{"id":2889,"date":"2022-05-27T07:28:42","date_gmt":"2022-05-27T07:28:42","guid":{"rendered":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=2889"},"modified":"2022-05-27T07:28:42","modified_gmt":"2022-05-27T07:28:42","slug":"parashat-bejukotai-en-voz-alta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-bejukotai-en-voz-alta\/","title":{"rendered":"PARASHAT BEJUKOTAI: en voz alta"},"content":{"rendered":"\n<p>Se termina el libro de Vaikr\u00e1. Un texto que desarrolla un conjunto de leyes que regulan la actividad individual y colectiva de un pueblo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bejukotai.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-2890 aligncenter\" src=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bejukotai-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"206\" height=\"116\" srcset=\"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bejukotai-300x169.jpg 300w, https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bejukotai-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bejukotai-768x432.jpg 768w, https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bejukotai.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 206px) 100vw, 206px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Y su final, como es de esperarse define los premios y castigos a la obediencia y a la desobediencia de dichas leyes.<\/p>\n<p>Y as\u00ed <em>\u201cIm Bejukotai teleju\u201d- \u201c<\/em>si mis leyes van a cumplir\u201d; la recompensa ser\u00e1 grata y la vida apacible.<\/p>\n<p>\u201cVeim lo tishme\u00fa ve lo taas\u00fa\u201d- \u201cpero si no van a escuchar y no van a cumplir\u201d; las consecuencias ser\u00e1n atroces.<\/p>\n<p>El resultado de la decisi\u00f3n de no cumplir con leyes que se ocupan de regular la desigualdad social, de responsabilizarse por el m\u00e1s vulnerable, de respetar a la humanidad; deviene en un panorama desolador, al que hoy nos vamos a referir.<\/p>\n<p>Nos despedimos del libro de Vaikr\u00e1, un libro que nos desafi\u00f3 semana a semana a pensarnos en una ritualidad casi agobiante, que nos exig\u00eda dar un paso m\u00e1s all\u00e1 para no quitar los ojos del texto, que nos hablaba de sacrificios, inciensos y fuego.<\/p>\n<p>Una ritualidad que fue mutando con las vicisitudes de la historia: Ya no ofrendamos animales, sino nuestras plegarias y un extens\u00edsimo c\u00f3digo de leyes, las mitsvot \u2013 un modo reglado, complejo e interpretado de diferentes modos- que cre\u00f3 en nuestra naci\u00f3n dispersada movimientos que entendieron su cumplimiento de maneras diversas.<\/p>\n<p>Los profetas, mucho antes que nosotros, advert\u00edan sobre la posibilidad de hacer del ritual una pantalla para la iniquidad.<\/p>\n<p>As\u00ed lo dec\u00eda el profeta Hoshea:<\/p>\n<p><em>Tomad con vosotros palabras y volved al Eterno. Decidle: \u201cQuita toda la iniquidad y ac\u00e9ptanos con benevolencia; en lugar de vacunos te ofrecemos [el fruto de] nuestros labios\u201d<\/em>. Oseas &#8211; Oshea 14:3<\/p>\n<p>Vaikr\u00e1 tiene sentido como c\u00f3digo que pondera una ritualidad, si inmediatamente, salimos al desierto, con el comienzo del libro de Bemidbar (en hebreo: en el desierto)- o libro de N\u00fameros (en espa\u00f1ol).<\/p>\n<p>Las leyes de este texto que estamos terminando nos tendr\u00edan que permitir andar la infinitud y la hostilidad del desierto, darnos herramientas para constituirnos como pueblo, acallar nuestros impulsos de soberbia y fundamentalmente generar una vida en la que el mandato central de Vaikr\u00e1- el de aspirar una vida de santidad- se haga presente en cada una de nuestras decisiones.<\/p>\n<p>Desde ese llamado a la santidad es que vivimos las relaciones sociales. Somos pueblo santo, consagrado, y por lo tanto pueblo de Dios. No podemos vivir como si no lo fu\u00e9ramos, no debemos vivir como si no hubi\u00e9ramos escuchado el llamado.<\/p>\n<p>\u00c9se es nuestro gran desaf\u00edo. Escucharlo. Y vivirlo.<\/p>\n<p>Lo que nos queda como conclusi\u00f3n de este libro quiz\u00e1s es que no hay ritos que nos absuelvan de ser cuidadosos con nuestras formas de hablar, con nuestros actos y compromisos. No creamos que por cumplir tal o cual ritual estaremos exentos de la obligaci\u00f3n religiosa m\u00e1s excelsa, la de cuidar nuestras palabras y actitudes \u201cfuera del altar\u201d, fuera de las sinagogas, fuera de las comunidades.<\/p>\n<p>All\u00ed donde nadie nos ve, se pone en juego nuestra verdadera religiosidad.<\/p>\n<p><em>\u201cNo traigan m\u00e1s ofrendas vanas&#8230; L\u00e1vense y l\u00edmpiense, quiten la maldad de sus acciones de delante de Mis ojos. Dejen de hacer el mal. Aprendan a hacer el bien, busquen el derecho, reprendan al opresor, defienda al hu\u00e9rfano, amparen a la viuda\u201d<\/em>. Dec\u00eda el profeta Isa\u00edas-Ieshai\u00e1hu 1:11-17<\/p>\n<p>Los rituales tienen sentido si cuando salimos de nuestros santuarios somos capaces de extender la mano a quien lo necesita, si somos justos, y nos jugamos por el indefenso, si \u2013 en definitiva-, decidimos \u201cno salvarnos solos\u201d.<\/p>\n<p>Cuando esto no sucede, como dice el final de Vaikr\u00e1- \u201cVeim lo tishme\u00fa ve lo taas\u00fa\u201d- \u201cpero si no van a escuchar y no van a cumplir\u201d, las consecuencias son nefastas; se genera una sociedad imp\u00eda, s\u00e1dica e impune.<\/p>\n<p>Y ac\u00e1 llegamos a una parte de la parash\u00e1 que lista lo que algunos llaman las maldiciones -la \u201ctojej\u00e1\u201d- y que yo prefiero traducir como \u201clas consecuencias de decidir no cumplir el camino de la \u00e9tica y el respeto por lo humano que la Tor\u00e1 nos da como oportunidad de vida\u201d.<\/p>\n<p>Y es tal el pudor que nos da el leer lo que muchos llaman castigo divino pero que yo -inisisto- decido llamar consecuencias de la hipocres\u00eda y la simulaci\u00f3n, que en la lectura p\u00fablica de la Tor\u00e1 este pasaje se lee en voz baja y r\u00e1pidamente, casi sin respirar para terminarlo r\u00e1pido, para que nuestros o\u00eddos no tengan que soportar la crueldad de las palabras y las im\u00e1genes que de \u00e9stas surgen.<\/p>\n<p>Hoy quiero cambiar las reglas del juego.<\/p>\n<p>Las quiero decir en voz alta.<\/p>\n<p>No nos ha servido el susurro.<\/p>\n<p>Creo que tanto tiempo se leyeron en pudoroso silencio que se habilit\u00f3 cierta naturalizaci\u00f3n de conductas que someten, ultrajan, humillan, abandonan, violan y matan la dignidad de las personas.<\/p>\n<p>Es hora de volver a ponerle voz y tomar conciencia.<\/p>\n<p>Y s\u00f3lo para que sientan lo que ya dec\u00eda la Tor\u00e1 hace miles de a\u00f1os, recort\u00e9 algunos de los vers\u00edculos de esta parash\u00e1 porque no quiero naturalizar conductas que nos llevan al escarnio.<\/p>\n<p>Si no nos comportamos \u00e9tica y responsablemente como la Tor\u00e1 nos marca, Dios dice:<\/p>\n<p><em>\u201cEnviar\u00e9 sobre vosotros terror.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cSer\u00e9is heridos.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cVuestra fuerza se consumir\u00e1 en vano.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cEnviar\u00e9 tambi\u00e9n contra vosotros bestias fieras que os arrebaten vuestros hijos.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cTraer\u00e9 sobre vosotros espada.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cy ser\u00e9is entregados en mano del enemigo.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cY comer\u00e9is la carne de vuestros hijos, y comer\u00e9is la carne de vuestras hijas.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cy pondr\u00e9 vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros \u00eddolos.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cHar\u00e9 desiertas vuestras ciudades. \u201c<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cTropezar\u00e1n los unos con los otros\u2026\u201c<\/em><\/p>\n<p>Podr\u00edamos detenernos en cada una de estas entrecomilladas maldiciones y descubrir la potencia de su advertencia.<\/p>\n<p>Hoy no puedo leerlas si no es a la luz de los acontecimientos degradantes que estamos viviendo como sociedad y como humanidad.<\/p>\n<p>Edmond Jabes, escritor egipcio, refiri\u00e9ndose a la Sho\u00e1 escrib\u00eda \u201c<em>Mientras no nos expulsen de nuestros vocablos, nada tendremos que temer; mientras nuestras palabras conserven sus sonidos, tendremos una voz; mientras nuestras palabras conserven su sentido, tendremos un alma.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Terminamos el libro de Vaikr\u00e1. Salimos al desierto. \u201cBemidbar\u201d. Somos muchos los que queremos llegar a la tierra de la promesa y la bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>Hagamos o\u00edr nuestra voz.<\/p>\n<p>Shabat shalom umevoraj.<\/p>\n<p>Rabina Silvina Chemen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se termina el libro de Vaikr\u00e1. Un texto que desarrolla un conjunto de leyes que regulan la actividad individual y colectiva de un pueblo. Y su final, como es de esperarse define los premios y castigos a la obediencia y a la desobediencia de dichas leyes. Y as\u00ed \u201cIm Bejukotai teleju\u201d- \u201csi mis leyes van &#8230; <a title=\"PARASHAT BEJUKOTAI: en voz alta\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-bejukotai-en-voz-alta\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre PARASHAT BEJUKOTAI: en voz alta\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[70],"class_list":["post-2889","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-parashat-hashavua","tag-bejukotai"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2889","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2889"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2889\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2891,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2889\/revisions\/2891"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2889"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2889"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2889"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}