{"id":1590,"date":"2018-11-09T10:13:43","date_gmt":"2018-11-09T10:13:43","guid":{"rendered":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=1590"},"modified":"2021-05-30T09:19:08","modified_gmt":"2021-05-30T09:19:08","slug":"parashat-toldot-el-desafio-de-saber-mirar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-toldot-el-desafio-de-saber-mirar\/","title":{"rendered":"PARASHAT TOLDOT: El desaf\u00edo de saber mirar"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u201cPara m\u00ed, es como si los artistas, los cient\u00edficos y los fil\u00f3sofos estuviesen ajustando lentes, es toda una gran preparaci\u00f3n para cualquier cosa que nunca acontece. Un d\u00eda la lente quedar\u00e1 perfecta, y entonces veremos todos n\u00edtidamente, veremos c\u00f3mo el mundo es asombroso, maravilloso, \u00a1lindo! Pero, entretanto, andamos sin anteojos, por as\u00ed decir. Tropezamos como idiotas miopes y bizcos. No vemos lo que est\u00e1 debajo de nuestra nariz, porque estamos tan empe\u00f1ados en ver las estrellas o lo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de ellas. Intentamos ver con la mente, pero \u00e9sta s\u00f3lo ve lo que le mandan ver.\u201d\u00a0 <\/em>Henry Miller, escritor norteamericano s. XX<\/p>\n<p>Hoy vamos a hablar de la ceguera, o de las cegueras.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Ver.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-thumbnail wp-image-1591 aligncenter\" src=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Ver-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/p>\n<p>Una ceguera que no comienza en nuestra parash\u00e1 sino que viene sucediendo con matices diversos desde que comenzamos el camino de la fe. La historia de nuestro pueblo est\u00e1 hilvanada por el lugar de la mirada en cada circunstancia.<\/p>\n<p>Repasemos: Abraham se ciega, de alg\u00fan modo, ante el mandato: <em>Toma a tu hijo, a tu \u00fanico, a quien amas, a Itzjak y ofr\u00e9cemelo en Ol\u00e1.<\/em> No ve la contundencia de la prueba, est\u00e1 dispuesto a entregar a su hijo. Abraham NO QUIERE VER.<\/p>\n<p>Con Itzjak, en esta parash\u00e1, volveremos a hablar de la mirada: <em>Un d\u00eda, cuando Itzjak ya era anciano y sus ojos se le hab\u00edan nublado hasta perder la vista, llam\u00f3 a Esav, su hijo mayor, y le dijo: \u00ab\u00a1Hijo m\u00edo!\u00bb Y Esav respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Aqu\u00ed estoy!\u00bb<\/em> (Bereshit 27:1)<\/p>\n<p>En hebreo, la dificultad en la vista de Itzjak se menciona de este modo:<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00a0\u05d5\u05b7\u05d9\u05b0\u05d4\u05b4\u05d9 \u05db\u05bc\u05b4\u05d9-\u05d6\u05b8\u05e7\u05b5\u05df \u05d9\u05b4\u05e6\u05b0\u05d7\u05b8\u05e7, \u05d5\u05b7\u05ea\u05bc\u05b4\u05db\u05b0\u05d4\u05b6\u05d9\u05df\u05b8 \u05e2\u05b5\u05d9\u05e0\u05b8\u05d9\u05d5 \u05de\u05b5\u05e8\u05b0\u05d0\u05b9\u05ea<\/p>\n<p><em>Vatijena enav Merlot, <\/em>que literalmente se podr\u00eda traducir como<em>: se le nublaron los ojos de ver<\/em>. Podr\u00edamos inferir por ahora, y ya lo desarrollaremos, que: Itjzak VIO DEMASIADO.<\/p>\n<p>Mucho m\u00e1s adelante, cuando Iaakov est\u00e1 a punto de morir y llama a todos sus hijos para darles la bendici\u00f3n como as\u00ed tambi\u00e9n a los hijos de Iosef; Efraim y Menash\u00e9, la Tor\u00e1 nos dice (Bereshit 48:8-10): <em>Y vio Israel los hijos de Iosef, y dijo: \u00bfQui\u00e9nes son \u00e9stos? Y respondi\u00f3 Iosef a su padre: Son mis hijos, que Dios me ha dado aqu\u00ed. Y \u00e9l dijo: Ac\u00e9rcalos ahora a m\u00ed, y los bendecir\u00e9. Y los ojos de Israel <strong>estaban tan agravados<\/strong> <strong>por la vejez, que no pod\u00eda ver<\/strong>. Les hizo, pues, acercarse a \u00e9l, y \u00e9l les bes\u00f3 y les abraz\u00f3.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00a0\u05d5\u05b0\u05e2\u05b5\u05d9\u05e0\u05b5\u05d9 \u05d9\u05b4\u05e9\u05c2\u05b0\u05e8\u05b8\u05d0\u05b5\u05dc \u05db\u05bc\u05b8\u05d1\u05b0\u05d3\u05d5\u05bc \u05de\u05b4\u05d6\u05bc\u05b9\u05e7\u05b6\u05df, \u05dc\u05b9\u05d0 \u05d9\u05d5\u05bc\u05db\u05b7\u05dc \u05dc\u05b4\u05e8\u05b0\u05d0\u05d5\u05b9\u05ea<\/p>\n<p><em>Y los ojos de Israel<\/em> <em>sus ojos se agravaron\u2026<\/em>, se hicieron pesados \u201c<em>kavd\u00fa<\/em>\u201d, <em>lo iujal lirot<\/em>, no pod\u00eda ver. Iaakov NO PUEDE VER.<\/p>\n<p>Abraham no quiere ver.<\/p>\n<p>Itzjak vio demasiado.<\/p>\n<p>Iaakov no puede ver.<\/p>\n<p>Focalicemos ahora en la ceguera de Itzjak. \u00bfPor qu\u00e9 el texto b\u00edblico elige decir que sus ojos se \u201cnublaron de ver\u201d?<\/p>\n<p>\u00c9sta es la situaci\u00f3n en la que est\u00e1 Itzjak, viejo, al borde del final de sus d\u00edas: Su hijo menor, Iaakov, lo enga\u00f1a, simula ser Esav, el primog\u00e9nito, el destinatario de la bendici\u00f3n. \u00bfSer\u00e1 que realmente est\u00e1 ciego y no diferenciar entre uno y otro? \u00bfSer\u00e1 que su ceguera no es f\u00edsica sino perceptual, como una incapacidad espiritual de distinguir, por ejemplo, entre Iaakov y Esav?<\/p>\n<p><em>\u00bfPor qu\u00e9 estaba ciego Itzjak?<\/em><\/p>\n<p>El midrash (Bereshit Rabba 65,9) lo explica: <em>Sus ojos estaban nublados de ver, \u00bfqu\u00e9 vio? <\/em>El midrash cuenta que cuando estaba atado mirando al cielo, con su padre con el cuchillo levantado para sacrificarlo, vio a los \u00e1ngeles llorar para detener la ceguera de su padre Abraham. Es la manera que tiene el midrash para poner en los \u00e1ngeles la protesta de que la Aked\u00e1 \u2013la atadura de Itzjak a esos le\u00f1os\u2013, es extra\u00f1a a Dios, no est\u00e1 en concordancia con la justicia divina. En este midrash las l\u00e1grimas expresan la tragedia objetiva de la Aked\u00e1; el mundo y sus fundamentos espirituales lloran al ver la imagen de un padre sacrificando a su hijo. Itzjak fue testigo y v\u00edctima. \u00c9l sinti\u00f3 las l\u00e1grimas de los \u00e1ngeles, la tragedia y la tristeza de que un hecho as\u00ed pueda ser posible, mientras miraba el rostro de su padre preparado para sacrificarlo.<\/p>\n<p>Abraham, el iniciador de esta fe, tambi\u00e9n tuvo que aprender a mirar. Pero este episodio, el de la Aked\u00e1, lo ceg\u00f3, quiz\u00e1s en su af\u00e1n de conquistar un nombre en la historia, el mote del primero en demostrar su fe.<\/p>\n<p>Ese tipo de ceguera que no fue s\u00f3lo la de Abraham, sino de todos los que no tienen mella en sacrificar lo que tienen delante porque no pueden ver m\u00e1s all\u00e1 de su propio prop\u00f3sito, esa ceguera, dec\u00edamos, va a parir hijos que tampoco ven, pero no por encandilamiento en la posibilidad del poder, sino que por el horror de lo que vieron, eligen no ver; por el dolor de ver lo que ojos ciegos de codicia hicieron con ellos, prefieren no ver.<\/p>\n<p>De un padre ciego por codicia, nace un hijo ciego por dolor; de un padre que prefiere no abrir sus ojos, nace un hijo que no puede ver, porque ya nadie le ha ense\u00f1ado a usar su mirada para construirse.<\/p>\n<p>Y en este juego de cegueras est\u00e1 en juego el riesgo de la invisibilidad que se produce por luchar tanto por ser visibles ante cualquier costo.<\/p>\n<p>David Levin, autor Las obras de la visi\u00f3n, una obra que desarrolla el concepto de visi\u00f3n desde Arist\u00f3teles hasta Deleuze, desarrolla el concepto de una sociedad occidental <em>ocularcentrista.<\/em> Dependemos de la mirada, de lo que vemos y de lo que nos ven. Tanto que nos hemos quedado ciegos de nosotros mismos.<\/p>\n<p><em>\u201cNo es s\u00f3lo es ciego quien habita en lo invisible; en verdad, estamos todos, en cierto sentido, inmersos en la ceguera, habitantes de lo invisible<\/em>.\u201d<\/p>\n<p>Y la \u00fanica manera de dejar de serlo es adentr\u00e1ndonos en nuestras invisibilidades m\u00e1s que empacarnos en nuestras posiciones visibles. All\u00ed donde dejamos de ver, all\u00ed tenemos la oportunidad de comenzar a ver. All\u00ed donde dejamos de gobernarnos y fascinarnos por nuestra propia mirada y las miradas de los dem\u00e1s, all\u00ed podemos ver nuestro verdadero ser.<\/p>\n<p>Educar la mirada para hacernos sensibles de las presencias de los otros en nuestras vidas, nos va a hacer visibles ante los ojos de los dem\u00e1s. Y no porque brillemos m\u00e1s u ocupemos m\u00e1s espacios, o seduzcamos o sometamos m\u00e1s a otros. Sino por el pacto de responsabilidad que celebramos cuando abrimos los ojos y vemos qui\u00e9nes nos miran. Y en esa conversaci\u00f3n sin palabras, nos confirmamos unos a otros.<\/p>\n<p>Como escribi\u00f3 Martin Buber en su obra \u201cYo-T\u00fa\u201d: <em>\u201cEl hombre desea ser confirmado en su ser por el hombre, y desea tener una presencia en el ser del otro&#8230;\u201d<\/em><\/p>\n<p>Somos lo que vemos y c\u00f3mo nos miran.<\/p>\n<p>Que podamos ver.<\/p>\n<p>Que queramos ver.<\/p>\n<p>Y que, con eso, construyamos generaciones de personas que puedan mirar en libertad.<\/p>\n<p>Shabat shal\u00f3m<\/p>\n<p>Rabina Silvina Chemen<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cPara m\u00ed, es como si los artistas, los cient\u00edficos y los fil\u00f3sofos estuviesen ajustando lentes, es toda una gran preparaci\u00f3n para cualquier cosa que nunca acontece. Un d\u00eda la lente quedar\u00e1 perfecta, y entonces veremos todos n\u00edtidamente, veremos c\u00f3mo el mundo es asombroso, maravilloso, \u00a1lindo! Pero, entretanto, andamos sin anteojos, por as\u00ed decir. Tropezamos como &#8230; <a title=\"PARASHAT TOLDOT: El desaf\u00edo de saber mirar\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-toldot-el-desafio-de-saber-mirar\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre PARASHAT TOLDOT: El desaf\u00edo de saber mirar\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[56],"class_list":["post-1590","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-parashat-hashavua","tag-toldot"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1590","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1590"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1590\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1590"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1590"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1590"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}