{"id":3563,"date":"2025-03-14T13:46:58","date_gmt":"2025-03-14T13:46:58","guid":{"rendered":"https:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=3563"},"modified":"2025-04-27T09:49:46","modified_gmt":"2025-04-27T09:49:46","slug":"parashat-ki-tisa-la-sinsalida-de-la-ira","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-ki-tisa-la-sinsalida-de-la-ira\/","title":{"rendered":"PARASHAT KI TISA 2025: la sinsalida de la ira"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Ira.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-3564 aligncenter\" src=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Ira-300x183.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"122\" srcset=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Ira-300x183.jpg 300w, http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Ira-1024x625.jpg 1024w, http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Ira-768x468.jpg 768w, http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Ira.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u00ab<em>La ira reside en el seno de los necios<\/em>\u00bb (Kohelet- Eclesiast\u00e9s 7:9).<\/p>\n<p>Con este vers\u00edculo comienzo el comentario de esta semana.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9? Porque parashat Ki Tis\u00e1 tiene como relato central una rotura. Las tablas que tra\u00eda Mosh\u00e9 son arrojadas al suelo, se hacen a\u00f1icos y la herida de la ira qued\u00f3 flotando en la memoria.<\/p>\n<p><strong><sup>\u00a0<em>\u201c<\/em><\/sup><\/strong><em>Y aconteci\u00f3 que cuando \u00e9l lleg\u00f3 al campamento, y vio el becerro y las danzas, ardi\u00f3 la ira de Mosh\u00e9, y arroj\u00f3 las tablas de sus manos, y las quebr\u00f3 al pie del monte.\u201d<\/em> (Shemot-\u00c9xodo 32:19)<\/p>\n<p>Mosh\u00e9 ve el becerro y la fiesta, se enfurece y rompe las tablas all\u00ed mismo, \u201cal pie del monte\u201d.<\/p>\n<p>Las aguas est\u00e1n divididas al respecto. \u00bfFue un gesto positivo, aleccionador, o dej\u00f3 en evidencia la impotencia de no poder guiar a este pueblo en el camino correcto?<\/p>\n<p>S\u00f3lo si vamos a la repetici\u00f3n de la historia en el libro de Devar\u00edm- Deuteronomio, relatada por Mosh\u00e9 veremos que la percepci\u00f3n del autor es un tanto diferente:<\/p>\n<p><em>\u201cMe volv\u00ed y descend\u00ed del monte, y el monte ard\u00eda, y las dos tablas del pacto estaban en mis dos manos. Mir\u00e9, y he aqu\u00ed que pecasteis contra Adonai vuestro Dios; os hicisteis un becerro de fundici\u00f3n, y os apartasteis pronto del camino que Adonai os mand\u00f3. Tom\u00e9 entonces las dos tablas, y las arroj\u00e9 de mis dos manos, y las hice a\u00f1icos delante de vuestros ojos.\u201d <\/em>Deuteronomio 9:15<\/p>\n<p>Mosh\u00e9 rompe las tablas, pero no se menciona la ira. Pareciera que es una estrategia intencional. Y no un ataque de enojo que provoca una acci\u00f3n descontrolada y grav\u00edsima. Un l\u00edder que se precie de ser tal no ser\u00eda aceptable que act\u00fae con ese nivel de impulsividad.<\/p>\n<p>La rotura de lo m\u00e1s sagrado como producto de la ira no pudo pasar desapercibida a lo largo de los siglos de interpretaci\u00f3n. El Midrash Tanjum\u00e1 nos trae otra explicaci\u00f3n:<\/p>\n<p><em>\u201c<\/em><em>Los rabinos dijeron: \u00abMientras la escritura estuvo en las tablas, Mosh\u00e9 no sinti\u00f3 el peso. Una vez que la escritura se desprendi\u00f3, las tablas comenzaron a sentirse pesadas en sus manos, las arroj\u00f3 y se rompieron\u00bb.\u201d<\/em><\/p>\n<p>Una escena imaginable en la fantas\u00eda, pero llena de contenido. Nadie puede cargar el peso de la ausencia de la ley. Se vuelve intolerable y se hace pedazos, imposible de sostener.<\/p>\n<p>Otro midrash se nota visiblemente enojado con la actitud de Mosh\u00e9. En Devar\u00edm Rab\u00e1 se relata cuando Dios le ordena a Mosh\u00e9 construir las segundas tablas.<\/p>\n<p><em>\u201cDios le dijo: \u00abEntonces, Mosh\u00e9, \u00bfcalmas tu ira destruyendo las Tablas de la Alianza? \u00bfQuieres que yo calme mi ira destruyendo cosas? \u00bfNo ves que el mundo no durar\u00eda ni una hora si lo hiciera?\u00bb Mosh\u00e9 le dijo a Dios: \u00ab\u00bfQu\u00e9 debo hacer?\u00bb. Dios respondi\u00f3: \u00abTienes que pagar una multa. T\u00fa las rompiste, t\u00fa las reemplazas\u00bb. Por lo tanto: \u00abEsculpe dos tablas de piedra\u00bb <\/em>(Devar\u00edm- Deuteronomio 10:1).<\/p>\n<p>La ira no queda impune. Dios lo obliga a Mosh\u00e9 a escribir \u00e9l mismo unas tablas que rediman la violencia que provoca el enojo, que no educa, ni calma las injusticias.<\/p>\n<p>Puedo imaginar a algunos de los lectores pensando c\u00f3mo tengo el \u201ctup\u00e9\u201d de criticar a Mosh\u00e9, tan abiertamente, cuando fue un l\u00edder sinigual, que gest\u00f3 la mayor epopeya de nuestro pueblo protegido bajo las alas de la divinidad.<\/p>\n<p>Y s\u00ed.<\/p>\n<p>\u00ab<em>La ira reside en el seno de los necios<\/em>\u00bb (Kohelet- Eclesiast\u00e9s 7:9).<\/p>\n<p>No niego que las atrocidades nos provocan la peor de las iras. Que las injusticias y las indignidades nos despiertan las m\u00e1s bajas emociones e instintos. No somos infranqueables ante las violencias y los odios, con todas sus nefastas consecuencias. Y nos han ense\u00f1ado desde chiquitos, como si fuera una gran proeza, a \u201cdefendernos\u201d. -Si te pega, p\u00e9gale m\u00e1s fuerte, nos dec\u00edan quienes nos alentaban a no mostrarnos vulnerables.<\/p>\n<p>Y es cierto, es humano, es entendible que nazca en nosotros ese deseo de doblar la apuesta. El odio necesita m\u00e1s odio, que a su vez ser\u00e1 respondido con m\u00e1s odio y as\u00ed nos seguimos rompiendo, hasta hacer a\u00f1icos hasta lo m\u00e1s sagrado.<\/p>\n<p>Por siglos esta humanidad tom\u00f3 clases de historia repitiendo las lecciones de vencedores y vencidos, como si fuera el \u00fanico modo de narrar los pasos hacia \u201cadelante\u201d que dio el progreso del mundo. Qui\u00e9nes mataron y qui\u00e9nes murieron. Qui\u00e9nes conquistaron y qui\u00e9nes perdieron\u2026<\/p>\n<p>Y sin querer, en lugar de ser cada vez m\u00e1s fuertes y s\u00f3lidos, nos hemos transformado en cada vez m\u00e1s vulnerables porque hemos perdido la capacidad de evitar las roturas como reacci\u00f3n inmediata. La ira nos hizo necios, aunque parezcamos sofisticadamente inteligentes.<\/p>\n<p>Mosh\u00e9 rompe las tablas.<\/p>\n<p>Pero el relato no se queda en la fractura.<\/p>\n<p>Aparecen unas segundas que les permiten seguir caminando la historia. A barajar de nuevo. A retomar el rumbo.<\/p>\n<p>Mosh\u00e9 tambi\u00e9n aprende. Ninguna lecci\u00f3n duradera sucede cuando la respuesta que encuentra quien conduce a un pueblo, es la descarga que hace pedazos algo tan preciado. Un ruido ensordecedor de trozos de piedra estrell\u00e1ndose en las rocas. Como si eso fuera a sanar o enmendar las equivocaciones de la gente.<\/p>\n<p>La lecci\u00f3n llega cuando Mosh\u00e9 no insiste con la venganza sino con una alternativa. Volver a escribir la historia de propio pu\u00f1o y letra y ofrecer tablas que reparen las consecuencias que dej\u00f3 su ira en aquellas primeras.<\/p>\n<p>En el fondo le agradezco a Mosh\u00e9 que haya ofrecido una opci\u00f3n al callej\u00f3n sin salida al que estamos condenados cuando nos habita el enojo y la bronca.<\/p>\n<p>Seguramente cuando baj\u00f3 con las segundas habr\u00e1 tenido dudas; si habr\u00e1 tenido sentido desplazar la ira por una nueva oportunidad; si el pueblo cambiar\u00e1 de actitud o \u00e9l quedar\u00e1 expuesto a un nuevo fracaso como l\u00edder. Si mostrarse compasivo lo debilitar\u00eda frente a la irreverencia de estas personas\u2026 No lo sabemos.<\/p>\n<p>Nos sobran razones para tener ira. Pero tambi\u00e9n nos sobran razones para intentar otros caminos. Porque necesitamos reparar nuestros cuerpos y mentes despedazados. Recuperar la esperanza en alguna alternativa que no sea jugar a qui\u00e9n rompe m\u00e1s fuerte, m\u00e1s despiadadamente, como si eso fuera una se\u00f1al de valent\u00eda.<\/p>\n<p>Hoy escuch\u00e9 el testimonio que dio por primera vez el sobreviviente, reh\u00e9n liberado Omer Wenkert. Y este comentario est\u00e1 dedicado a \u00e9l y lo que me ense\u00f1\u00f3 con sus pensamientos despu\u00e9s del infierno indecible que intent\u00f3 narrar.<\/p>\n<p>El periodista le pregunt\u00f3 si tiene deseos de venganza a lo que respondi\u00f3 que no. \u00a0<em>&#8211; \u201cNo pienso en ellos para nada. No trato con ellos en absoluto. No me interesa; no me llenar\u00e1 de ninguna manera. Y eso es algo que Tal [Shoham] sol\u00eda decirnos a menudo: &#8216;No olviden que al final, \u00e9l quedar\u00e1 atrapado en su propia maldad, en la crueldad infrahumana que lleva consigo. No solo \u00e9l, sino todos ellos. Y volveremos a vivir nuestras vidas. Y esa ser\u00e1 la victoria&#8217;\u201d.<\/em><\/p>\n<p>A pesar de sus pedazos, \u00e9l me ense\u00f1aba que hay otros modos de sanar las roturas.<\/p>\n<p>Vivir es nuestra victoria. Zurciendo los retazos, uniendo los a\u00f1icos, lamiendo las cicatrices, amarrando las grietas sin ceder jam\u00e1s a regalarles lo m\u00e1s sagrado: nuestra dignidad que nos hace enteros, a pesar de todas nuestras marcas.<\/p>\n<p>Rabina Silvina Chemen<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLa ira reside en el seno de los necios\u00bb (Kohelet- Eclesiast\u00e9s 7:9). Con este vers\u00edculo comienzo el comentario de esta semana. \u00bfPor qu\u00e9? Porque parashat Ki Tis\u00e1 tiene como relato central una rotura. Las tablas que tra\u00eda Mosh\u00e9 son arrojadas al suelo, se hacen a\u00f1icos y la herida de la ira qued\u00f3 flotando en la &#8230; <a title=\"PARASHAT KI TISA 2025: la sinsalida de la ira\" class=\"read-more\" href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-ki-tisa-la-sinsalida-de-la-ira\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre PARASHAT KI TISA 2025: la sinsalida de la ira\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[38],"class_list":["post-3563","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-parashat-hashavua","tag-ki-tisa"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3563","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3563"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3563\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3599,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3563\/revisions\/3599"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3563"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3563"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3563"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}