{"id":1481,"date":"2016-01-20T08:56:04","date_gmt":"2016-01-20T08:56:04","guid":{"rendered":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=1481"},"modified":"2020-11-12T20:00:53","modified_gmt":"2020-11-12T20:00:53","slug":"tu-bishvat-tierra-y-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/tu-bishvat-tierra-y-mujer\/","title":{"rendered":"Tu bi&#8217;Shvat: Tierra y mujer"},"content":{"rendered":"\n<p>El 15 del mes de Shvat, conmemoramos el A\u00f1o Nuevo de los \u00e1rboles que, en un principio, estaba ligado al c\u00e1lculo del ciclo impositivo que, como en toda sociedad agr\u00edcola, estaba relacionado al calendario y al per\u00edodo de las lluvias. Tu Bi\u2019shvat buscaba se\u00f1alar la fecha m\u00e1s exacta de la mitad del invierno. S\u00f3lo posteriormente se le sumaron connotaciones m\u00edsticas, bajo la influencia de los cabalistas de Tzfat que instituyeron el \u201c<em>Seder Tu Bi\u2019shvat\u201d. <\/em><\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Tu-bishvat.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-421\" src=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Tu-bishvat.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 663px) 100vw, 663px\" srcset=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Tu-bishvat.jpg 663w, http:\/\/sefarad-asturias.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Tu-bishvat-300x200.jpg 300w\" alt=\"Tu bi'shvat\" width=\"245\" height=\"163\" \/><\/a><\/em><\/p>\n<p>El largo exilio alej\u00f3 al pueblo jud\u00edo no s\u00f3lo de su tierra, y obviamente tambi\u00e9n de las normas impositivas y agr\u00edcolas relacionadas a ella. Sin embargo, la falta de un suelo propio no fue s\u00f3lo nostalgia. Las comunidades jud\u00edas dispersas encontraron maneras de elaborar el duelo por la p\u00e9rdida del territorio nacional en una serie de s\u00edmbolos, ritos y costumbres. As\u00ed como en el muro oriental de la casa se dejaba un pedazo sin pintar para recordar la destrucci\u00f3n, en las mesas de los jud\u00edos en todos los confines de la tierra, se sol\u00eda colocar en las mesas del d\u00eda de Tu Bi\u2019shvat un conjunto de frutas que sirvieran de puente a la memoria hist\u00f3rica de los frutos del pa\u00eds. Para que la imaginaci\u00f3n supla lo que la realidad imped\u00eda gozar.<br \/>\nCuando comenz\u00f3 el regreso masivo de las primeras aliot a Israel, Tu Bi\u2019shvat fue transfigurado. No pod\u00eda ser de otra manera. El movimiento sionista aspiraba reubicar al hombre-jud\u00edo que debe ser \u201c<em>como \u00e1rbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no se marchita; en todo lo que hace, prospera<\/em>\u201d (Salmos 1:3).<\/p>\n<p>Los primeros jalutzim y los que les siguieron volvieron a estar en contacto con el suelo y el trabajo agr\u00edcola en la tierra de Israel. \u00c1rboles que arraigados a la tierra, sub\u00edan con sus ramas al cielo recordando la escala de Iaakov, uniendo lo material y lo divino, lo terrenal y lo celestial.<\/p>\n<p>La tierra reconstruida es la base concreta y s\u00f3lida del pueblo. Es el nutriente que puede sustentar y desde la cual nos podemos sostener. Es la superficie sobre la que se construye el hogar personal y nacional. Es el espacio de las ra\u00edces. Las lluvias imprescindibles se volvieron anhelo concreto y oraci\u00f3n cotidiana, hasta que sus gotas al contacto con la tierra, los troncos, las hojas y las flores hacen radiar los corazones. Los ni\u00f1os volvieron a aprender el milagro de la primera lluvia. Tambi\u00e9n en medio de la avanzada urbanizaci\u00f3n del pa\u00eds los ni\u00f1os israel\u00edes saben nombrar al \u201ciore\u201d (la primera lluvia) desde edad muy temprana. Volvi\u00f3 el contacto con el aire, el sol, el viento. Vino la luz. Con su energ\u00eda y su calor.<\/p>\n<p>Tu Bi\u2019shvat del exilio, reun\u00eda a los jud\u00edos alrededor de la mesa, convirti\u00e9ndola en territorio. Tu Bi\u2019shvat del Israel actual, nos reconecta con la posibilidad del contacto directo con la Madre Tierra, reanudando as\u00ed nuestro interrumpido di\u00e1logo con la Naturaleza. Los frutos de la tierra, nutren nuestro cuerpo y nuestro esp\u00edritu, reconcili\u00e1ndonos con lo m\u00e1s b\u00e1sico del ser, que es adem\u00e1s lo m\u00e1s excelso.<\/p>\n<p>Tu Bi\u2019shvat nos hace volver nuestros ojos a lo maravilloso de la Creaci\u00f3n, vincul\u00e1ndonos tambi\u00e9n a nuestra esencia femenina. La Tor\u00e1 utiliza en dos oportunidades el verbo \u00ab<em>Lehazria<\/em>\u00bb que podr\u00edamos traducir como \u201c<em>dar semillas<\/em>\u201d:<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La primera en el contexto de la Creaci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00ab\u05d1\u05e8\u05d0\u05e9\u05d9\u05ea \u05d0 :\u05d9\u05d0 \u00ab\u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b9\u05d0\u05de\u05b6\u05e8 \u05d0\u05b1 -\u05dc\u05b9\u05d4\u05b4\u05d9\u05dd \u05ea\u05bc\u05b7\u05d3\u05b0\u05e9\u05c1\u05b5\u05d0 \u05d4\u05b8\u05d0\u05b8\u05e8\u05b6\u05e5 \u05d3\u05bc\u05b6\u05e9\u05c1\u05b6\u05d0 \u05e2\u05b5\u05e9\u05c2\u05b6\u05d1 \u05de\u05b7\u05d6\u05b0\u05e8\u05b4\u05d9\u05e2\u05b7 \u05d6\u05b6\u05e8\u05b7\u05e2 \u05e2\u05b5\u05e5 \u05e4\u05bc\u05b0\u05e8\u05b4\u05d9 \u05e2\u05b9\u05e9\u05c2\u05b6\u05d4 \u05e4\u05bc\u05b0\u05e8\u05b4\u05d9 \u05dc\u05b0\u05de\u05b4\u05d9\u05e0\u05d5\u05b9 \u05d0\u05b2\u05e9\u05c1\u05b6\u05e8 \u05d6\u05b7\u05e8\u05b0\u05e2\u05d5\u05b9 \u05d1\u05d5\u05b9 \u05e2\u05b7\u05dc \u05d4\u05b8\u05d0\u05b8\u05e8\u05b6\u05e5 \u05d5\u05b7\u05d9\u05b0\u05d4\u05b4\u05d9 \u05db\u05b5\u05df<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00abY<em> dijo Dios: Produzca la tierra vegetaci\u00f3n: hierbas que den semilla, y \u00e1rboles frutales que den fruto sobre la tierra seg\u00fan su g\u00e9nero, con su semilla en \u00e9l. Y fue as\u00ed<\/em>\u00bb (G\u00e9nesis 1:11).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La segunda en el contexto de la mujer:<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00ab\u05d5\u05d9\u05e7\u05e8\u05d0 \u05e4\u05e8\u05e7 \u05d9\u05d1 :\u05d0 \u00ab\u05d3\u05bc\u05b7\u05d1\u05bc\u05b5\u05e8 \u05d0\u05b6\u05dc \u05d1\u05bc\u05b0\u05e0\u05b5\u05d9 \u05d9\u05b4\u05e9\u05c2\u05b0\u05e8\u05b8\u05d0\u05b5\u05dc \u05dc\u05b5\u05d0\u05de\u05b9\u05e8 \u05d0\u05b4\u05e9\u05bc\u05c1\u05b8\u05d4 \u05db\u05bc\u05b4\u05d9 \u05ea\u05b7\u05d6\u05b0\u05e8\u05b4\u05d9\u05e2\u05b7 \u05d5\u05b0\u05d9\u05b8\u05dc\u05b0\u05d3\u05b8\u05d4 \u05d6\u05b8\u05db\u05b8\u05e8 \u05d5\u05b0\u05d8\u05b8\u05de\u05b0\u05d0\u05b8\u05d4 \u05e9\u05c1\u05b4\u05d1\u05b0\u05e2\u05b7\u05ea \u05d9\u05b8\u05de\u05b4\u05d9\u05dd \u05db\u05bc\u05b4\u05d9\u05de\u05b5\u05d9 \u05e0\u05b4\u05d3\u05bc\u05b7\u05ea \u05d3\u05bc\u05b0\u05d5\u05b9\u05ea\u05b8\u05d4\u05bc \u05ea\u05bc\u05b4\u05d8\u05b0\u05de\u05b8\u05d0<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Que est\u00e1 traducido en la mayor parte de las Biblias como \u201c<em>habla a los hijos de Israel y diles: La mujer cuando conciba y d\u00e9 a luz var\u00f3n, ser\u00e1 inmunda siete d\u00edas; conforme a los d\u00edas de su menstruaci\u00f3n ser\u00e1 inmunda<\/em>\u201d. (Lev\u00edtico 12:1). Sin embargo la expresi\u00f3n hebrea es aqu\u00ed \u00fanica \u201c<em>Tazria<\/em>\u201d o sea, d\u00e9 semilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La Tor\u00e1 utiliza claramente el mismo verbo que en relaci\u00f3n a la tierra \u00ab<em>isha ki tazria<\/em>\u00bb estableciendo un vinculo directo entre la tierra y la mujer\u2026 ambas \u00ab<em>producen semillas<\/em>\u00ab, ambas son fuente de vida. La semilla es la posibilidad del nacimiento, la simiente en el mundo vegetal es el \u00f3vulo fertilizado maduro que contiene un embri\u00f3n capaz de convertirse en una planta adulta, al igual que el \u00f3vulo de la mujer que permite la gestaci\u00f3n del ser humano. Este paralelismo fue marcado por el Rabino Shimsh\u00f3n Rafael Hirsh en su comentario a la Tor\u00e1 y nos remonta al nexo mujer-naturaleza, tantas veces marcado por un lado, y tantas veces deteriorado por el otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La fiesta de los \u00e1rboles nos recuerda el devenir de las estaciones, el ciclo de la naturaleza, similar al de la mujer que celebra su ciclo durante los a\u00f1os de su fecundidad. Tierra y Mujer parecer\u00edan estar unidas desde el inicio mismo de la vida, mujer que es Java, madre de todo lo viviente. En la antig\u00fcedad las mujeres de diferentes culturas tomaban parte activa en los rituales de fecundidad y, hasta hoy, hay mujeres que plantan \u00e1rboles en Tu Bi\u2019shvat creyendo que ello les ayudar\u00e1 a embarazarse, y otras cuidan del etrog despu\u00e9s de Sucot atribuy\u00e9ndole propiedades prodigiosas que ayudar\u00e1n en el momento del parto.<br \/>\nEl papel de la mujer cambi\u00f3 tanto como la manera de la explotaci\u00f3n de la tierra para la silvicultura, la agricultura, y la horticultura. Nadie puede imaginar siquiera el regreso a los rituales de la Madre Naturaleza, ni que la mujer tenga como destino fundamental la reproducci\u00f3n. Ya no se habla de polarizaciones hombre-mujer, cultura-naturaleza, inteligencia-sentimiento, ciencia-esp\u00edritu, como si no existiera la interacci\u00f3n entre ellas, sino que se perciben todas como parte de una \u00fanica Creaci\u00f3n y de una Unidad, fluyentes y din\u00e1micas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tu Bi\u2019shvat, sin embargo, puede permitirnos la revalorizaci\u00f3n de lo primigenio. Lo especial y \u00fanico del ser que est\u00e1 capacitado a albergar con su cuerpo un nuevo ser y festejar como humanos, hombre y mujeres, la maravilla de la Creaci\u00f3n, el misterio de cada gota de agua, de cada rama y de cada fruto. Volviendo a la tierra, no para extraer de ella ni para explotarla ilimitadamente sino para plantar recordando que \u201c\u2026 <em>Dios tom\u00f3 al hombre y lo puso en el huerto del Ed\u00e9n, para que lo cultivara y lo cuidara<\/em>.\u201d G\u00e9nesis 2:15<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Autora: Ethel Barylka. Fuente: Mujer y juda\u00edsmo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 15 del mes de Shvat, conmemoramos el A\u00f1o Nuevo de los \u00e1rboles que, en un principio, estaba ligado al c\u00e1lculo del ciclo impositivo que, como en toda sociedad agr\u00edcola, estaba relacionado al calendario y al per\u00edodo de las lluvias. Tu Bi\u2019shvat buscaba se\u00f1alar la fecha m\u00e1s exacta de la mitad del invierno. 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