuelve. Nos volvemos inmensidad de arena al igual que, escribiendo, somos libro\u00bb<\/p>\n<p>Somos el desierto. En sus silencios aprendimos a ponerle palabras a nuestra incipiente historia.<\/p>\n<p>Somos desierto porque aprendimos a leer el vac\u00edo de las letras. Somos nosotros los que aprendimos a encontrar sentido en los espacios sin graf\u00eda.<\/p>\n<p>\u201c<em>Rab\u00ed Pinj\u00e1s en nombre de Rab\u00ed Shim\u00f3n ben Lakish dijo: La Tor\u00e1 que el Santo Bendito Sea le dio a Mosh\u00e9 fue entregada como fuego blanco grabado en fuego negro\u201d<\/em> Talmud Ierushalmi, Shekalim 25b<\/p>\n<p>La Tor\u00e1 se escribi\u00f3 con la misma premisa con la que estamos intentando comprender el contenido del desierto. fuego blanco es aqu\u00e9l que deja los espacios en blanco para que las puras formas, que son las letras, signifiquen.<\/p>\n<p>No hay palabras ni letras que por s\u00ed mismas tengan sentido.<\/p>\n<p>Se necesita de la idoneidad y del h\u00e1lito de quien las lee, fuego blanco sobre negro, para conectarse con el significado \u00fanico de lo que all\u00ed est\u00e1 escrito.<\/p>\n<p>Y quiz\u00e1s no en vano la festividad de Shavuot est\u00e9 tan cerca de la lectura de esta parash\u00e1.<\/p>\n<p>Porque no hay Tor\u00e1 si no repactamos con el desierto en el cual habitan las palabras y la huella que heredamos de ser pueblo en tr\u00e1nsito por la inmensidad. En el vac\u00edo, justamente, hemos aprendido a encontrar significados.<\/p>\n<p>Por tanto, las verdades enlatadas y las certidumbres absolutas e impuestas obstruyen el m\u00e9todo que hemos recibido.<\/p>\n<p>Acostumbrados a una realidad en la que no toleramos el silencio, no nos damos cuenta de cu\u00e1n apabullados y cu\u00e1n ocupados tenemos todos los espacios para encontrar ese fuego blanco que hace que el texto vuelva a ser nuestro cuando lo pronunciamos.<\/p>\n<p>Para eso necesitamos el desierto. Para darnos lugar. Para volver a la oportunidad de ser \u201cen tr\u00e1nsito\u201d a la promesa porque siempre estamos caminamos hacia la infinidad. Somos el desierto porque no nos asfixiamos en ninguna forma fija que, aunque segura, nos limita la conciencia.<\/p>\n<p>Estamos transitando tiempos de cerrazones y coartadas, habitando espacios sobrecargados y en b\u00fasqueda de gur\u00faes de lo absoluto que nos ense\u00f1en a vivir.<\/p>\n<p>Ser parte de esta tradici\u00f3n es un gesto de resistencia a todo esto que parece la normalidad.<\/p>\n<p>La consigna es el espacio disponible para la marcha y el entendimiento. Abrir el coraz\u00f3n a la posibilidad de escuchar nuestras voces en el momento de recibir el texto. Transitar lo insondable en b\u00fasqueda de nuevos misterios que nos volver\u00e1n a las nuevas preguntas.<\/p>\n<p>\u00bfAcaso habremos salido del desierto?<\/p>\n<p>Espero que no.<\/p>\n<p>A pesar de los intentos de algunos de encerrarnos en interpretaciones acabadas y sin salida, <strong>nosotros somos el desierto<\/strong>. Y con los pies llenos de arena por la caminata nos encontraremos este Shavuot para honrar la palabra y sus sentidos a lo largo de las generaciones.<\/p>\n<p>\u00a1Shabat Shalom y Jag Sameaj!<\/p>\n<p>Silvina Chemen.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cHabl\u00f3 Adonai a Mosh\u00e9 en el desierto de Sina\u00ed, en el tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n, en el d\u00eda primero del mes segundo, en el segundo a\u00f1o de su salida de la tierra de Egipto, diciendo:\u00a0Tomad el censo\u00a0de toda la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel por sus familias, por las casas de sus padres, con la &#8230; <a title=\"PARASHAT BEMIDBAR: pueblo sin due\u00f1o\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-bemidbar-pueblo-sin-dueno\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre PARASHAT BEMIDBAR: pueblo sin due\u00f1o\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[28],"class_list":["post-2894","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-parashat-hashavua","tag-bemidbar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2894","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2894"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2894\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2896,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2894\/revisions\/2896"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2894"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2894"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2894"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}