{"id":400,"date":"2014-06-02T18:20:29","date_gmt":"2014-06-02T18:20:29","guid":{"rendered":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=400"},"modified":"2020-08-03T21:32:52","modified_gmt":"2020-08-03T21:32:52","slug":"el-concepto-del-hombre-en-el-judaismo-3","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/el-concepto-del-hombre-en-el-judaismo-3\/","title":{"rendered":"El concepto del hombre en el juda\u00edsmo (3 de 5)"},"content":{"rendered":"\n<p>Tratemos ahora algunas ideas de la filosof\u00eda del Rabino Abraham Joshua Heschel con referencia al hombre. Heschel fue el fundador del pensamiento filos\u00f3fico jud\u00edo contempor\u00e1neo.<br \/>\nEl hombre, primeramente, debe ser discernido del reino animal, pese a su condici\u00f3n biol\u00f3gica, para tener un punto de referencia que le permita saber, en qu\u00e9 consiste la especificidad de la condici\u00f3n humana. El hombre tiene que encontrar la raz\u00f3n de su existencia, tiene que darle un sentido a su vida. Mientras encuentra este sentido (siempre en forma personal e individual), no debe olvidar los valores morales, culturales, sentimentales, etc., y que \u00e9stos se abren a su conciencia de tal manera que requiere de \u00e9sta continuamente un pronunciamento. Esto, Heschel lo llama \u00ab<em>lo humano en el hombre, es decir, su condici\u00f3n de ser esencialmente espiritual\u00bb.<\/em><br \/>\n<a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Abraham-Yoshua-Heschel.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1125\" src=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Abraham-Yoshua-Heschel.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" srcset=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Abraham-Yoshua-Heschel.jpg 600w, http:\/\/sefarad-asturias.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Abraham-Yoshua-Heschel-300x161.jpg 300w\" alt=\"Abraham Yoshua Heschel\" width=\"398\" height=\"214\" \/><\/a><br \/>\nEn tal sentido, la espiritualidad no est\u00e1 planteada en oposici\u00f3n o en contraposici\u00f3n a lo material del hombre. El hombre es al mismo tiempo imagen y polvo. Imagen de Dios y polvo como sustancia material. Como imagen el hombre estar\u00eda, sintiendo en su ser la presencia de Dios, el punto de referencia para determinar qu\u00e9 sentido dar a su vida. El polvo es la alternativa dada que le permite obrar seg\u00fan su decisi\u00f3n, utilizando la libertad que tiene. Si el hombre opta por la materia, puede ser inferior que los animales, dado que los animales son incapaces de superar las perversidades que el hombre puede cometer.<br \/>\nPero el hombre tiene la opci\u00f3n del esp\u00edritu. Dios le ofrece esta posibilidad, pero no lo obliga a aceptarla. El ofrecimiento se concreta en la aceptaci\u00f3n y en el cumplimiento de las obligaciones morales. La decisi\u00f3n viene del hombre. Puede vivir con la libertad que recibi\u00f3 y demostrar su car\u00e1cter libre, el cual no est\u00e1 limitado por Dios. Dios espera que el hombre piense y act\u00fae de tal manera, que pueda transformarse en Su colaborador en la permanente creaci\u00f3n de un mundo mejor. Dios se impone una autolimitaci\u00f3n de Su poder absoluto a favor del hombre, para que el plan divino del mundo sea una posici\u00f3n de privilegio y tambi\u00e9n una posici\u00f3n de riesgo. Dios coloca su destino en manos del hombre. Depende de la decisi\u00f3n y de la conducta del hombre, si quiere o puede ser colaborador de Dios. La acci\u00f3n del hombre es la respuesta, pero el resultado no afecta a Dios. El destinatario es el \u00ab<em>pr\u00f3jimo,<\/em>\u00bb el otro hombre. De aqu\u00ed viene que dentro del juda\u00edsmo no es primordial la fe, sino la acci\u00f3n, como dice Heschel en otro contexto. Al morir, cada ser humano tiene que dar cuenta de su vida terrenal frente al Juez Eterno, quien no le preguntar\u00e1, qu\u00e9 cre\u00eda, sino qu\u00e9 ha hecho en la tierra durante su vida. El hombre tendr\u00e1 que contar su vida, sus actos en la comunidad, en la cotidianidad, sus relaciones con sus iguales en la sociedad.<br \/>\nAl tomar la acci\u00f3n como criterio de referencia, la fe aparece aqu\u00ed como una fe activa y activizadora. No es la esperanza en la actuaci\u00f3n de Dios, sino la posibilidad infinita del hombre de acercar a Dios al mundo. La ausencia de Dios del mundo no es responsabilidad divina, sino mucho m\u00e1s humana, y as\u00ed es tambi\u00e9n la presencia de Dios en el mundo. Cada ser humano puede trabajar para promover la presencia de Dios en la tierra y la realizaci\u00f3n del Reino de Dios entre los hombres. Mientras que en otras religiones monote\u00edstas, la redenci\u00f3n depende s\u00f3lo de la Gracia de Dios, en el juda\u00edsmo se insiste en que \u00e9sta depende de los seres humanos; si ellos trabajaran en forma mancomunada por la redenci\u00f3n, Dios bendecir\u00e1 sus esfuerzos.<br \/>\nEl m\u00e9rito de la religi\u00f3n jud\u00eda \u2013 dice Heschel \u2013 consiste en haber descubierto el inter\u00e9s que Dios tiene por el hombre. Por eso la Alianza, el Pacto, es v\u00e1lido para siempre y no s\u00f3lo para el pueblo jud\u00edo, sino para la humanidad toda. El deber de coincidir con el inter\u00e9s que Dios tiene por el hombre, de modo que en la medida en que la humanidad coincida con los fines divinos, Dios est\u00e1 presente en el mundo. Cuando el hombre usa su libertad en contra de estos intereses, Dios puede estar ausente.<br \/>\nDe modo que la vida est\u00e1 concebida como una asociaci\u00f3n entre Dios y el hombre, por eso la vida humana puede y debe adquirir un car\u00e1cter sagrado. Dios y el hombre son part\u00edcipes en una lucha sacra por la justicia, por la paz y la moral, lo que es el desarrollo espiritual del hombre, que Dios se revel\u00f3 a trav\u00e9s de una Alianza, cuya manifestaci\u00f3n es la Biblia. La Biblia no es el libro de Dios, sino el del hombre. Si \u00e9l quiere, puede ser colaborador de Dios, y su acci\u00f3n es la respuesta a la llamada, y la historia es la b\u00fasqueda mutua entre Dios y el hombre.<br \/>\nAunque sus fallas desmoralicen al hombre, debe estar seguro y consciente de que es muy importante delante de Dios. El hombre no fue lanzado a la merced de las olas y de los vientos. Al contrario, Dios est\u00e1 comprometido en el \u00e9xito del hombre, pues la reputaci\u00f3n de Dios \u2013 para decirlo as\u00ed \u2013 depende del hombre. Seg\u00fan las palabras de Abraham J. Heschel, \u00ab<em>El hombre es hombre, porque una apuesta divina est\u00e1 en su existencia. No es un espectador inocente en el drama c\u00f3smico. Hay m\u00e1s parentesco en el hombre con lo divino de lo que se cree. El alma de los hombres son las velas de Dios, que iluminan el camino c\u00f3smico, m\u00e1s que las luces producidas por la combusti\u00f3n explosiva de la naturaleza, o por los fuegos artificiales preparados por los hombres. Y, cada llama, es indispensable para Dios. El hombre precisa a Dios y Dios precisa al hombre como Su colaborador en la permanente renovaci\u00f3n del mundo<\/em>\u00bb.<br \/>\nDejemos seducirnos por la belleza del lenguaje de Heschel, o supongamos que todo el concepto sea una met\u00e1fora. Sin embargo, se apura en agregar que la tradici\u00f3n rab\u00ednica, dice muchas veces que el hombre es socio de Dios en el perfeccionamiento del mundo que El cre\u00f3. Esto ensancha la dimensi\u00f3n de la vida humana, d\u00e1ndole sentido al contenido del Pacto, de la Alianza, uno de los conceptos b\u00e1sicos del juda\u00edsmo cl\u00e1sico. Cuando el hombre lucha por la justicia, por la integridad y por la paz, cumple con las condiciones de la Alianza con Dios y hace sentir Su presencia en el mundo. Dios tambi\u00e9n est\u00e1 comprometido con y por el hombre. De ah\u00ed la noci\u00f3n b\u00edblica de la b\u00fasqueda de la uni\u00f3n m\u00edstica entre Dios y el hombre.<br \/>\nY de ah\u00ed tambi\u00e9n, las muchas expresiones de la preocupaci\u00f3n divina por Sus criaturas \u2013 por Israel y por toda la humanidad. Como lo dijo Jacques Maritain: \u00ab<em>La historia de Israel \u2013 y la historia individual de cada ser humano \u2013 consiste en el profundo an\u00e1lisis del di\u00e1logo entre la eterna personalidad divina y nuestra persona creada; es un asunto de amor entre Dios y el hombre\u00bb<\/em>. Heschel tambi\u00e9n ve eso como un mensaje central de los profetas b\u00edblicos. Dios est\u00e1 \u00edntimamente ligado con la humanidad.<br \/>\nLa \u00faltima confrontaci\u00f3n del hombre no es la con el mundo, sino con Dios \u2013 \u00ab<em>no s\u00f3lo con Su sabidur\u00eda y Su poder, sino tambi\u00e9n con Su amor y Su cari\u00f1o. El Pastor Divino es una respuesta siempre presente en las acciones del hombre, por causa de la necesidad que Dios siente por la \u00e9tica humana. De ah\u00ed el valor de todo acto moral, lo que es el valor supremo de toda la existencia humana \u2013 quien es el \u00fanico de todas las criaturas de Dios que tiene la capacidad de responder a Su llamado: \u00abhacer justicia, actuar con amor y obedecer humildemente a Dios<\/em>.\u00bb (Miqueas 6.8.).<br \/>\nObviamente, no es \u00e9sta toda la historia. El hombre realmente ha sido coronado por su Creador \u00abcon gloria y honor\u00bb. Le han sido asignados los poderes m\u00e1s altos de la creaci\u00f3n y de la autorrealizaci\u00f3n. En consecuencia, el hombre, consciente de si mismo como creador potencial, a veces olvida considerar que es, al mismo tiempo, tambi\u00e9n criatura. Imprudentemente rechaza reconocer que \u00e9l aunque es \u00abun poco menos que Dios\u00bb, no es Dios, y su insistencia en jugar el papel de Dios como un ser omnisciente y omnipotente, lo ha llevado hacia la autodestrucci\u00f3n.<br \/>\nEs este el concepto b\u00edblico del pecado \u2013 que es un acto de rebeld\u00eda contra las limitaciones humanas. Un acto de auto-separaci\u00f3n de la humanidad y de todas sus vinculaciones.<br \/>\nLos cuentos b\u00edblicos relacionados con la as\u00ed llamada \u00ab<em>ca\u00edda del hombre\u00bb<\/em> han sido interpretados varias veces por la tradici\u00f3n jud\u00eda, y por la cristiana, y son demasiado conocidos para repetirlos. Ser\u00e1 m\u00e1s interesante ver la interpretaci\u00f3n rab\u00ednica de la din\u00e1mica del desliz del ser humano en su relaci\u00f3n con Dios, y su autodestrucci\u00f3n. Al comentar el vers\u00edculo tantas veces citado del libro del Deuteronomio (Deut.6.5.): \u00ab<em>Ama al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con todas las fuerzas<\/em>\u00bb. Los rabinos del Talmud enfocan su atenci\u00f3n en la forma gramatical e ins\u00f3lita del t\u00e9rmino hebreo de \u00ab<em>levavja \u2013 tu coraz\u00f3n<\/em>\u00bb, que aparece as\u00ed en este vers\u00edculo, en lugar de la palabra \u00ab<em>libeja \u2013 coraz\u00f3n<\/em>\u00bb, que es el modo de escribir normal de la palabra, cuando la letra \u00abbet \u2013 es decir la letra b\u00bb figura dos veces. Dicen que ponerla dos veces fue intencional, y significar\u00eda que el hombre debe amar a Dios con ambas partes de su coraz\u00f3n, es decir, con su buena inclinaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n con la mala. Este concepto, que el coraz\u00f3n humano contiene ambas inclinaciones, se encuentra expl\u00edcitamente en el Targum (interpretaci\u00f3n aramea) del Salmo 103.14. El texto dice as\u00ed: \u00ab<em>Pues El conoce nuestros instintos \u2013 est\u00e1 explicado: Pues El conoce nuestro instinto malo lo que causa el pecado\u2026<\/em>\u00bb<br \/>\nLa actuaci\u00f3n de esta inclinaci\u00f3n mala est\u00e1 sintetizada por un ex\u00e9geta anterior en esta forma: \u00ab<em>Ella te hace descender y descarriar, te arruina y te excita por su c\u00f3lera, te destruye y te saca el alma<\/em>.\u00bb (Baba Batra 16.a.). Un maestro posterior lo identifica con el Satan\u00e1s y con el \u00c1ngel de la Muerte.<br \/>\nEsta inclinaci\u00f3n, pues, es parte del hombre y lo acompa\u00f1a desde la primera infancia hasta el momento de su muerte. Su lugar est\u00e1 en el coraz\u00f3n, como tambi\u00e9n el de la buena inclinaci\u00f3n, ya que el coraz\u00f3n fue considerado en aquella \u00e9poca como el \u00f3rgano del razonamiento y de la emoci\u00f3n.<br \/>\nOtro maestro considera que s\u00f3lo las emociones est\u00e1n radicadas en el coraz\u00f3n, la capacidad de razonar habita en el cerebro. Ambos son \u00f3rganos vitales del cuerpo humano.<br \/>\nNi el uno ni el otro debe ser considerado como malo, como causante de la ca\u00edda del alma pura implantada por el Creador. M\u00e1s bien, la combinaci\u00f3n de ambos, es responsable del comportamiento pecaminoso, del alejamiento del hombre de Dios, de sus cong\u00e9neros e incluso, de s\u00ed mismo.<br \/>\nEs importante este an\u00e1lisis para la explicaci\u00f3n jud\u00eda de la naturaleza del hombre. Se nota la similitud entre la idea de Freud y la ense\u00f1anza rab\u00ednica: existe \u00ab<em>jetzer tov \u2013 instinto bueno<\/em>\u00bb \u2013 \u00ab<em>jetzer har\u00e1 \u2013 instinto malo<\/em>\u00bb. Por supuesto, no quiero insinuar que los dos est\u00e1n conceptualmente relacionados. Sin embargo, vale la pena comparar las similitudes: ambos comportamientos tienen su origen en la primera infancia. Ambos son funci\u00f3n del hombre \u00edntegro, y no tan s\u00f3lo \u00abimpulsos animales\u00bb como los llama Freud. Ambos ofrecen mucha energ\u00eda s\u00edquica para el comportamiento humano; la falla en su control puede causar la desintegraci\u00f3n del hombre. Ambos, como lo veremos m\u00e1s adelante, pueden ser canalizados hacia direcciones creativas y deben ser perfeccionados.<br \/>\nEntonces, la tarea del hombre es aprender a servir a Dios con todo su coraz\u00f3n, \u2013 con ambas partes, con la mala y con la buena que han sido implantadas en nosotros. \u00bfC\u00f3mo puede ser realizado eso? \u2013 preguntan nuestros sabios y contestan: \u00ab<em>Por estar involucrados en el estudio de la Ley y en sus exigencias pr\u00e1cticas de justicia y beneficencia<\/em>\u00bb. (Avoda Zarah 5b.). Traducido este concepto en una forma pr\u00e1ctica, significa que por medio de la sensibilizaci\u00f3n religiosa y \u00e9tica, por la autodisciplina y por sentirse responsable por la vida de los dem\u00e1s, por un esp\u00edritu de amor genuino por el pr\u00f3jimo. Esta es la vida buena, seg\u00fan la proposici\u00f3n del juda\u00edsmo cl\u00e1sico. Sin embargo, los maestros de anta\u00f1o no ignoraron que hay competencia en el coraz\u00f3n humano. Reconocen que ning\u00fan ser humano puede salir completamente victorioso y conocer a fondo y dominar sus instintos y tensiones existentes en \u00e9l. La plena conquista depende de la gracia divina. De ah\u00ed tantas oraciones por la ayuda divina. Pero el individuo no puede marginarse de la batalla, y es necesario que \u00e9l mismo d\u00e9 el primer paso en la direcci\u00f3n correcta, como est\u00e1 dicho: \u00ab<em>Yo puse delante de ti la vida y la muerte, la bendici\u00f3n y la maldici\u00f3n.<\/em>\u00bb (Deut. 30.19.).<br \/>\nEnse\u00f1an los sabios: \u00abConsiderando que el Santo, bendito sea El, coloc\u00f3 delante de nosotros dos caminos, el de la vida y el de la muerte, podemos caminar por aquel que nos guste. Pero no es as\u00ed y por eso nos dice la Tora m\u00e1s adelante\u00bb \u00ab<em>Elige la vida, para que t\u00fa y tu descendencia puedan vivir<\/em>.\u00bb (Sifre 86a.).<br \/>\nA pesar de todas las dificultades que tenga que afrontar, en el hombre siempre permanecer\u00e1 \u00ab<em>la revelaci\u00f3n especial de Dios\u00bb<\/em>, escribe Leo Baeck en su obra \u00abLa esencia del juda\u00edsmo\u00bb. Dice que \u00ab<em>durante su vida, el hombre tiene la capacidad de desarrollar lo divino que ha sido implantado en \u00e9l. Eso se refiere a todo ser humano, pues aunque haya mucha diferencia entre ellos \u2013 rico o pobre, bueno o malo, blanco o negro, jud\u00edo o gentil \u2013 su semejanza con Dios es igual para todos, y esta semejanza los hace \u2018seres humanos\u2019 a todos\u00bb. Y contin\u00faa as\u00ed: \u00abLo que es m\u00e1s importante para el ser humano, y que lo har\u00e1 humano, est\u00e1 dentro de todo hombre. La tarea y el campo de batalla est\u00e1n asignados a todos y la nobleza humana existe en todos. Negarlo para uno significar\u00eda, negarlo para todos<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=387\">El concepto del hombre en el juda\u00edsmo (1 de 5)<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=398\">El concepto del hombre en el juda\u00edsmo (2 de 5)<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=402\">El concepto del hombre en el juda\u00edsmo (4 de 5)<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=420\">El concepto del hombre en el juda\u00edsmo (5 de 5)<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tratemos ahora algunas ideas de la filosof\u00eda del Rabino Abraham Joshua Heschel con referencia al hombre. Heschel fue el fundador del pensamiento filos\u00f3fico jud\u00edo contempor\u00e1neo. El hombre, primeramente, debe ser discernido del reino animal, pese a su condici\u00f3n biol\u00f3gica, para tener un punto de referencia que le permita saber, en qu\u00e9 consiste la especificidad de &#8230; <a title=\"El concepto del hombre en el juda\u00edsmo (3 de 5)\" class=\"read-more\" href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/el-concepto-del-hombre-en-el-judaismo-3\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre El concepto del hombre en el juda\u00edsmo (3 de 5)\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-400","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-herencia-judia"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/400","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=400"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/400\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=400"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=400"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=400"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}