{"id":1790,"date":"2021-01-22T15:44:23","date_gmt":"2021-01-22T15:44:23","guid":{"rendered":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=1790"},"modified":"2021-05-30T08:48:24","modified_gmt":"2021-05-30T08:48:24","slug":"parashat-bo-la-etica-de-la-comensalidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-bo-la-etica-de-la-comensalidad\/","title":{"rendered":"PARASHAT BO: La \u00e9tica de la comensalidad"},"content":{"rendered":"\n<p>El texto b\u00edblico esconde sutilmente pistas que iluminan nuevos significados aunque a menudo pasan inadvertidas. Cada vez m\u00e1s leemos \u201cen diagonal\u201d, apresurados por llegar a un final pretendiendo una comprensi\u00f3n acabada en la velocidad. Pero la Tor\u00e1 es ese bello obst\u00e1culo que nos detiene y nos hace pensarnos en c\u00f3mo leemos, para qu\u00e9 leemos y qu\u00e9 buscamos.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"n3VNCb aligncenter\" src=\"https:\/\/mk0meaningfullibmht6.kinstacdn.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/matza-250x150.jpg\" alt=\"Bo Archives - The Meaningful Life Center\" data-iml=\"82141\" \/><\/p>\n<p>Seguramente no es la literalidad de un relato solamente. Buscamos indicios que nos despierten nuevas miradas de historias que, si s\u00f3lo se repiten, se secan, se ajan y pierden belleza.<\/p>\n<p>Una de ellas es justamente la que leemos esta semana en parashat Bo. Lo hacemos en el a\u00f1o cuando corresponde la lectura y lo evocaremos una y otra vez en nuestras celebraciones y liturgias de P\u00e9saj. \u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s se puede decir de este acontecimiento y su simbolog\u00eda?<\/p>\n<p>Creo que hoy vamos a descubrir juntos una nueva posibilidad justamente abordando algo tan trillado como lo es la ingesta de matz\u00e1. -\u00bfPor qu\u00e9 esta noche s\u00f3lo comemos matz\u00e1?, nos preguntan nuestros ni\u00f1os en el S\u00e9der de P\u00e9saj.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b9\u05d0\u05e4\u05d5\u05bc \u05d0\u05b6\u05ea-\u05d4\u05b7\u05d1\u05bc\u05b8\u05e6\u05b5\u05e7 \u05d0\u05b2\u05e9\u05c1\u05b6\u05e8 \u05d4\u05d5\u05b9\u05e6\u05b4\u05d9\u05d0\u05d5\u05bc \u05de\u05b4\u05de\u05bc\u05b4\u05e6\u05b0\u05e8\u05b7\u05d9\u05b4\u05dd, \u05e2\u05bb\u05d2\u05b9\u05ea \u05de\u05b7\u05e6\u05bc\u05d5\u05b9\u05ea&#8211;\u05db\u05bc\u05b4\u05d9 \u05dc\u05b9\u05d0 \u05d7\u05b8\u05de\u05b5\u05e5: \u05db\u05bc\u05b4\u05d9-\u05d2\u05b9\u05e8\u05b0\u05e9\u05c1\u05d5\u05bc \u05de\u05b4\u05de\u05bc\u05b4\u05e6\u05b0\u05e8\u05b7\u05d9\u05b4\u05dd, \u05d5\u05b0\u05dc\u05b9\u05d0 \u05d9\u05b8\u05db\u05b0\u05dc\u05d5\u05bc \u05dc\u05b0\u05d4\u05b4\u05ea\u05b0\u05de\u05b7\u05d4\u05b0\u05de\u05b5\u05d4\u05bc\u05b7, \u05d5\u05b0\u05d2\u05b7\u05dd-\u05e6\u05b5\u05d3\u05b8\u05d4, \u05dc\u05b9\u05d0-\u05e2\u05b8\u05e9\u05c2\u05d5\u05bc \u05dc\u05b8\u05d4\u05b6\u05dd.<\/p>\n<p><em>Y cocieron tortas sin levadura de la masa que hab\u00edan sacado de Egipto, pues no hab\u00eda leudado, porque al echarlos fuera los egipcios, no hab\u00edan tenido tiempo ni para prepararse comida.<\/em> Shmot 12:39<\/p>\n<p>As\u00ed le contestamos, con un vers\u00edculo de esta parash\u00e1. Salimos corriendo de Egipto y la masa no lleg\u00f3 a levar as\u00ed que en lugar de pan comemos galleta. Pan de la pobreza <em>\u201chalajm\u00e1 ani\u00e1\u201d-<\/em> todo el que tenga hambre que venga y coma- <em>\u201ckol dijfin ietei veiejol\u201d<\/em>. Pan para todos, sin pretensiones ni ostentaci\u00f3n. El pan del apuro por ser libres ante todo nos une m\u00e1s all\u00e1 de nuestras posibilidades econ\u00f3micas en la celebraci\u00f3n de la libertad.<\/p>\n<p>Pero este pan que tanto ense\u00f1a no es un elemento aislado de esta saga. Lo hemos olvidado, lo hemos pasado por alto quiz\u00e1s, pero la matz\u00e1 se entiende cabalmente si volvemos a Bereshit, cuando todo esto comenz\u00f3. Porque nuestra <em>salida<\/em> de Egipto es la conclusi\u00f3n de una historia que se inicia cuando <em>llegamos<\/em> a Egipto.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b5\u05e9\u05c1\u05b0\u05d1\u05d5\u05bc, \u05dc\u05b6\u05d0\u05b1\u05db\u05b8\u05dc-\u05dc\u05b6\u05d7\u05b6\u05dd, \u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b4\u05e9\u05c2\u05b0\u05d0\u05d5\u05bc \u05e2\u05b5\u05d9\u05e0\u05b5\u05d9\u05d4\u05b6\u05dd \u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b4\u05e8\u05b0\u05d0\u05d5\u05bc, \u05d5\u05b0\u05d4\u05b4\u05e0\u05bc\u05b5\u05d4 \u05d0\u05b9\u05e8\u05b0\u05d7\u05b7\u05ea \u05d9\u05b4\u05e9\u05c1\u05b0\u05de\u05b0\u05e2\u05b5\u05d0\u05dc\u05b4\u05d9\u05dd \u05d1\u05bc\u05b8\u05d0\u05b8\u05d4 \u05de\u05b4\u05d2\u05bc\u05b4\u05dc\u05b0\u05e2\u05b8\u05d3; \u05d5\u05bc\u05d2\u05b0\u05de\u05b7\u05dc\u05bc\u05b5\u05d9\u05d4\u05b6\u05dd \u05e0\u05b9\u05e9\u05c2\u05b0\u05d0\u05b4\u05d9\u05dd, \u05e0\u05b0\u05db\u05b9\u05d0\u05ea \u05d5\u05bc\u05e6\u05b0\u05e8\u05b4\u05d9 \u05d5\u05b8\u05dc\u05b9\u05d8&#8211;\u05d4\u05d5\u05b9\u05dc\u05b0\u05db\u05b4\u05d9\u05dd, \u05dc\u05b0\u05d4\u05d5\u05b9\u05e8\u05b4\u05d9\u05d3 \u05de\u05b4\u05e6\u05b0\u05e8\u05b8\u05d9\u05b0\u05de\u05b8\u05d4.<\/p>\n<p><em>\u201cY se sentaron a comer pan; y alzando los ojos miraron, y he aqu\u00ed una compa\u00f1\u00eda de ismaelitas que ven\u00eda de Guilad, y sus camellos tra\u00edan aromas, b\u00e1lsamo y mirra, e iban a llevarlo a Egipto\u201d.<\/em> Bereshit 37:25<\/p>\n<p>Tenemos que volver a este momento de la historia. No fuimos esclavos por error o porque un d\u00e9spota conquist\u00f3 la tierra de Cnaan y someti\u00f3 a sus habitantes. No.<\/p>\n<p>Fuimos esclavos en Egipto a partir de esta escena en la que \u00a1hay tambi\u00e9n pan! Quiz\u00e1s un pan fresco, leudado y arom\u00e1tico. Y a su vez, pan de tortura y venganza. Recordemos que los hermanos de Iosef planeaban matarlo, necesitaban deshacerse de ese hermano orgulloso y soberbio que los molestaba. Un hermano mayor, Reub\u00e9n logra disuadirlos. No lo matemos. Tir\u00e9moslo al pozo.<\/p>\n<p><em>\u201cSucedi\u00f3, pues, que cuando lleg\u00f3 Iosef a sus hermanos, ellos quitaron a Iosef su t\u00fanica, la t\u00fanica de colores que ten\u00eda sobre s\u00ed; y lo tomaron y lo echaron en el pozo; pero el pozo estaba vac\u00edo, no hab\u00eda en ella agua.\u201d<\/em> Bereshit 37:25<\/p>\n<p>Lo tiran desnudo al pozo y \u00a1no se van!, se quedan arriba comiendo pan. Pan de agravio, de desquite. Luego vendr\u00e1 una caravana de mercaderes que viajan a Egipto con \u201cmercanc\u00edas\u201d y hacia all\u00ed los hermanos lo venden, como si fuera un bien de intercambio; con la panza llena despu\u00e9s de haber comido y la mente sosegada pensando que se quitaban el problema de encima.\u00a0 Y a decir verdad, esto jam\u00e1s sucedi\u00f3; el padre Iaakov guard\u00f3 luto por \u00e9l toda la vida y luego los hermanos diezmados de hambre y preocupaci\u00f3n deber\u00e1n comer de la mano de aquel hermano que tiraron al pozo a\u00fan sin saber que es Iosef el vicefara\u00f3n de Egipto al que van a pedirle comida.<\/p>\n<p>\u00a1Y qu\u00e9 interesante! Cuando los hermanos de Iosef regresan con Biniam\u00edn a Egipto, a pedido del \u201cmonarca\u201d tambi\u00e9n aparece una escena de pan:<\/p>\n<p><em>\u201cEntonces Iosef se apresur\u00f3, porque se conmovieron sus entra\u00f1as a causa de su hermano, y busc\u00f3 d\u00f3nde llorar; y entr\u00f3 en su c\u00e1mara, y llor\u00f3 all\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>Y lav\u00f3 su rostro y sali\u00f3, y se contuvo, y dijo: &#8211; Poned pan.<\/em><\/p>\n<p><em>Y pusieron para \u00e9l aparte, y separadamente para ellos, y aparte para los egipcios que con \u00e9l com\u00edan; porque los egipcios no pueden comer pan con los hebreos, lo cual es abominaci\u00f3n a los egipcios. Y se sentaron delante de \u00e9l, el mayor conforme a su primogenitura, y el menor conforme a su menor edad; y estaban aquellos hombres at\u00f3nitos mir\u00e1ndose el uno al otro. Y Iosef tom\u00f3 viandas de delante de s\u00ed para ellos; mas la porci\u00f3n de Biniam\u00edn era cinco veces mayor que cualquiera de las de ellos. Y bebieron, y se alegraron con \u00e9l\u201d. <\/em>Bereshit 37: 30-34<\/p>\n<p>\u00c9l debe comer aparte. Sus servidores no saben y sus hermanos tampoco que son familia. Ellos comen en una mesa. Iosef en otra. Para recuperar la hermandad hay que comenzar por estar todos en el mismo plano de igualdad. Todos comemos pan. Todos sobre la tierra. A\u00fan en mesas separadas. Ya llegar\u00e1 el abrazo.<\/p>\n<p>El comienzo de la esclavitud se inicia con una comida desigual, deliberadamente desigual: unos comen arriba y otro desnudo que no participa, abajo.<\/p>\n<p>Los hermanos se reencuentran en la comodidad del palacio y vuelven a comer pan, juntos.<\/p>\n<p>La esclavitud nos atasca en Egipto y lo que m\u00e1s relatamos ante la salida es ese pan que no alcanz\u00f3 a leudar y que significa todo el ritual de nuestras mesas de P\u00e9saj.<\/p>\n<p>Los seres humanos somos la \u00fanica especie que hace de la comida un ritual: ritos de comensalidad, lo llaman. La antrop\u00f3loga espa\u00f1ola Mabel Gracia Arnaiz escribe <em>\u201cQuienes comen en la misma mesa, los que toman ritualmente el pan en com\u00fan, se convierten en compa\u00f1eros (cum panem), promoviendo la refecci\u00f3n, el esfuerzo de sus v\u00ednculos sociales\u2026\u201d <\/em>(en <em>Somos lo que comemos. Estudio de la alimentaci\u00f3n y cultura en Espa\u00f1a<\/em>. Barcelona 2001)<\/p>\n<p>El s\u00edmbolo del pan en esta historia enmarcada por dos comidas; &#8211; una, la antesala de la esclavitud y otra, la salida a la libertad -, trasciende el aspecto nutritivo; est\u00e1 cargado de mensajes. La comida representa ac\u00e1 el medio para expresar &#8211; o no &#8211; sociabilidad e igualdad.<\/p>\n<p>El pan de la discordia y la inequidad inaugura un relato de personas usadas como mercanc\u00edas, mentiras, ocultamientos, poderes y totalitarismos.<\/p>\n<p>El pan de la salida, sin condiciones, igual para todos, desde entonces hasta hoy, nos vuelve a aquel momento en el que entendimos que si alguien est\u00e1 en un pozo, aunque nuestro pan se vea rozagante, lo que ingerimos est\u00e1 putrefacto. Porque no podemos comer sin mirar las condiciones de los que est\u00e1n alrededor. Porque no seremos libres si s\u00f3lo comemos galleta acord\u00e1ndonos de los pobres ritualmente una semana al a\u00f1o. La matz\u00e1 no es un elemento folcl\u00f3rico para nuestros ni\u00f1os. Es el recordatorio permanente de una sociedad que sigue vendiendo a las personas como mercanc\u00edas, que sigue construyendo desigualdades impunemente, que sigue hambreando poblaciones mientras otras se mueren por exceso de comida\u2026 matz\u00e1 es nuestro compromiso diario con nuestros h\u00e1bitos y sus sentidos.<\/p>\n<p>S\u00f3lo cuando asumamos el verdadero significado de ser compa\u00f1eros &#8211; cum panem, habremos salido definitivamente de Egipto.<\/p>\n<p>Shabat Shalom,<\/p>\n<p>Rabina Silvina Chemen<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El texto b\u00edblico esconde sutilmente pistas que iluminan nuevos significados aunque a menudo pasan inadvertidas. Cada vez m\u00e1s leemos \u201cen diagonal\u201d, apresurados por llegar a un final pretendiendo una comprensi\u00f3n acabada en la velocidad. 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