{"id":2722,"date":"2021-11-14T14:24:03","date_gmt":"2021-11-14T14:24:03","guid":{"rendered":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=2722"},"modified":"2021-11-14T14:24:03","modified_gmt":"2021-11-14T14:24:03","slug":"promesa-y-realidad-israel-bajo-la-lupa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/promesa-y-realidad-israel-bajo-la-lupa\/","title":{"rendered":"Promesa y Realidad: Israel bajo la lupa."},"content":{"rendered":"<p><br \/>\nSoy un \u00e1vido lector de la prensa en ingl\u00e9s; sea de los EEUU, de Israel, o incluso del Reino Unido. Tengo una afinidad muy especial por su estilo mayormente conciso, concreto; casi no existe el uso de eufemismos y mucho menos, en general, el lenguaje figurativo. Las disonancias surgen , sin embargo, en torno a los temas, lo cual es l\u00f3gico: la realidad desde el hemisferio norte se ve muy diferente que desde el sur. El problema es cuando desde el sur tomamos como modelo a los del norte, y estoy considerando s\u00f3lo el mundo anglosaj\u00f3n. Si en definitiva mi tema es juda\u00edsmo, sionismo, y afines, en realidad la cuesti\u00f3n est\u00e1 entre los norteamericanos y nosotros; por \u201cnosotros\u201d me refiero estrictamente, aun en nuestra insignificancia relativa, a los uruguayos.<br \/>\n<a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Israel.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-thumbnail wp-image-2723 aligncenter\" src=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Israel-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/p>\n<p>Hace un par de semanas fui invitado por Janet Rudman a sumarme, entre otros tantos, a una campa\u00f1a de Twitter en defensa de Israel como reacci\u00f3n a un art\u00edculo del New York Times sobre la \u201csombr\u00eda\u201d realidad israel\u00ed. La consigna era #sadsadIsrael. Entiendo que fue un \u00e9xito y me alegro de haber sumado mi granito de arena. El art\u00edculo, titulado \u201cWhose Promised Land\u201d, se encuentra en https:\/\/www.nytimes.com\/2021\/10\/25\/world\/middleeast\/israel-jews-palestinians-journey.html, aunque puede estar codificado (tal vez a esta altura ya no).<\/p>\n<p>El periodista Patrick Kingsley narra un viaje de norte a sur de Israel y sus conversaciones con diferentes personas o personalidades cuyo rasgo com\u00fan es que todos, sin excepci\u00f3n, hablan del desencanto que supone la realidad israel\u00ed. Como que hubieran sido elegidos adrede; no lo digo como una sugerencia, sino como una acusaci\u00f3n. El art\u00edculo, adem\u00e1s, confunde t\u00e9rminos y status y mezcla, por ejemplo, la marginalidad social que se puede encontrar en Israel con los conflictos vinculados a La Ocupaci\u00f3n (as\u00ed se refiere la prensa progresista en ingl\u00e9s a la situaci\u00f3n en los territorios, efectivamente, \u201cocupados\u201d, pero cuyo status legal es bastante m\u00e1s complejo que la simplificaci\u00f3n ideol\u00f3gica); adem\u00e1s de soslayar verdades hist\u00f3ricas, como cuando cierra su recorrido afirmando que el problema \u201cno es la tierra\u201d\u2026 cuando todo el problema es precisamente LA tierra.<\/p>\n<p>Me tom\u00e9 la libertad de puntualizar y proponer alternativas a una visi\u00f3n tan cr\u00edtica y pesimista del pa\u00eds que es, lisa y llanamente, mi otra casa, o mi otro lugar en el mundo. El art\u00edculo, en ingl\u00e9s, se puede encontrar en https:\/\/blogs.timesofisrael.com\/whose-journey-whose-zionism\/ para quien le interese. Lo que quiero hoy, en espa\u00f1ol, es manifestar mi estupor ante el constante asedio del juda\u00edsmo \u201cprogresista\u201d norteamericano hacia Israel y su raz\u00f3n de ser; precisamente, creo que es esto \u00faltimo lo que no terminan de aprehender, internalizar, ni comprender en su cabal dimensi\u00f3n. Tal vez sea, como dice Paul Simon en su \u201cAmerican Tune\u201d, \u201cfor we lived so well so long\u2026\u201d Son muchos a\u00f1os de bienestar, libertad, y sobre todo integraci\u00f3n a la gran sociedad estadounidense desde su condici\u00f3n de jud\u00edos que privilegian, por sobre otros valores como la seguridad y soberan\u00eda, la \u00e9tica del Tikun Olam y el rezo puertas adentro en las sinagogas.<\/p>\n<p>Sin embargo, y aun cuando las manifestaciones populares, la presencia en los organismos del Estado, y los atentados antisemitas han ido en aumento, el principal factor de diluci\u00f3n del juda\u00edsmo de los EEUU est\u00e1 dado por lo que aqu\u00ed llamamos el \u201cmatrimonio mixto\u201d, donde uno de los c\u00f3nyuges no es jud\u00edo (en oposici\u00f3n a los matrimonios donde uno de los c\u00f3nyuges ha elegido serlo en lugar de nacer como tal). M\u00e1s del 70% de los jud\u00edos estadounidenses est\u00e1 incluido de alguna manera en esa estad\u00edstica. Es evidente que el Sionismo e Israel no son la soluci\u00f3n a ese tema. Lo que no pueden ver es que sin respuestas relevantes en un \u201clibre mercado de ideas\u201d (concepto de Donniel Hartman al que recurro repetidamente) el juda\u00edsmo deja de ser atractivo. Denostar Israel, cuestionar su \u00e9tica, sus medidas de seguridad, para ubicar como v\u00edctimas a los perpetuos refugiados palestinos no es Tikun Olam, es morderse la cola. Algo que generalmente los perros no consiguen, pero la opini\u00f3n p\u00fablica jud\u00eda en los EEUU s\u00ed.<\/p>\n<p>No soy precisamente un sionista complaciente ni mucho menos nacional-chauvinista. He recibido duras cr\u00edticas por cuestionar pol\u00edticas o coyunturas en Israel. Incluso, he elegido callar cuando la disyuntiva est\u00e1 entre cuestionar a Israel o sensibilizarme con situaciones en las cuales Israel, por su seguridad, est\u00e1 ingratamente involucrada; entre mis aspiraciones \u00e9ticas y mi defensa de Israel y su raz\u00f3n de ser, prevalece esta \u00faltima bajo la forma de un prudente silencio. S\u00f3lo soy cr\u00edtico con Israel en c\u00edrculos \u00edntimos y de confianza, y sobre todo, cuando no ejerzo opini\u00f3n p\u00fablica; las pocas veces que lo hice lo pagu\u00e9 caro a nivel personal. Es por ello que no puedo entender la miop\u00eda de ciertos jud\u00edos en el contexto del Juda\u00edsmo m\u00e1s privilegiado del mundo y de la Historia. Hasta 1967 la causa sionista era v\u00edctima y por lo tanto justificable; desde entonces y tras largos y complejos procesos hist\u00f3ricos, la causa sionista, para ese tipo de ideolog\u00edas, se ha convertido en victimaria. Cuando en realidad nada ha cambiado excepto que por primera vez en 1900 a\u00f1os los jud\u00edos tenemos fuerza y poder, bajo la forma de un Estado moderno.<\/p>\n<p>Hace a\u00f1os que brego, en mi reducido \u00e1mbito de acci\u00f3n e influencia, por una conversaci\u00f3n jud\u00eda m\u00e1s relevante, profunda, y creativa. Me resisto a las discusiones hal\u00e1jicas o denominacionales y prefiero proponer conversaciones \u00e9ticas y morales acerca de nosotros mismos, nuestra relaci\u00f3n con el pr\u00f3jimo, con las sociedades en que vivimos, y con nuestro \u00faltimo prop\u00f3sito de mejorar el mundo (ahora s\u00ed, Tikun Olam) en aras de un tiempo \u201cmesi\u00e1nico\u201d (o digamos, simplemente, mejor). En ese contexto, Israel y el sionismo no escapan a la norma: Israel fue creada para refugio y para la auto-determinaci\u00f3n de los jud\u00edos, para terminar para siempre con \u201clos Egiptos\u201d, pero no para \u201cocupar\u201d u oprimir otros pueblos. Ahora bien: en un orden de prioridades, necesariamente, para poder ejercer los est\u00e1ndares \u00e9ticos a los que est\u00e1 llamado por su propia literatura fundacional (la Tor\u00e1 en su sentido m\u00e1s amplio) primero debe existir, ser. Era muy f\u00e1cil predicar conductas \u00e9ticas en una coyuntura diasp\u00f3rica; ahora es momento de probarla.<\/p>\n<p>A diferencia del periodista Kingsley del New York Times, que Israel no sea el crisol de di\u00e1sporas que sus ide\u00f3logos y padres fundadores so\u00f1aron (\u201cmelting pot\u201d en ingl\u00e9s) no me inquieta; me conformo con el t\u00e9rmino en hebreo, \u201ckibutz galuiot\u201d, reuni\u00f3n de las la di\u00e1spora. Nadie habl\u00f3 de mezclar o mucho menos \u201cfundir\u201d en una suerte de alquimia. El \u201cnuevo hombre\u201d jud\u00edo, el \u201csabra\u201d, que en cierto modo simb\u00f3lico s\u00ed existe, es sobre todo un recurso ret\u00f3rico de quienes procuraron introducir, e introdujeron, una nueva forma de entender ser jud\u00edo cuando Europa y su Modernidad, por separado y en conjunto, se convert\u00edan en una amenaza a la existencia y continuidad jud\u00eda. Israel no surge por la Sho\u00e1, pero su infraestructura y por entonces todav\u00eda escaso poder\u00edo estaba all\u00ed, pronta, cuando la tragedia finalmente sucedi\u00f3. Al cabo de casi ochenta a\u00f1os, dio respuesta a la suerte de jud\u00edos de todo el mundo. Es de esperar, y es mi deseo, que los EEUU de Norteam\u00e9rica sigan siendo el otro gran refugio para una vida jud\u00eda libre, plena, y diversa. Al mismo tiempo, me queda claro que cuestionando y condenando a Israel esas posibilidades se reducen. Uno puede ser todo lo \u201csnob moral\u201d que quiera (tomo prestado un t\u00e9rmino del cr\u00edtico literario jud\u00edo George Steiner), pero no puede ser tan ingenuo como para no comprender la diferencia entre un estado de vulnerabilidad y un Estado soberano y poderoso.<\/p>\n<p>En todo caso, concentr\u00e9monos en aprender a usar esa fuerza y poder bajo las premisas de justicia que pregonaron nuestros profetas. El mundo ama a nuestros profetas precisamente por su pr\u00e9dica universalista. Sin embargo, su mayor admonici\u00f3n era en relaci\u00f3n a la p\u00e9rdida de nuestra identidad nacional. El Sionismo y su producto, Israel, son la gran oportunidad hist\u00f3rica de conjugar los grandes valores con las complejas realidades. Nos toca ser protagonistas.<br \/>\n*En recuerdo de mi padre Iosef ben Pinjas, Jos\u00e9 Silberstein a dos a\u00f1os de su partida<br \/>\nAutor: Ianai Silverstein<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Soy un \u00e1vido lector de la prensa en ingl\u00e9s; sea de los EEUU, de Israel, o incluso del Reino Unido. Tengo una afinidad muy especial por su estilo mayormente conciso, concreto; casi no existe el uso de eufemismos y mucho menos, en general, el lenguaje figurativo. Las disonancias surgen , sin embargo, en torno a &#8230; <a title=\"Promesa y Realidad: Israel bajo la lupa.\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/promesa-y-realidad-israel-bajo-la-lupa\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Promesa y Realidad: Israel bajo la lupa.\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-2722","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-israel"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2722","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2722"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2722\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2722"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2722"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2722"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}