{"id":2034,"date":"2017-05-05T18:41:37","date_gmt":"2017-05-05T18:41:37","guid":{"rendered":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=2034"},"modified":"2021-05-30T09:46:08","modified_gmt":"2021-05-30T09:46:08","slug":"2034-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/2034-2\/","title":{"rendered":"PARASHAT EMOR: La palabra vaciada"},"content":{"rendered":"\n<p>Al final de Parashat Emor, se relata un incidente perturbador.<\/p>\n<p>En el calor de una pelea, un hombre maldice a Dios y es apedreado a muerte por blasfemia (Vaikr\u00e1 Lev\u00edtico 24: 10-23).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Emor-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-2035 aligncenter\" src=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Emor-1-300x143.jpg\" alt=\"\" width=\"281\" height=\"134\" srcset=\"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Emor-1-300x143.jpg 300w, https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Emor-1.jpg 450w\" sizes=\"auto, (max-width: 281px) 100vw, 281px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Es significativo que el hombre no tiene nombre; su nombre ha sido borrado por el texto por su agresi\u00f3n contra el nombre de Dios. Sin embargo, se menciona su linaje. El nombre de la madre es es Shlomit, hija de Dibri de la tribu de Dan &#8211; dicho sea de paso &#8211; la \u00fanica mujer con nombre propio en el libro de Lev\u00edtico.<\/p>\n<p>Lo que se sabe es que esta maldici\u00f3n usando el nombre de Dios, vino en el medio de una pelea.<\/p>\n<p>Primero Mosh\u00e9 lo aparta y consulta con Dios lo que se debe hacer con \u00e9l, y all\u00ed llega la respuesta: pena de muerte; hay que apedrearlo hasta que muera. Y la ley, en consecuencia, que dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u05d5\u05b0\u05e0\u05b9\u05e7\u05b5\u05d1 \u05e9\u05c1\u05b5\u05dd-\u05d9\u05b0\u05d4\u05d5\u05b8\u05d4 \u05de\u05d5\u05b9\u05ea \u05d9\u05d5\u05bc\u05de\u05b8\u05ea, \u05e8\u05b8\u05d2\u05d5\u05b9\u05dd \u05d9\u05b4\u05e8\u05b0\u05d2\u05bc\u05b0\u05de\u05d5\u05bc-\u05d1\u05d5\u05b9 \u05db\u05bc\u05b8\u05dc-\u05d4\u05b8\u05e2\u05b5\u05d3\u05b8\u05d4:\u00a0 \u05db\u05bc\u05b7\u05d2\u05bc\u05b5\u05e8, \u05db\u05bc\u05b8\u05d0\u05b6\u05d6\u05b0\u05e8\u05b8\u05d7&#8211;\u05d1\u05bc\u05b0\u05e0\u05b8\u05e7\u05b0\u05d1\u05d5\u05b9-\u05e9\u05c1\u05b5\u05dd, \u05d9\u05d5\u05bc\u05de\u05b8\u05ea.<\/p>\n<p><em>El que blasfeme el nombre del SE\u00d1OR, ciertamente ha de morir; toda la congregaci\u00f3n ciertamente lo apedrear\u00e1. Tanto el forastero como el nativo, cuando blasfeme el Nombre, ha de morir.<\/em><\/p>\n<p>Lo interesante es el t\u00e9rmino con el que se dice \u201cblasfemo\u201d en este episodio: Nokev Shem- \u05e0\u05b9\u05e7\u05b5\u05d1 \u05e9\u05c1\u05b5\u05dd<\/p>\n<p>La ra\u00edz hebrea nun-kuf-bet, significa \u2018perforar,\u00bb \u201chacer un agujero\u201d, \u201choradar\u201d, es decir que el que blasfema hace \u201cun agujero en el nombre\u201d. Y en una interpretaci\u00f3n libre podr\u00edamos decir: el que vac\u00eda a la palabra de su esencia. El que la deja sin contenido. Sin centro. Sin sentido.<\/p>\n<p>Creo que es necesario quedarnos ac\u00e1, en el llamado de conciencia que nos hace la Tor\u00e1 no s\u00f3lo para advertirnos de no maldecir en nombre de Dios, porque blasfemia es mucho m\u00e1s que eso. Porque, aunque duela el texto b\u00edblico y hasta nos d\u00e9 verg\u00fcenza estar hablando de esto, la blasfemia no es s\u00f3lo el habla profana.<\/p>\n<p>Es mucho m\u00e1s que utilizar una palabra para hacer da\u00f1o. Es mucho m\u00e1s que un insulto. Estamos hablando de vaciar las palabras, de dejarlas s\u00f3lo con su fachada, sin contenido.<\/p>\n<p>Por eso no es casual que esta parash\u00e1 se llame Emor: \u201c<em>y les dir\u00e1s\u2026\u201d <\/em><\/p>\n<p>Y tampoco es arbitrario que esta persona sin nombre, catalogada como <em>el blasfemo,<\/em> sea hijo de Shlomit- (la que hace la paz) bat Dibri, hija de Dibri, hija de la palabra.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s sean meras disquisiciones o quiz\u00e1s esta parash\u00e1, en este tiempo nuestro, sea la perfecta excusa de hablar de las palabras y de los modos de traicionar con ellas, diciendo sin decir, prometiendo sin comprometer&#8230;<\/p>\n<p>Blasfemamos abusando del lenguaje, y ya el Talmud habla de esta transgresi\u00f3n como <em>onaat devarim <\/em>&#8211; el abuso, la violaci\u00f3n con las palabras.<\/p>\n<p>Palabras perforadas y vac\u00edas, <em>nokvei shem,<\/em> palabras manipuladas y exiliadas de sus sentidos producen el mayor de los da\u00f1os.<\/p>\n<p>Vivimos en un universo constituido por palabras; con mentiras, enga\u00f1os, amenazas y maldiciones rompemos y deshacemos el poder de las palabras para conectarnos y sostenernos.<\/p>\n<p>Los sostenedores de la verdad absoluta en nombre de Dios lo han vaciado de sentido, y lo cosificaron a su antojo para producir adeptos ciegos y tontos que siguen una forma, creyendo que ah\u00ed est\u00e1 la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hoy estamos rodeados de blasfemos de guante blanco, pero no al modo del tiempo b\u00edblico. Son los que se arrogan la utilizaci\u00f3n de las palabras sabiendo que les perforaron su significado.<\/p>\n<p>Hay quienes acu\u00f1aron el t\u00e9rmino de \u201csaciedad sem\u00e1ntica\u201d, explicando que en nuestro tiempo la gente est\u00e1 enferma de saciedad sem\u00e1ntica, de tanto repetir una palabra que acab\u00f3 por perder su significado, de tanto decir y no cumplir, de tanto pronunciar sin hacerse acto.<\/p>\n<p>Blasfemar es repetir hasta el hartazgo la palabra justicia&#8230; cuando no tenemos d\u00f3nde resguardarnos,<\/p>\n<p>Blasfemar es llenarse la boca con la palabra responsabilidad, mientras lo que se muestra es s\u00e1lvese quien pueda.<\/p>\n<p>Blasfemar es hablar de inclusi\u00f3n con la puerta de tu casa cerrada.<\/p>\n<p>Blasfemar es hablar de derechos cuando no te conmueven los que est\u00e1n doblados.<\/p>\n<p>Las palabras horadadas nos lapidaron la confianza y la seguridad.<\/p>\n<p>As\u00ed pasa con los cultores de los ritualismos. Rituales que usan palabras que est\u00e1n manchadas por el vac\u00edo de compromiso espiritual.<\/p>\n<p>As\u00ed pasa con los discursos pol\u00edticos que se llenan de palabras, en el mejor de los casos, para no decir, y en tantas ocasiones para ocultar lo que no se puede decir.<\/p>\n<p>Blasfemar es haber inhibido a las palabras de su contenido, y por tanto su efecto.<\/p>\n<p>Ya dec\u00eda L\u00e9vi-Strauss, desde la antropolog\u00eda estructural, que la cultura es un sistema de comunicaci\u00f3n que se rige por el intercambio de palabras, y cuando las palabras est\u00e1n agujereadas y por tanto vac\u00edas, ya no hay intercambio y nos quedamos solos.<\/p>\n<p>Hay formas que quedaron obsoletas. Recuerdo en los actos patrios en mi escuela que quien conduc\u00eda el acto dec\u00eda: <em>le damos la palabra a<\/em>\u2026 y ah\u00ed ven\u00eda el discurso.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n escuchaba a mis mayores que al comprometerse en cumplir cierto requisito dec\u00edan: <em>&#8211; Te doy mi palabra.<\/em><\/p>\n<p>Dar la palabra era sagrado.<\/p>\n<p>Vaciar la palabra de su sentido, es blasfemia. Entonces y ahora.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s sea tiempo de repactar con el lenguaje.<\/p>\n<p>De no dejarnos arrastrar por la incredulidad y la falsedad.<\/p>\n<p>Fuimos creados con la palabra.<\/p>\n<p>No la quitemos de nuestro inventario.<\/p>\n<p>Shabat Shalom,<\/p>\n<p>Rabina Silvina Chemen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al final de Parashat Emor, se relata un incidente perturbador. En el calor de una pelea, un hombre maldice a Dios y es apedreado a muerte por blasfemia (Vaikr\u00e1 Lev\u00edtico 24: 10-23). Es significativo que el hombre no tiene nombre; su nombre ha sido borrado por el texto por su agresi\u00f3n contra el nombre de &#8230; <a title=\"PARASHAT EMOR: La palabra vaciada\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/2034-2\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre PARASHAT EMOR: La palabra vaciada\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[30],"class_list":["post-2034","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-parashat-hashavua","tag-emor"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2034","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2034"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2034\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2034"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2034"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2034"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}