¿Por qué atentan los yihadistas en conciertos musicales? Manchester

El Estado Islámico se ha atribuido la responsabilidad del ataque perpetrado por un shahid islamikaze “mártir” el lunes 22 de mayo de 2017 en el Manchester Arena al final de un concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande, que ha causado la muerte de 22 personas y 59 heridos en lo que la Premier británica Theresa May ha calificado de “ataque terrorista insensible”.
El devoto musulmán Salman Ramadan Abedi, de 22 años e hijo de padres libios viajó desde Londres, su ciudad natal a Manchester en tren para perpetrar el ataque islamista que ha sido reivindicado por el grupo terrorista Estado Islámico. Este ferviente creyente musulmán (Salman Abedi), según los salafistas y yihadistas en estos momentos está gozando de sexo con sus 72 huríes -vírgenes de ojazos negros- en el Paraíso de Alá por haber masacrado a “infieles” y haber muerto en la “acción”.

Abedi se explotó cargado de pernos y trozos de metal para maximizar las lesiones entre la audiencia infantil.
La ideología de Salman Ramadan Abedi es salafista, la que aspira a volver a la época de Muhammad, los Sahaba -sus compañeros- y los cuatro primeros ortodoxos Califas cuando guerreaban para imponer el Islam a nivel mundial exterminando a los “infieles”. El salafismo es compartido por más de la tercera parte de todos los musulmanes del mundo, y en el área sunnita es financiado por Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Turquía, y en el campo chiíta por la República Islámica de Irán.
Algunos pretendidos analistas occidentales sobre el Islam, que en realidad lo desconocen totalmente, considerarán que Salman Ramadan Abedi y Estado islámico no son musulmanes, lo que es equivalente a decir que la Inquisición no era católica y que los campos de exterminio nazis no eran nacionalsocialistas, o el Gulag no era comunista. Otros –de estos analistas- afirmarán que Salman Ramadan Abedi y Estado islámico se han desviado del Islam correcto y no poseen la verdadera fe del Islam, como si estos analistas tuvieran la facultad de entender absolutamente cuál es el auténtico Islam y cuál no, y no las multitudes musulmanas que apoyan el salafismo y el yihaidsmo, y sin entender la vinculación del salafismo y el yihadismo con el pensamiento de sus ideólogos Ibn Taymiyya, Muhammad ibn Abd al Wahhab, Hassan al-Banna que legitimizan asesinar a los infieles y martirizarse para conseguirlo, introduciendo a los musulmanes “nominales” a los que no cumplen escrupulosamente la Sharía, en el grupo de infieles, junto a judíos, cristianos, ateos, y miembros de otras religiones, a los que es un deber del “buen” musulmán de asesinarlos.
¿Pero por qué atentan en conciertos musicales?
Ya lo hicieron en el parisino Bataclán el 13 de noviembre de 2015, mientras unas 1,500 personas presenciaban un concierto del grupo estadounidense Eagles of Death Metal, cuatro yihadistas a cara descubierta entraron con armas automáticas kalashnikov y explosivos adosados al cuerpo, disparando de forma indiscriminada contra el público. El atentado formaba parte de una serie de ataques que se produjeron esa misma noche en distintos puntos de la capital francesa, reivindicados por el Estado Islámico. Tres yihadistas se autoinmolaron con los explosivos y el cuarto fue abatido por tropa de elite de la policía. Se confirmaron 130 muertos en la cadena de atentados, de los cuales al menos 89 fallecieron en la sala Bataclán.
Por ahora España se ha escapado de la ola salafista yihadista de atentados en eventos, gracias a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad españoles, aunque está en el punto de mira de los yihadistas como “recomiendan” Qasim Suleimani, Comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán en 2014: “La pérdida de España es un error histórico que debe ser borrado por la violencia. Es un deber islámico reislamizar España”. y Abdullah Yusuf Azam (1941-1989) “Padre de la Yihad Global”. Fundador de Al-Qaeda, maestro y mentor de Osama bin Laden ambos establecieron Al Qaeda.
También fue cofundador de Lashkar-e-Taiba: “La Yihad ha sido una obligación individual desde 1492, cuando Granada cayó a los infieles cruzados, España es tierra robada, y así ha sido hasta estos días. Y la Yihad seguirá siendo una obligación individual hasta restaurar cada pedazo de tierra que una vez fue islámica a las tierras del Islam y a los musulmanes”.
Para el salafismo y yihadismo “la música es la flauta del diablo”, como gustaba repetir Osama bin Ladén, por lo que hay alumnos musulmanes españoles que se niegan a estudiar música en Centros de Educación Secundaria en España, niños que se niegan a escuchar música ni se acercan a instrumentos.
El Islam prohíbe la música porque –según los salafistas- ella desvía el corazón, le penetra y le distrae de la invocación de Alá. Y el hombre ha sido creado para adorar a Alá, así que si su corazón está prendado de la música, ella le desviará del recuerdo de Alá. Es por esta razón que se ve al apasionado de la música y de las canciones, moverse e imitando el tocar un instrumento y seguir la música, porque su corazón y su mente están invadidos por la música. Y el Islam espera que sus seguidores estén continuamente dirigidos hacia Alá, porque es así como ellos mejorarán y alcanzarán la felicidad.
Los líderes religiosos del Islam afirman que la música hace desviarse del camino de Alá, y que causa dureza del corazón y distrae a la gente de escuchar el Noble Corán. Y que la música conduce a desviarse y a desviar a los demás. Este hecho conduce también a llenarse de orgullo y a dejar de escuchar el Corán. Si el corazón se acostumbra a escuchar la música y a mirar a los cantantes, se endurecerá y será desviado lejos de la verdad, excepto aquellos a los que Alá proteja. La música desvía también de la obediencia a Alá y a Su mensajero, así como de escuchar el Corán y las prédicas. Abd Allah Ibn Masud dijo: “El canto hace crecer las semillas de la hipocresía en el corazón como el agua hace crecer el cultivo”.
Muhammad dijo: “Habrá en mi Umma [la Nación Musulmana], gente que tomarán por lícito lo prohibido: la seda, el vino y los instrumentos musicales”. (Narrado por Al Bujari) Los salafistas afirman que este hadiz enseña que al Final de los Tiempos habrá gente que juzgará que los Ma’azef (los instrumentos musicales y las canciones) son lícitos, incluso si están prohibidos.
Es por ese motivo que perpetrar atentados contra los que están escuchando música en conciertos son llamados infieles, aunque pueda haber musulmanes entre los oyentes, pues estos no pueden ser reconocidos bajo la Sharia –la ley islámica- como musulmanes por lo que es lícito –ante Alá- combatirlos como infieles por la Yihad.
Los textos del Corán, de la Sunnah y el consenso de los “sabios” musulmanes del Islam muestran claramente la prohibición de la música y los instrumentos musicales Corán 31:6: Hay hombres que compran palabras frívolas para extraviar del camino de Alá sin conocimiento y las toman a burla. Esos tendrán un castigo infame.
Según Abu Sahba, el compañero Abdullah Bin Masud dijo respecto a este versículo: Juro por Alá que se trata de la música”. (Narrado por Al- Hakim en su Mustadrak N º 3599 que lo calificó auténtico y que fue aprobado por el Imam Dhahabi y fue autentificado por el Sheij Albani en Silsila Sahihah vol 6 p 1017)
El Compañero -de Muhammad- Abdullah Ibn Abbas dijo acerca de este versículo: “La música y lo que se asimila.” (Narrado por Bujari en Al Adab Al Mufrad 1265 y autentificado por el Sheij Albani.
Según Habib, Mujahid (m. 104) dijo respecto a este versículo: “La música”. (Narrado por Ibn Abi Al Dunia en Dham Al Malahi 32 y autentificado por Sheij Omru Abdel Mun’im Salim.
Según el salafismo, Alá también mencionó que escuchar música forma parte de las características de los incrédulos. Corán 53: 59-61: ¿Y reís en vez de llorar, mientras estáis distraídos? “Samidun”
Según Ikrimah, el compañero Abdullah Ibn Abbas dijo acerca de la palabra “Samidun”: “Esto significa la música en el lenguaje himyariya.” (Narrado por Ibn Abi Dunia Dham en Malahi 33 y autentificado por Sheij Omru Abdel Mun’im Salim. [Se trata de un dialecto árabe]
Según Abu Malik Al Ashari, Muhammad dijo: “Habrá gente de mi comunidad que declarará lícito el adulterio, la seda, el vino y los instrumentos musicales”. (Narrado por al- Bujari en su Sahih N º 5590)
Según Nafi, de Ibn Umar escuchó un instrumento musical. Entonces él se puso sus dedos en sus oídos y se alejó del camino. Luego él me dijo: ¡Oh Nafi! ¿Oyes algo? Yo dije: No, luego él se quitó los dedos de sus oídos y dijo: Yo estaba con el Mensajero de Alá, cuando escuchó algo como esto y él hizo como yo acabo de hacer. (Narrado por Abu Dawud en su Sunan N º 4924 y autentificado por Sheij Al Albani en su corrección de Sunan Abi Dawud)
Según Anas ibn Malik, Muhammad dijo: “Hay dos voces que han sido maldecidas en este mundo y en la otra vida: La voz del instrumento musical en momentos de alegría y la voz de la queja en momentos de desgracia”. (Narrado por Al Bazar y autentificado por Sheij Albani en Sahih Al Yami N º 3801
Según Imran ibn Husayn, Muhammad dijo: “Habrá en esta comunidad gente que será sepultada bajo tierra, gente que será desfigurada y gente que recibirá piedras del cielo”. Un hombre entre los musulmanes, dijo: ¡Oh Mensajero de Allah! ¿Cuándo ocurrirá eso? Muhammad dijo: “Cuando las cantantes e instrumentos musicales se pongan de manifiesto (o sean frecuentes) y el vino sea bebido.” (Narrado por Tirmidhi en su Sunan nº 2212 y autentificado por Sheij Al Albani en su corrección Sunan Tirmidhi)
Según Abdallah Ibn Omru, Muhammad dijo: “Ciertamente Alá ha prohibido a mi comunidad el vino, los juegos de azar, el mizr (*), el tambor y la ghabira (**) y él me añadió una oración que es el witr”. (Narrado por Ahmad y autentificado por Sheij Albani en Sahih Al Yami N º 1747) (*) Es una bebida alcohólica (**) Es un instrumento musical con 6 cuerdas
Según Abu Malik Al Ashari, Muhammad dijo: “Habrá gente de mi comunidad que beberá vino y lo llamará con otro nombre, habrán instrumentos musicales y cantantes que cantarán para ellos. Alá les sepultará en la tierra y los convertirá en monos y cerdos”. (Narrado por Ibn Mayah en su Sunan N º 4020 y autentificado por Sheij Al Albani en su corrección de Sunan Ibn Maja) NOTA: Los hadices y la Sunna afirman que los judíos descienden de monos y los cristianos de cerdos.
También se narró algunas historias de los sahaba –compañeros- de Muhammad y de los primeros musulmanes sobre el tema.
Según Um Alqama, Aisha (la niña que se caso a los seis años con Muhammad cuando él tenía 54 años de edad y fue su esposa preferida) vio en la casa de su hermano, un cantante que cantaba y movía su cabeza, entonces ella dijo: “¡Uf! ¡Un diablo! Hacedlo salir”. (Narrado por Imam Bukhari en Al Abab Al Mufrad º 1247 y autentificado por Sheij Al Albani en su corrección de Al Adab Al Mufrad)
Según Ibrahim, Abdullah Ibn Mas’ud dijo: “La música acrecienta la hipocresía en el corazón.” (Narrado por Al Bayhaqi y autentificado por Imam Ibn Qayyim en Ighathatul Lahfan 1/247, por el Sheij Ibn Baaz en Maymu Fataawa al 9/388 y por Shei Al Albani en Silsila Daifa vol 5 p 450) Según Nafi, la gente en ihram (*) pasaron cerca de Abdullah Ibn Umar cuando había entre ellos un hombre que cantaba. Así que Abdullah Ibn Umar dijo: “Por cierto que Alá no les oiga, por cierto que Alá no les oiga.”(**).” (Narrado por Ibn Abi Al Dunia en Dham Malahi nº 44 y autentificado por Sheij Abdel Omru Mun’im Salim en su corrección de esta obra). (*) Es decir, que comenzaron los ritos del Hajj o de la Umrah (**) Es decir, que él invocó contra ellos para que Alá no otorgara sus invocaciones ya que estaban haciendo una adoración a Alá y a pesar de esto ellos desobedecían porque había un hombre cantando y otras personas que le escuchaban sin prohibirle esto.
Según Abdallah Ibn Dinar, yo salí con Abdullah Ibn Umar al mercado. Pasó junto a una niña que cantaba, entonces él dijo: “Por cierto si Shaytán [Satanás] hubiera dejado aunque fuera a una sola persona habría dejado a ésta.” (Narrado por Bujari en Al Adab Al Mufrad nº1265 y autentificado por Sheij Al Albani en su corrección de esta obra).
Según Al Awzai, Omar Ibn Abdel Aziz (m. 101), escribió una carta a Omar Ibn Al Walid en la que decía: “El hecho de que hayas declarado aparentes los tambores y los instrumentos musicales es una innovación en el Islam”. (Narrado por Nasai en su Sunan N º 4135 y autentificado por Sheij Al Albani en su corrección de Sunan Nasai).
El Imam Ibn Salah (m. 643), dijo: “Con respecto a esta escucha, y el hecho de declararlo permitido, hay que saber que el tambor, los instrumentos y la canción si se juntan, entonces escuchar esto está prohibido por los imanes de las escuelas y otros sabios de los musulmanes. No es confirmado por nadie de quien tomamos un veredicto en lo que concierne al consenso o la divergencia que haya permitido esta escucha”. (Ibn Qayyim Ighathatul Lahfan 1/228) Sheikh Albani dijo: “Las cuatro escuelas jurídicas están de acuerdo sobre la prohibición del conjunto de los instrumentos musicales.” (Silsila Sahihah vol 1 p 192) Las palabras de los imanes de las cuatro escuelas: La escuela Hanafi Abu Tayeb Al Tabari dijo: “Abu Hanifa detestaba la música y consideraba el acto de escuchar música entre los pecados.” (Al Muntaqa Al Nafis Baja Talbis Iblis de Ibn Al Yawzi p 300) La escuela Maliki Según Ishaq Ibn Isa, le pregunté a Imam Malik Ibn Anas sobre lo que permitía la gente de Medina respecto a la música, él respondió: “Para nosotros los que hacen esto son perversos” (Al Amr Bil Ma’ruf Wa Nahi Anil Munkar del Imam Abu Bakr Al Khalal nº169) La escuela Shafi’i Ibn Yawzi dijo: “El Imam Shafi’i mencionó en su libro Adab Al Qada que cuando un hombre persiste en escuchar música entonces su testimonio ya no será aceptado y ya no será una persona recta”. (Al Muntaqa Al Nafis Min Talbis Iblis Ibn Al Yawzi p 302, consultar también Al Um de Imam Shafi vol 7 p 518) La escuela Hanbali Abdullah, hijo del Imam Ahmed Ibn Hanbal, dijo: Pregunté a mi padre acerca de la música, él dijo: “La música acrecienta la hipocresía en el corazón, eso no me agrada”. (Al Amr Bil Ma’ruf Wa Nahi Anil Munkar del Imam Abu Bakr Al Khalal núm. 168).
Existen excepciones a la prohibición de escuchar música: bodas y el Eid al Adha
1. Durante las bodas:
Se permite y se recomienda a las niñas utilizar un tambor y cantar durante las bodas a condición de que las palabras pronunciadas no contengan ninguna prohibición religiosa. Según Yahya Ibn Salim, le dije a Muhammed Ibn Hatib: Me he casado con dos mujeres y con ninguna de las dos hubo sonido, es decir, tambor. Así que Muhammed Ibn Hatib dijo: Muhammad dijo: “La diferencia entre halal y haram es el sonido del tambor.” (Narrado por Nasai y Tirmidhi y autentificado por Sheij Al Albani en Adab Zifaf p 183).
Según Amir Ibn Sad Al Bajali, entré en casa de Qurtha Kab ibn y Abu Mas’ud y citó a un tercero y habían niñas que tocaban un tambor y cantaban. Yo dije: ¿Tú aceptas esto mientras fuiste de los compañeros del Mensajero de Alá? Ellos dijeron: “Por supuesto, él nos permitió esto durante las bodas y el llanto por el muerto sin lamentarse.” (Narrado por Al Bayhaqi y autentificado por Sheij al Albani en Adab Zifaf p 182).
De acuerdo con Aisha, Muhammad escuchó a gente cantar en una boda y ellos decían: “Le ofrecieron carneros / tranquilos en sus tierras / Y tu marido está con nosotros / Y sabe lo que pasará mañana. Entonces Muhammad dijo: “Solo Alá, sabe lo que pasará mañana”. (Narrado por Tabarani y autentificado por Sheij Al Albani en Adab Zifaf p 181).
De acuerdo con Aisha: yo lleve a una recién casada junto a su esposo un hombre de Medina mientras que Muhammad dijo: “¿Haz enviado con ella a una niña que toque el tambor y cante? Yo le dije: ¿Qué dice ella? Muhammad dijo: “Ella dice: Venimos a ustedes / venimos a ti / usted nos ha saludado y nosotros le saludamos / si no hubiera oro rojo / no hubierais tenido un sitio en vuestros desiertos / y si no hubiera trigo dorado vuestras mejillas no hubieran engordado”. (Narrado por Tabarani y autentiicado por Sheij Al Albani en Irwa Al Ghalil N º 1995).
Según Roubay’i Bint Mu’awidh, Muhammad vino a mi boda y se sentó en mi cama. Las niñas nos tocaron el tambor y cantaron los méritos de nuestros padres que murieron el día de Badr [la B atalla de Badr], cuando una de ellas dijo: “Hay entre nosotros un Profeta que sabe lo que pasará mañana”. Muhammad entonces dijo: “Deja de decir eso y di lo que decías antes”. (Narrado por al- Bujari en su Sahih N º 5147).
2. Durante los días del Eid al Adha (Fiesta del Cordero)
– Está permitido que las niñas toquen un tambor y canten canciones en las que no existan prohibiciones religiosas durante los días del eid. De acuerdo con Aisha, Abu Bakr llegó cuando estaban conmigo dos niñas de Medina que cantaban lo que les pasó a los Ansar el día de Bu’ath (*). Ellas no eran cantantes. Abu Bakr dijo: ¿Los instrumentos del diablo en la casa del Mensajero de Alá? Y esto el día del Eid! Muhammad dijo: “¡Oh Abu Bakr! Sin duda cada nación tiene un Eid y este es nuestro Eid”. (Narrado por al- Bujari en su Sahih N º 952 y Muslim en su Sahih N º 892)
(*) Esta fue una batalla que tuvo lugar entre las dos tribus de Medina antes del Islam El Imam ibn Rajab Al Hanbali (m. 795), dijo en Fath Al Bari Sharh Sahih Al Bujari 6/77: “Se encuentra en este hadiz la autorización para que las niñas se diviertan, canten canciones de los árabes el día del Eid, incluso si es escuchado por mujeres y hombres, e incluso acompañado de tambor”. Hay numerosísimas fatuas contra la música
Entre ellas, el Imam Ibn Qudamah Al-Maqdisí, dijo: «”Si deseas saber la verdad, entonces mira dentro del Corán y mira si el Mensajero y sus compañeros hicieron algo de eso. Después, observa las declaraciones de aquellos que siguieron a los compañeros en piedad, sus seguidores y a los juristas de la Ummah, tales como Imam Malik, Imam Abu Hanifa, Imam Shaafi-í e Imam Ahmad, porque todos ellos hablaron mal de la música. Preguntaron al Imaam Maalik sobre la música, y dijo: “Es lo que los pecadores hacen”. (Para más detalles ver Minhaj Al-Qasidín de Imam Ibn Qudamah Al-Maqdisí, página: 147)
La música y la caída de la nación musulmana
Ibn al-Qayim dijo: “Y es sabido, por específicas personas y la gente en general, que la Fitnah de escuchar la música y cantar es mayor que la Fitnah de lamentarse* en un grado enorme. Y lo que hemos atestiguado, nosotros y aquellos además de nosotros, y lo que hemos llegado a saber a través de la experiencia es que: Cantar y los instrumentos musicales no han aparecido en nación alguna, se hayan extendido por ella y se ocuparan en éstos, sin que Alá permitiera que sus enemigos los vencieran y fueran afligidos con hambruna, pobreza y corrupción de los gobernantes. La persona de mente sensata contempla y ve el estado en el que se encuentra el mundo, y rogamos la ayuda de Alá”. [Madarij al-Salikín (1/496)] *Lamentarse mediante el sollozo en voz alta, golpearse las mejillas y rasgarse la ropa son de las acciones de los días de la ignorancia (Jahilía). En aquellos días, eran contratadas mujeres para que llorasen por la muerte de alguien.
Naf’i narró que el Califa ortodoxo Ibn Umar oyó el sonido de un instrumento de viento. Como resultado de esto, puso sus dedos en los oídos y se volvió hacia su camello en el camino (la música estaba sonando). Ibn Umar dijo: “¿Naf’i puede escucharlo?” Yo dije, “Sí”. Ibn Umar continuó a caballo con sus dedos en sus oídos hasta que me dijo: “No puedo oír más.” Después de eso, Ibn Umar se quitó los dedos de las orejas y cambió el camino del cual iba dirigido. Entonces Ibn Umar dijo: “Vi al Mensajero de Alá (Muhammad) con sus dedos en el lugar de los oídos cuando se oyó a los instrumentos de viento y se reproducía música.” Recogido por Ibn Abi Dunya en (Zam Mulaahi nº 288), Abu Dawud (4943), Ahmed (2 / 8). Ash-Sheij AlAlbani (que Allah tenga piedad de su alma) calificó este hadiz como Sahih.
Abu Tayyib Aabaadi en un comentario sobre este hadiz en “Awanul Ma’budi Sharh Sunnan Abi Dawud”. • “Puso sus dedos en los oídos…” Este acto demuestra que es legislado colocar los dedos en los oídos cuando se escucha instrumentos de viento o música. • Abu Dawud titula el capítulo de este hadiz en su Sunnan, “La prohibición de la música y los instrumentos de viento.” • Existe cierta confusión acerca de por qué Ibn Umar no impidió a Naf’I oír la música. La respuesta a esto podría ser que Naf’I no tenía la edad de la pubertad. Esta es la opinión de Ash-Shawkani. • Al-Jataabi dijo que el instrumento de viento que Ibn Umar oyó fue un silbido. • ash-Suyuti dijo: “Algunos sabios rechazan este hadiz, porque Ibn Umar no impidió a Naf’I oír la música. Sin embargo, la prohibición esta en escuchar música, no en oirla sin querer. Oir música sin querer, no es culpa de ellos. Este acto es similar a cuando una persona en estado de ihram huele perfume. Está prohibido el olor de esta fragancia intencionalmente, cuando el olor simplemente pasa la nariz es incontable. Además, este acto también se asemeja a algo haram que coge a la persona por sorpresa, a diferencia de la persona que ve y se queda mirando un espectáculo Haram. • La razón de que Ibn Umar no impidió a Naf’I oír este sonido o detener a la gente a tocar este instrumento, no prueba que la música fuera Halal. Existe la posibilidad de que Ibn Umar no viera de dónde venía, o la música estaba sonando en la parte superior de la montaña, o en un lugar que no pudiera llegar. Y la razón de que él no ordenó a Naf’I a hacer lo mismo era porque no era un adulto ” [Muraqus Saud].
“La música fortalece los estados satánicos, y el Corán fortalece el Imaan” (Los amigos de Alá y los amigos de Shaytaan [Satanás]), Shaykhul Islam Ibn Taymiyyah, págs. 341-350).
De las cosas más grandes que fortalecen a los estados satánicos es el escuchar canciones y la música, este no es otro que aquel que escucha de los politeístas de los cuales Alá dice: “Y su rezo en la Casa no había nada, salvo silbidos y palmas.” [Al-Anfal (8): 35] Ibn Abbas y Ibn Umar y otros de entre los Salaf dijeron: “Al-Tasdiya es aplaudir con las manos y al-Mukaa es como el silbar. Los politeístas solían hacer esto como un acto de culto ” [As-Suyuti, “ad-Durr al-Manthur ‘3 / 183 ] se refiere a al-Faryabi, Abd Humaid Bin, Ibn Jarir, ibn alMundir y Ibn Abi Shaybah de Ibn Abbas].
En cuanto a Muhammad y sus compañeros, su culto estaba compuesto totalmente por aquello que fue ordenado por Alá, como el Salah, la recitación del Corán, el Dhikr. Ellos se reunían para hacer actos de culto legislados y por lo tanto nunca se reunieron para escuchar canciones, tener que aplaudir o tamborilear. Ni una sola vez se vio envuelto y superado por el éxtasis espiritual y nunca hizo caer su capa por debajo de él, todos los relatos que mencionan este tipo de hechos son mentiras por acuerdo de los estudiosos del hadiz. Cuando los Compañeros del Profeta se reunían, él ordenaba a uno de ellos recitar y el resto escuchaba. [Consulte al-Turtushi, al Hawadiz-wal Bida’a págs.161-167]. Umar ibn al-Jattab solía decir a Abu Musa al-Ashari: “Recordemos a nuestro Señor” Así que recitaban y escuchaban. [Reportado por ad-Darimi y Abdur Razzak al-Musannaf, con un isnad Sahih] Muhammad comprobó que Abu Musa recitaba mientras pasaba por allí y él le dijo: “Pasé junto a ti la noche anterior mientras estabas recitando, así que me quedé escuchando tu recitación.” Él respondió: “Si supiera que estabas escuchando, lo habría embellecido para ti con la mejor de las maneras”. Lo que significa que habría embellecido mi recitación para ti. Esto es como Muhammad dijo: “Embellecen el Corán con sus voces” [Abu Dawud y an-Nasa’i, con un isnad sahih] Él le dijo a Ibn Masud: “Recita el Corán para mí”. El dijo ‘¿Debería recitar lo que fue revelado a ti? Muhammad dijo: ” De hecho me encanta escucharlo en otros que no soy yo. ” Así que recitó Surah An-Nisa hasta que llegados a este verso: En cuanto a las innovadas escuchas como la escucha de palmas, tambores e instrumentos de viento, ninguno de los Compañeros, Sucesores y cualquiera de los grandes Imames de esta religión usaron esas vías de expresión para acercarse a Alá, el Bendito y Exaltado. Ninguno de ellos lo consideró un medio para acercarse a Alá y una acción de obediencia, sino que consideraron que se trataba de una innovación censurable. Ash-Shaafi’i dijo: “Han dejado detrás de mí en algo Bagdad que es de la innovación de los herejes llamada taghbir-, utilizándola para distraer a la gente del Corán.” [Consulte al-Hafiz Diya ad-Din al-Maqdisi, ´Juz Ittiba as-Sunan´ ] [págs.28-29] y Tablis Iblis [pág.301 del resumen].
Ibnul Qayyim en “Masalah as-Sama”, págs 119-120, dijo: “Taghbir era donde ellos golpeaban con un palo de cuero estirado en un tambor o un cojín que le daba un sonido particular a aquellos que recitaban poesía en movimiento que podían incitar al ascetismo. Ahora bien, si esto era lo que ash Shaafi’i, que Alá santifique su alma, tenía como pensamiento del taghbir, entonces ¿Qué habría dicho sobre escuchar los tipos de poesía y canto que contienen indicaciones acerca de las pasiones, la excelencia de conocerlas, la dulzura de su castigo, la unión del amor, acercándose a él, la amargura de cuando le dejan de amar… “. El gnóstico Awliya de Alá sabe de este hecho bien y sabe que Shaytaan tiene un papel importante que desempeña en ellas y por eso lo mejores de ellos, que solían asistir a esas reuniones, más tarde acababan por arrepentirse. Cuanto más una persona es de conocimiento y determinación en su cercanía al amor de Alá, mayor es el papel que debe desempeñar Shaytaan [Satanás] para intentar desviarle. Esta innovadora escucha [es decir, la Música] es comparable con el alcohol, además que su efecto sobre el alma es mayor que el efecto del alcohol. Por eso, cuando la embriaguez de los oyentes se hace fuerte descienden los demonios a ellos, hablando a través de las lenguas de unos y otros a través del aire. También es posible que la enemistad que se suscita entre los oyentes es de la misma manera que la enemistad que aparece entre los borrachos, los diablos que acompañan a una persona podrían ser más fuertes que los demonios que acompañan al otro, entonces entran en lucha, y matan al oponente…. En realidad esas reuniones llevan a la persona más lejos de Alá y son en realidad estados satánicos.
Diez nombres asociados a la música
Ibn Al-Qayyim Rahimullah- citó más de 10 nombres para la música extraídos de las palabras de los Salaf, son estos: – Distracción – Futilidad – Falsedad – Desviación – Silvos y aplausos – El preliminar a la fornicación – El Corán de Satanás – Acrecienta la hipocresía del Corazón – El sonido demente – El Sonido desviante – La voz de Satanás – La Flauta endiablada – Y Al-Sumud (“es el canto en Himyarita” según Ikrimah, e Ibn Abbas.

Autor: Eduardo Ytzhak del CCIU. Fuente: Identidad

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