{"id":2097,"date":"2016-05-31T16:40:29","date_gmt":"2016-05-31T16:40:29","guid":{"rendered":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=2097"},"modified":"2021-05-30T09:34:44","modified_gmt":"2021-05-30T09:34:44","slug":"parashat-behaalotja-el-sinfin-de-la-codicia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-behaalotja-el-sinfin-de-la-codicia\/","title":{"rendered":"PARASHAT BEHAALOTJ\u00c1: El sinf\u00edn de la codicia"},"content":{"rendered":"\n<p>El libro de Bemidbar nos sumerge en las tem\u00e1ticas del desierto, las rituales, las humanas, las divinas, las sociales\u2026 todas las dimensiones se ponen en juego a la hora de transitarlo\u2026<\/p>\n<p>Hoy nos quedaremos en esta escena: Recordemos que Dios mandaba pan del cielo; man\u00e1 \u2013 con el que el pueblo se alimentaba. Y as\u00ed habla del man\u00e1 esta parash\u00e1:<\/p>\n<p><em>\u201cEl man\u00e1 era como semilla de culantro, y su color como color de bedelio. El pueblo se esparc\u00eda y lo recog\u00eda, lo mol\u00eda en molinos o lo majaba en morteros, y lo coc\u00eda en caldera o hac\u00eda de \u00e9l tortas. Su sabor era como sabor de aceite nuevo. Cuando descend\u00eda el roc\u00edo sobre el campamento de noche, el man\u00e1 descend\u00eda sobre \u00e9l<\/em>.\u201d (Bemidbar 11:7-9)<\/p>\n<p>Pero parece ser que al pueblo no le era suficiente:<\/p>\n<p><em>\u201c<\/em><em>Mosh\u00e9 oy\u00f3 al pueblo que lloraba, cada uno con su familia a la entrada de su tienda. La ira de Adonai se encendi\u00f3 mucho, y tambi\u00e9n le pareci\u00f3 mal a Mosh\u00e9,<\/em> <em>quien dijo a Adonai:<\/em><\/p>\n<p><em>\u2014 \u00bfPor qu\u00e9 has hecho mal a tu siervo? \u00bfY por qu\u00e9 no he hallado gracia a tus ojos, que has puesto la carga de todo este pueblo sobre m\u00ed? \u00bfConceb\u00ed yo a todo este pueblo? \u00bfLo engendr\u00e9 yo, para que me digas: \u201cLl\u00e9valo en tu seno, como lleva la que cr\u00eda al que mama, a la tierra que juraste dar a sus padres\u201d? \u00bfDe d\u00f3nde conseguir\u00e9 yo carne para dar a todo este pueblo? Porque vienen a m\u00ed llorando y diciendo: \u201cDanos carne para comer.\u201d <\/em>(Bemidbar 11:10-13)<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue como se resolvi\u00f3 la controversia; Dios les envi\u00f3 un viento fuerte con codornices que comenzaron a comer \u00e1vidamente, hasta que la Tor\u00e1 nos cuenta:<\/p>\n<p><em>\u00abA\u00fan ten\u00edan la carne entre sus dientes, antes de haberla masticado, cuando la ira de Adonai se encendi\u00f3 contra el pueblo, y lo hiri\u00f3 Adonai con una plaga muy grande. Y llamaron a aquel lugar Kivrot-hataava, las tumbas de la codicia, por cuanto all\u00ed sepultaron al pueblo codicioso&#8230; \u00bb (<\/em>Bemidbar 11: 33-35)<\/p>\n<p>\u00c9sta no es la primera vez que vemos a un nombre de lugar significativo en la Tor\u00e1. Recordemos cuando Iaakov establece un pilar para marcar el lugar donde tuvo su incre\u00edble visi\u00f3n de la escalera al cielo; que llam\u00f3 \u00abBet-El,\u00bb \u00abCasa de Dios\u00bb, el lugar donde pudo ver la presencia de Dios.<\/p>\n<p>Y ac\u00e1, <em>Kivrot-hataava<\/em> lleva ese nombre por los codiciosos de carne, aquellos que no pudieron ni valorar ni reconocer el milagro que Dios les estaba dando. Murieron de codicia.<\/p>\n<p>Y \u00bfc\u00f3mo funciona la codicia?<\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo Friedrich Nietzsche escribe en La Gaya Ciencia:<\/p>\n<p><em>Cansados poco a poco de lo antiguo, de lo que poseemos con seguridad, extendemos las manos para recibir lo nuevo; ni siquiera el paisaje m\u00e1s hermoso en el que acabamos de pasar tres meses est\u00e1 completamente seguro de nuestro amor, pues un horizonte m\u00e1s lejano excita nuestras ansias. Es que generalmente despreciamos el bien pose\u00eddo por el hecho mismo de la posesi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Nuestra autosatisfacci\u00f3n trata de ser tan intensa que continuamente est\u00e1 convirtiendo cualquier cosa nueva en parte de nosotros mismos, y en esto consiste la posesi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>Todo se disuelve y se indistingue autom\u00e1ticamente. Y nos hartamos tan r\u00e1pido hasta de nosotros mismos.<\/p>\n<p>Cu\u00e1ntos no pueden resistir el impulso de llenar una y otra vez su granero ya atiborrado de riqueza. \u00a0Cu\u00e1nta gente est\u00e1 angustiada- s\u00ed, angustiada por no tener lo que otro tiene, por no haber conquistado las alturas que el otro habita, porque viven comprobando que siempre es posible poseer m\u00e1s. C\u00f3mo se han construido generaciones de adictos a la novedad por la novedad misma, a una vida que se transforma en una continua expectativa, en una continua demanda.<\/p>\n<p>Nos aburrimos r\u00e1pidamente. \u00a0Nos cansamos de nuestras rutinas, de los ritmos cotidianos y cuando luchamos por conseguir algo y lo obtenemos, volvemos a sentirnos vac\u00edos porque ya no nos sirve. Siempre llega tarde. As\u00ed sucede con los objetos, con los proyectos, con los trabajos y lamentablemente tambi\u00e9n con las personas con quienes vivimos.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda la codicia se disfraza de otras palabras pero que no dejan de provocar la misma desaz\u00f3n: ambici\u00f3n, competitividad, reglas del mercado, status, \u2026 s\u00f3lo disfraces que pretenden presentar como un bien personal o social lo que no es m\u00e1s que un incontrolable apetito.<\/p>\n<p>Y siento que seguimos exigiendo m\u00e1s carne, obstinados en no registrar lo que tenemos, fascinados por el espejismo de un bienestar que est\u00e1 construido en su evanescencia, porque nunca llega.<\/p>\n<p>Nos quejamos estando llenos, pero no podemos parar de comer\u2026<\/p>\n<p>Y all\u00ed se termina todo el sentido de estar vivos. Cuando nada nos basta ni nos da saciedad, plenitud, calma. Kivrot Hataav\u00e1, las sepulturas de la codicia deber\u00edan ser- como explicaba el maestro jas\u00eddico Baal Shem Tov- el lugar donde vayamos a sepultar nuestras ambiciones desmedidas, aqu\u00e9llas que nos corroen el sentido mismo de la vida. Si no, nos iremos con ellas. Porque nuestros nombres desaparecer\u00e1n porque no habremos construido una huella que valga la pena ser transitada por los que nos siguen.<\/p>\n<p>Nuestros espacios quedan nombrados por nuestros actos y nuestras luchas.<\/p>\n<p>Ojal\u00e1 que nuestros memoriales tengan nombres de solidaridad, generosidad, humildad, compromiso, afectos y entrega. As\u00ed habremos aprendido el mensaje profundo de la Tor\u00e1 de esta semana.<\/p>\n<p>Shabat Shalom,<\/p>\n<p>Rabina Silvina Chemen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El libro de Bemidbar nos sumerge en las tem\u00e1ticas del desierto, las rituales, las humanas, las divinas, las sociales\u2026 todas las dimensiones se ponen en juego a la hora de transitarlo\u2026 Hoy nos quedaremos en esta escena: Recordemos que Dios mandaba pan del cielo; man\u00e1 \u2013 con el que el pueblo se alimentaba. Y as\u00ed &#8230; <a title=\"PARASHAT BEHAALOTJ\u00c1: El sinf\u00edn de la codicia\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-behaalotja-el-sinfin-de-la-codicia\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre PARASHAT BEHAALOTJ\u00c1: El sinf\u00edn de la codicia\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[26],"class_list":["post-2097","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-parashat-hashavua","tag-behaaloteja"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2097","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2097"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2097\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2097"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2097"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2097"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}