Y Él llamó a Moshé….

Moshé tenía diez nombres: Moshé, Yered, Javer, Yekutiel, Avigdor, Avi Sojo, Avi Tzanúaj, Tuvia, Shemaya, Helevi. ¿Por qué no bastaba con un solo nombre?

Y de todos sus nombres, el único que empleó Hashem fue “Moshé”, el nombre que le había dado Batia, la hija del Faraón. Si Hashem lo llamó por el nombre “Moshé”, debe ser que ese nombre lo definía más que cualquiera de sus otros nombres. ¿Por qué?

Cuando Hashem creó al primer hombre, los ángeles servidores Le preguntaron: “Este ‘Hombre’, ¿cuál es su naturaleza?”. Hashem les respondió: “Su sabiduría es mayor que vuestro intelecto”.

Entonces Hashem trajo varios animales ante los ángeles. Y les dijo a los ángeles: “¿Cómo se llaman? Los ángeles no supieron responder. Entonces Hashem le mostró los animales al Hombre. “¿Cómo se llaman?”, interrogó. El Hombre respondió: “Este se llama ‘buey’, ése se llama ‘burro’. Este se llama ‘caballo’ y ése se llama ‘camello’”.

– “Y tú, ¿cómo te llamas?”, preguntó Hashem.

– “Yo me tengo que llamar ‘Adam’, pues fui creado de la tierra” (En hebreo, “tierra” es “adamá”).

– “Y Yo, ¿cómo Me tengo que llamar?”, interrogó Hashem.

– “Tú debes llamarte Adon-ai. Pues Tú eres el Señor (En hebreo, “adón”), el amo de todo”.

El Santo Bendito Sea dijo “Yo soy Adon-ai. Ese es Mi Nombre. Porque así me llamó el primer hombre”.

El nombre es mucho más que una manera de atraer la atención de una persona. El nombre es mucho más que un método convencional de referencia. La sabiduría de ser capaz de darle el nombre a algo es superior a los ángeles, pues el nombre define y describe la esencia misma del ser.

Por esa razón, a Moshé no le bastaba con un solo nombre. Para poder definirlo, para poder restringir su grandeza con palabras, hacían falta diez nombres.

Sin embargo, Hashem le dijo a Moshé que de todos sus nombres, solamente lo llamaría por el nombre que lo llamó Batia. ¿Qué tenía de especial aquel nombre? El nombre “Moshé” proviene de la raíz “ser atraído, ser sacado, ser extraído”, pues Batia lo sacó del agua. Al sacar del río a Moshé, Batia se burlaba de la voluntad de su padre, el Faraón; él quería asesinar a todos los niños judíos. Al salvar a Moshé, estaba arriesgando la vida. Batia arriesgó la vida para salvar a Moshé; por lo tanto, esa característica quedó grabada en la personalidad y en el alma de Moshé. Esa cualidad de auto-sacrificio fue la que tipificó a Moshé más que ningún otro rasgo, y por ese motivo Moshé fue el nombre con el que se lo llamaba a Moshé.

Esa fue la característica que hizo de Moshé el líder del Pueblo Judío. Porque más que ningún otro rasgo, el líder del Pueblo Judío necesita auto-sacrificio, a fin de atender y ocuparse de cada oveja de su rebaño.

 

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