{"id":312,"date":"2014-02-14T06:55:18","date_gmt":"2014-02-14T06:55:18","guid":{"rendered":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=312"},"modified":"2020-08-03T21:20:21","modified_gmt":"2020-08-03T21:20:21","slug":"la-familia-en-israel-un-mosaico-de-culturas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/la-familia-en-israel-un-mosaico-de-culturas\/","title":{"rendered":"La familia en Israel, un mosaico de culturas"},"content":{"rendered":"\n<p>La vida social en Israel es un mosaico de culturas en constante movimiento. La familia como tal, no es excepci\u00f3n. Al comienzo del siglo XXI nos encontramos, debido entre otras razones, a las migraciones ininterrumpidas de personas de casi todas las naciones del mundo a Israel, con grupos que no terminan de salir de los patrones culturales de siglos anteriores, conviviendo junto a otros, inmersos en el postmodernismo. Los jud\u00edos et\u00edopes, por ejemplo, llegan a Israel trayendo consigo sus normas ancestrales, que no tienen que ver con las actitudes de los jud\u00edos ultra ortodoxos, los europeos, o los jud\u00edos americanos, con los \u00e1rabes musulmanes y cristianos, ni con los inmigrantes de los pa\u00edses que conformaban la ex Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Las tensiones que se producen como consecuencia de la socializaci\u00f3n y el encuentro de pautas y valores distintos son inevitables. Muchas veces son traum\u00e1ticas y son causa suficiente para no pocas tragedias humanas y familiares.<br \/>\n<a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Familia-en-el-Seder-de-Pesaj.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-678\" src=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Familia-en-el-Seder-de-Pesaj.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 555px) 100vw, 555px\" srcset=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Familia-en-el-Seder-de-Pesaj.jpg 555w, http:\/\/sefarad-asturias.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Familia-en-el-Seder-de-Pesaj-300x196.jpg 300w\" alt=\"Familia en el Seder de Pesaj\" width=\"420\" height=\"275\" \/><\/a><br \/>\nLas bodas entre miembros de or\u00edgenes diferentes, que en un pasado fueron traum\u00e1ticas, como las de descendientes de jud\u00edos alemanes con parejas de marroqu\u00edes, o las de yemenitas con polacos y no \u00fanicamente por el idioma, sino tambi\u00e9n por el choque cultural y religioso, parecen, vistas hoy, vivencias muy suaves si se comparan con el choque que sufren las parejas de las nuevas migraciones que se encuentran en b\u00fasqueda de su identidad.<br \/>\n<em>Normas conductuales dis\u00edmiles en la sociedad familiar<\/em><br \/>\nM\u00e1s all\u00e1 del tronco com\u00fan, los jud\u00edos de diferentes lugares del mundo, traen consigo normas de conductas dis\u00edmiles derivadas de los entornos socio culturales que tuvieron en los pa\u00edses de su origen. Por otro lado, los jud\u00edos observantes comparten cierta normatividad independientemente del lugar de procedencia, los jud\u00edos seculares occidentales comparten las suyas, y los provenientes de los pa\u00edses que conformaban el bloque sovi\u00e9tico las propias. Esta diferenciaci\u00f3n se presenta tanto en los h\u00e1bitos alimenticios y los de bebida, como en las conductas familiares en general, en la concepci\u00f3n de la pareja, el matrimonio y la familia. Contraste que se hace agudiza en la actitud hacia las normas maritales cinceladas por el juda\u00edsmo tradicional. El tratamiento al anciano, los \u00edndices de reproducci\u00f3n, y el rol de los padres y abuelos, var\u00edan seg\u00fan el subgrupo. Lo mismo sucede con la cantidad de divorcios, la salida de la mujer al mercado de trabajo, y la formaci\u00f3n de familias uniparentales o de familias unisexuales. El conflicto intergeneracional se acent\u00faa en los procesos de migraci\u00f3n cuando la incorporaci\u00f3n al consenso mayoritario es casi inevitable por las presiones sociales.<br \/>\nLa familia amplia que viv\u00eda en Israel, como en todo el mundo, bajo un solo techo, pr\u00e1cticamente ha desaparecido. La familia se compone en su mayor\u00eda por la c\u00e9lula familiar primaria de padres e hijos, hasta que se enrolan al ej\u00e9rcito o ingresan a la universidad. Sin embargo la convivencia de grupos tan dispares resulta en una situaci\u00f3n especial de la instituci\u00f3n familiar, valorada y elevada a su m\u00e1xima expresi\u00f3n en los sectores tradicionales de la sociedad al mismo tiempo que inmersa en la grave crisis en los sectores m\u00e1s modernos y liberales.<br \/>\n<em>Matrimonios y divorcios<\/em><br \/>\nTambi\u00e9n los \u00edndices de natalidad se ven influidos por la din\u00e1mica de la tradici\u00f3n y la modernidad. Israel presenta un porcentaje elevado de natalidad, y una pir\u00e1mide poblacional relativamente joven comparada con los pa\u00edses europeos. El 28% de la poblaci\u00f3n israel\u00ed se encuentra entre los 0 y los 13 a\u00f1os, el 62% en el sector productivo de entre 14 y 65 a\u00f1os y el resto son mayores de 65 a\u00f1os. Igualmente los \u00edndices de divorcio, si bien en constante aumento, son menores que los de los pa\u00edses occidentales. En el a\u00f1o 2003 se registraron 29,649 matrimonios y 9,506 divorcios entre jud\u00edos, y 8,006 matrimonios y 1,036 divorcios entre musulmanes. Seg\u00fan la Oficina Central de Estad\u00edsticas, del total de las parejas que se formaron hace 40 a\u00f1os, el 17.6% se ha divorciado y de las que contrajeron nupcias hace 30 a\u00f1os, el porcentaje llega al 20.1%. Dado que la ley israel\u00ed otorga la jurisdicci\u00f3n sobre asuntos de status personal \u00fanicamente a los tribunales religiosos, las cifras se refieren \u00fanicamente a las parejas inscritas en los registros que pasaron por ceremonias religiosas. El porcentaje de las parejas que deciden contraer matrimonio oficial decrece con los a\u00f1os. En Israel no existe el matrimonio civil, ni el matrimonio interconfesional es posible. En caso que una pareja de ambos miembros jud\u00edos o musulmanes, decidiera unirse en matrimonio civil, deben hacerlo fuera del pa\u00eds, siendo el lugar predilecto de los israel\u00edes, por su cercan\u00eda, Chipre. Asimismo una pareja interconfesional, de un jud\u00edo con un cristiano, o de un cat\u00f3lico con un musulm\u00e1n deber\u00edan optar por el mismo procedimiento. Las estad\u00edsticas de matrimonio y divorcio se refieren pura y exclusivamente a los matrimonios registrados como tales. Seg\u00fan un estudio publicado recientemente por la organizaci\u00f3n israel\u00ed \u00abNueva Familia\u00bb, el 6% de las parejas israel\u00edes cohabitan sin haberse casado formalmente en el marco del matrimonio religioso. Seg\u00fan los datos de esta organizaci\u00f3n, Israel se encuentra junto con Espa\u00f1a y Portugal en el extremo inferior de la cohabitaci\u00f3n sin matrimonio, mientras que Finlandia y Dinamarca se encuentran en el extremo opuesto.<br \/>\n<em>Las estad\u00edsticas deben ser estudiadas cautelosamente<\/em><br \/>\nLa peculiaridad del matrimonio civil-religioso en Israel, nos obliga a realizar una lectura cautelosa de las estad\u00edsticas cuyos datos se refieren s\u00f3lo a las parejas casadas a trav\u00e9s del matrimonio religioso y s\u00f3lo a aquellas parejas que han logrado obtener a su divorcio religioso.<br \/>\n<a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Boda-jud\u00eda.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-681\" src=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Boda-jud\u00eda.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 595px) 100vw, 595px\" srcset=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Boda-jud\u00eda.jpg 595w, http:\/\/sefarad-asturias.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Boda-jud\u00eda-300x188.jpg 300w\" alt=\"Boda jud\u00eda\" width=\"595\" height=\"373\" \/><\/a><br \/>\nLa informaci\u00f3n no cuenta las parejas que se separan sin desear el divorcio religioso o sin haber finalizado la larga tramitaci\u00f3n que deben pasar en los tribunales rab\u00ednicos o que no finalizan el tr\u00e1mite por la oposici\u00f3n de una de las partes, que al tiempo de negar el divorcio conviven o no en nuevas parejas. Si bien el divorcio necesita consentimiento de ambas partes, la tradici\u00f3n religiosa jud\u00eda privilegia todav\u00eda al hombre, y se cuentan en miles los casos de mujeres que no pueden volver a casarse porque sus c\u00f3nyuges se niegan a concederles ese derecho. Este es un fen\u00f3meno peculiar que todos tratan de subsanar, pero sin lograrlo.<br \/>\nEl divorcio es parte de la cultura jud\u00eda desde la \u00e9poca b\u00edblica. El concepto de indisolubilidad matrimonial es ajeno tanto al jud\u00edo ortodoxo m\u00e1s observante como al m\u00e1s liberal de los seculares. El juda\u00edsmo ha entendido desde siempre que hay v\u00ednculos que es mejor terminar que perpetuar, mientras las causales de divorcio no siempre son las adecuadas a la realidad cambiante de esta era.<br \/>\n<em>Edades de casamiento<\/em><br \/>\nLa estipulaci\u00f3n del popular Tratado de los Padres, texto ense\u00f1ado por generaciones, seg\u00fan la cual, la edad de la boda es los 18 a\u00f1os, casi no tiene seguidores en la pr\u00e1ctica. Recordemos que la mayor\u00eda de los j\u00f3venes de esa edad, tanto hombres como mujeres, est\u00e1n enrolados en las filas del Ej\u00e9rcito de Defensa de Israel, hasta los 21 por lo menos, despu\u00e9s del cual tomar\u00e1n vacaciones, por lo general paseando por pa\u00edses alejados, despu\u00e9s vendr\u00e1n los estudios universitarios y reci\u00e9n despu\u00e9s el matrimonio. S\u00f3lo los sectores de jud\u00edos observantes responden de alguna manera a la ancestral costumbre del matrimonio joven. Pero a\u00fan en estos sectores la edad de contraer matrimonio, va en aumento.<br \/>\nLa mayor\u00eda de edad para contraer matrimonio, es de acuerdo a la ley israel\u00ed de 17 a\u00f1os, tanto para hombres como para mujeres, pudiendo contraer matrimonio a los 16 a\u00f1os si se obtiene una autorizaci\u00f3n del juzgado.<br \/>\nLa edad promedio de edad en las primeras nupcias es actualmente de 28 a\u00f1os en los hombres y 24 en las mujeres frente a 33 y 31 respectivamente en Suecia y 23 y 19 en el Yemen.<br \/>\nEn el sector secular es m\u00e1s que com\u00fan que la pareja conviva algunos a\u00f1os antes de realizar la boda, lo que influye tambi\u00e9n en la postergaci\u00f3n de la edad matrimonial y en el nacimiento de los hijos<br \/>\n<em>Acerca de algunos mitos<\/em><br \/>\nEl modelo colectivista de kibutzim y moshavim, paradigma de la organizaci\u00f3n comunitaria de los principios del Estado de Israel, se ha reducido a la m\u00ednima expresi\u00f3n y sus cambios provocan que no tengan influencia en la sociedad en general<br \/>\nLa revoluci\u00f3n sionista en sus inicios, hab\u00eda depositado en el colectivo de la vida del kibutz, las funciones de la familia tradicional, tanto en el \u00e1rea econ\u00f3mico como en el educativo. La familia deb\u00eda liberarse de sus contactos emocionales y dejar de lado sus conflictos. El ni\u00f1o de esa sociedad deb\u00eda estar libre de los temores que acompa\u00f1aron a sus padres cuando viv\u00edan en sus pa\u00edses de origen, la mayor\u00eda provenientes de Europa del Holocausto y de los pa\u00edses \u00e1rabes donde se les persegu\u00eda, deb\u00eda ser libre, criarse junto a la naturaleza y gozar de una gran seguridad personal. La \u201ccasa de los ni\u00f1os\u201d era el lugar donde los peque\u00f1os viv\u00edan. El colectivo era concebido como una gran familia. Los ni\u00f1os eran hijos de la comunidad. La familia definida por Mardok (1949) como\u00bb un grupo social caracterizado por un techo en com\u00fan, sociedad econ\u00f3mica y de nacimientos, que incluye adultos de ambos g\u00e9neros. Y por los menos dos de ellos mantiene relaciones sexuales de acuerdo a las normas aceptadas socialmente y en la que hay por los menos uno o m\u00e1s ni\u00f1os propios o adoptados\u201d fue cuestionada y reemplazada por la sociedad comunal. Mientras que en los sectores urbanos de la sociedad israel\u00ed la familia se tornaba como en todo Occidente en paradigma universal al cual hab\u00eda que aspirar. R\u00e1pidamente, la segunda mitad del siglo XX con su desarrollo tecnol\u00f3gico, social y cient\u00edfico aceler\u00f3 la ca\u00edda de la familia primaria moderna y abri\u00f3 el camino hacia las variables que nos presenta la postmodernidad. Tambi\u00e9n hoy en Israel se encuentran parejas que se aman y que firman acuerdos contractuales antes de sus nupcias sobre sus bienes, sobre como dirimir su divorcio si se produjera y sobre su propia din\u00e1mica. Los padres son socios en la crianza y en la educaci\u00f3n y ambos trabajan fuera de sus hogares. La familia uniparental, mayormente formada por mujeres (alrededor del 96% de los ni\u00f1os que viven en familias uniparentales lo hacen con las madres) y familias unisexuales tambi\u00e9n forman parte del espectro israel\u00ed. Se estima que el 17% de las familias en Israel son uniparentales, encontr\u00e1ndose en las estad\u00edsticas junto a Italia, Francia y B\u00e9lgica. La mayor parte de las mismas, est\u00e1n compuestas por mujeres divorciadas o viudas. El fen\u00f3meno de las mujeres solteras que deciden tener hijos est\u00e1 en aumento, pero Israel se encuentra en el \u00faltimo lugar si se comparara con Europa.<br \/>\n<em>Mujeres y feminismo<\/em><br \/>\nComo en todos los pa\u00edses de Europa, tambi\u00e9n en Israel se presenta un feminismo militante. La mujer ha mejorado su espacio en la sociedad pero dista a\u00fan de ser contar con una situaci\u00f3n ideal. Las mujeres de 25 a 54 a\u00f1os, que trabajan, son alrededor del 68%, mientras que en Espa\u00f1a son el 61%, en Jap\u00f3n el 67% y en Suecia el 85%. De las mujeres que trabajan, una de cada cinco est\u00e1 empleada en educaci\u00f3n. Sin embargo, el salario de la mujer alcanza en promedio s\u00f3lo al 60% del salario del hombre, a pesar de la ley de igualdad de oportunidad laboral y de igualdad de salario. Si bien la representaci\u00f3n femenina en el parlamento ha ido en ascenso en los \u00faltimos a\u00f1os, llega al 15%, comparado con el 42% de Suecia y el 30% de Argentina.<br \/>\nLas tareas de la ama de casa, no son reconocidas a los efectos de las normas impositivas y todos los servicios referentes al cuidado de los ni\u00f1os no son registrados por la impuesto a la ganancia como un gasto que pueda deducirse del pago de impuestos. Gran parte de las madres \u00abdejan\u00bb sus salarios en guarder\u00edas y en el pago de las personas que vienen a cuidar a los hijos en sus casas o que los llevan a las suyas, sin poder pedir devoluci\u00f3n ni de un centavo por esa erogaci\u00f3n.<br \/>\n<em>La revoluci\u00f3n femenina en la Ortodoxia Moderna<\/em><br \/>\nPero la verdadera, y hay quienes dicen que es la revoluci\u00f3n m\u00e1s importante del juda\u00edsmo en los \u00faltimos 100 a\u00f1os, se est\u00e1 gestando justamente en los sectores de la ortodoxia moderna.<br \/>\nEste cambio se presenta en tres dimensiones particulares y significativas: El estudio, el desempe\u00f1o de los cargos p\u00fablicos, y el ritual religioso.<br \/>\nLa mujer jud\u00eda ortodoxa ha ingresado, en los \u00faltimos decenios, en esferas de conocimiento hasta entonces vedadas para la mujer. Si bien la mujer jud\u00eda era tradicionalmente alfabetizada en el idioma vern\u00e1culo muchas veces m\u00e1s que sus vecinas gentiles, conforme a la visi\u00f3n hist\u00f3rica tradicional el conocimiento de los textos can\u00f3nicos del juda\u00edsmo y sobre todo del Talmud, escrito en hebreo y arameo, no le eran permitidos. Hoy, se est\u00e1 produciendo una verdadera revoluci\u00f3n cuando ni\u00f1as y j\u00f3venes estudian los textos sagrados de la misma manera que lo hacen sus cong\u00e9neres masculinos. El mundo masculino no est\u00e1 a\u00fan maduro, ni siquiera en esos sectores, al di\u00e1logo igualitario con la mujer acerca de asuntos religiosos. El acceso de las mujeres a ese tipo de conocimiento, est\u00e1 provocando verdaderos cambios sociales, algunos dolorosos. Las j\u00f3venes comienzan buscando expresiones propias a su fe y religiosidad. Buscan elegir pareja con aquellos j\u00f3venes que valoren sus conocimientos y no con quienes a\u00fan las condenan o se burlan de su formaci\u00f3n. Si bien en el juda\u00edsmo ortodoxo, el \u00fanico oficial en el Estado, no hay jueces religiosas ni rabinos mujeres, hay quienes sostienen que ese d\u00eda se acerca cada vez m\u00e1s. En la actividad judicial en tribunales de derecho familiar, abogadas rab\u00ednicas representan y luchan a favor de los derechos de la mujer en el marco de la Ley Religiosa. En el \u00e1rea familiar, act\u00faan particularmente, consejeras que aplican las normas religiosas, reemplazando de facto parte de las funciones rab\u00ednicas tradicionales. Estos cambios han generado un sacudimiento importante en la instituci\u00f3n rab\u00ednica, y han puesto sobre el tapete la necesidad de incorporar a la mujer, en todos los \u00e1mbitos de la sociedad religiosa. El \u00e1rea sinagogal y ritual, tambi\u00e9n ha recibido su cuota de atenci\u00f3n. Grupos de oraci\u00f3n de mujeres se organizan en casas privadas, y en sinagogas (recordemos que en el rezo p\u00fablico de la ortodoxia, las mujeres y los hombres se separan). Funciones lit\u00fargicas que desde el punto de vista normativo son permitidas para la mujer, pero que hab\u00edan quedado postergadas socialmente, vuelven a resurgir, como parte de la verdadera manifestaci\u00f3n espiritual de la mujer jud\u00eda que desea conciliar su vida moderna con el Servicio Divino. Particularmente fuera de Israel, otros sectores del juda\u00edsmo hab\u00edan ya consagrado el ingreso de la mujer en el culto sinagogal.<br \/>\nIsrael entr\u00f3 en este milenio con un mosaico de heterogeneidades en el \u00e1mbito de la familia en espera de que el yunque de acero que los fundadores del Estado creyeron podr\u00eda convertir Israel, funcione homogeneizando. Parece m\u00e1s que improbable que ello suceda, por lo menos en los pr\u00f3ximos decenios.<br \/>\nAutora: Ethel Katz de Barylka. Fuente: Mujeryjuda\u00edsmo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La vida social en Israel es un mosaico de culturas en constante movimiento. La familia como tal, no es excepci\u00f3n. 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