{"id":3073,"date":"2022-12-30T09:53:01","date_gmt":"2022-12-30T09:53:01","guid":{"rendered":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=3073"},"modified":"2022-12-30T09:53:38","modified_gmt":"2022-12-30T09:53:38","slug":"3073-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/3073-2\/","title":{"rendered":"PARASHAT VAIGASH: un ant\u00eddoto contra el temor\/ o una invitaci\u00f3n al deseo"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Vaigash.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-3074 aligncenter\" src=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Vaigash-300x131.webp\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"131\" srcset=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Vaigash-300x131.webp 300w, http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Vaigash.webp 696w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La parash\u00e1 de esta semana est\u00e1 inserta en la saga m\u00e1s larga que tiene el libro de Bereshit\/G\u00e9nesis acerca de un personaje determinado. A Iosef y sus peripecias se le dedican muchos m\u00e1s cap\u00edtulos que al propio Abraham, iniciador de nuestra visi\u00f3n de fe.<\/p>\n<p>No hay relatos simples en la Tor\u00e1. Ni mucho menos resolutivos y aclaradores. Cada escena est\u00e1 presentada con capas de indicios, detalles a veces \u00ednfimos que dejan al lector imp\u00e1vido por reconocer la profundidad de una escritura que te provoca a\u00f1o a a\u00f1o el volver a recuperar aspectos que hab\u00edas considerado comprendidos o secundarios.<\/p>\n<p>En nuestro caso la vida de Iosef ligada a su controvertido padre Iaakov vuelve a dar un giro. Una historia de suspenso y argucias es la que har\u00e1 que los hermanos se reencuentren. Pero la condici\u00f3n para ello es traer al padre a Egipto. Esto implica que los hermanos deber\u00e1n asumir su mentira, que el padre deber\u00e1 soportar tama\u00f1a revelaci\u00f3n, y luego deber\u00e1 decidir su quiere abandonar la tierra de sus padres confiando en estos hijos ya poco fiables. Y no es s\u00f3lo ir a ver a ese hijo que de pronto \u201crevive\u201d sino que fundamentalmente es volver al exilio. \u00c9l ya hab\u00eda vivido esto en su mocedad. Se hab\u00eda escapado de la tierra que Dios le prometiera a su padre y a su abuelo; aquella por la que enga\u00f1\u00f3 para recibir en herencia y ahora debe volver a exiliarse.<\/p>\n<p>Una decisi\u00f3n dif\u00edcil asumiendo su vejez y de nuevo cierta traici\u00f3n al legado de poblar esta tierra que Dios eligi\u00f3 para su descendencia.<\/p>\n<p>Y la pregunta:<\/p>\n<p>\u00bfIr detr\u00e1s de la supuesta aparici\u00f3n de ese hijo o quedarse en la tierra de la promesa divina?<\/p>\n<p>Cuando las opciones no nos dan alternativa y debemos optar, la angustia es grande. \u00bfEstaremos dejando atr\u00e1s lo que deber\u00edamos haber protegido?<\/p>\n<p>Y ac\u00e1 una revelaci\u00f3n que dice mucho m\u00e1s de lo que creemos que significa:<\/p>\n<p><em>\u201cY dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas descender a Egipto,\u00a0porque all\u00ed\u00a0har\u00e9 de ti una gran naci\u00f3n. \u00a0Yo descender\u00e9 contigo a Egipto, y yo tambi\u00e9n\u00a0te har\u00e9 volver; y la mano de\u00a0Iosef cerrar\u00e1 tus ojos<\/em>.\u201d Bereshit- G\u00e9nesis 46: 3-4<\/p>\n<p>De pronto toda la \u00e9pica del Lej Lej\u00e1, la frase de Dios a Abraham que tome sus cosas y se marche a la tierra que ser\u00e1 revelada, cae en esta frase.<\/p>\n<p>Igualmente me parecen interesantes los delicados detalles que tiene esta alocuci\u00f3n divina.<\/p>\n<p>\u201cNo temas\u201d, no encares esta decisi\u00f3n a la que te est\u00e1 llevando tu coraz\u00f3n con temor. No te inmovilices por no arriesgar, no dejes de ir detr\u00e1s de lo que deseas. A\u00fan cuando sientas que est\u00e1s, de alg\u00fan modo, incumpliendo ciertos mandatos.<\/p>\n<p>No temas salir de la carest\u00eda (f\u00edsica o espiritual) en la que te acostumbraste a estar en b\u00fasqueda de mejores condiciones para tu vida.<\/p>\n<p>No temas emprender un camino de reencuentro, cuando te ya hab\u00edas dado todo por perdido. No hay vejez que dicte que nada puede cambiar o sanarse a pesar de largos per\u00edodos de dolor.<\/p>\n<p>Pero lo que m\u00e1s me emociona es las garant\u00edas que le da Dios en este nuevo cap\u00edtulo de su vida:<\/p>\n<p><em>\u201cYo <\/em>descender\u00e9<em> contigo a Egipto y Yo sin falta te har\u00e9 subir tambi\u00e9n.\u201d <\/em>Bereshit 46, 4<\/p>\n<p>Dios desciende al exilio de quien, por no perder la posibilidad de recuperar a un hijo, deja la tierra, las posesiones, lo asegurado en pos de una incertidumbre que podr\u00eda tener un final feliz.<\/p>\n<p>Y no s\u00f3lo que lo autoriza, sino que le dice: \u201c<em>Yo descender\u00e9 contigo<\/em>\u201d. Hermoso verbo para repensar la presencia divina. Dios, el Alt\u00edsimo, desciende con el patriarca. Aqu\u00e9l que quer\u00eda entronizarse en las alturas de las preferencias, recibe una gran lecci\u00f3n. Dios, el Magn\u00e1nimo est\u00e1 dispuesto a descender para acompa\u00f1arlo en esta nueva lecci\u00f3n de vida.<\/p>\n<p>Y sigue; \u201c<em>y Yo sin falta te har\u00e9 subir tambi\u00e9n\u201d. <\/em>Rashi (s XI) va a explicarlo llanamente: \u201cLe prometi\u00f3 (a Iaakov) que ser\u00eda enterrado en su tierra\u201d.<\/p>\n<p>Pero quiz\u00e1s me atrevo a pensar que ese ascenso no ser\u00e1 s\u00f3lo geogr\u00e1fico vaticinando prof\u00e9ticamente que despu\u00e9s de la esclavitud y el exilio, habr\u00e1 finalmente una redenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Siento que Dios est\u00e1 acompa\u00f1ando a Iaakov en este derrotero de aprendizajes que fue toda su vida, a descender- es decir- abandonar, dejar seguridades, arriesgar porque luego, cuando ascienda, tambi\u00e9n \u00e9l estar\u00e1 con \u00e9l.Mart\u00edn Buber- citado en Reflexiones sobre la Parasha\u201d de la\u00a0Prof. Nejama Leibovitz- en su libro\u00a0K\u00f6nigtum Gottes\u00a0(El Reinado de Dios), p\u00e1g. 62, insiste en la idea que el concepto de Dios de los patriarcas y de Israel no est\u00e1 ligado a un lugar santo, a un santuario, a un pa\u00eds, sino que lo considera como un rey en marcha con su pueblo (y con todos los pueblos), lo conduce, lo dirige, lo extrae de un pa\u00eds y lo lleva a otro.<\/p>\n<p>Y me quedo ac\u00e1. Para hablar de Dios. De Iaakov. Y de nosotros.<\/p>\n<p>Dios se presenta en esta frase sublime como un Dios que no se ci\u00f1e a un espacio determinado y por tanto no nos ci\u00f1e a habitar tales o cuales edificaciones.<\/p>\n<p>Dios es un rey en marcha con su pueblo. Repito. Dios es un rey en marcha con su pueblo. En su grandeza nos acompa\u00f1a en las vicisitudes, en nuestros aciertos, nuestras dudas, nuestros fracasos, nuestros sue\u00f1os, nuestras vacilaciones y nuestros errores.<\/p>\n<p>&#8211;<em>No temas en descender porque la fe que est\u00e1s heredando- escucho atrevidamente el decir de Dios a Iaakov<\/em>, es una fe que no ata a un espacio, sino que fortalece al creyente en sus avatares y b\u00fasquedas.<\/p>\n<p>Iaakov va en busca de un hijo querido y perdido. Y habiendo aprendido que no es el camino del ocultamiento, el engreimiento y la traici\u00f3n el que lo llevar\u00e1 a entronizarse en la historia, teme estar nuevamente huyendo, como lo hizo al escaparse a Jar\u00e1n.<\/p>\n<p>Pero nadie huye cuando el fin es lo nutricio, la uni\u00f3n, la sanaci\u00f3n, aunque a veces el mandato sea no dejar los espacios que hemos santificado porque son los que nos aseguran un buen pasar, una comodidad acostumbrada o un dolor cr\u00f3nico con el que jugamos no sentir nada.<\/p>\n<p>Dios se viene con nosotros cuando decidimos no abandonar a los que queremos, a los que sufren, a los que hemos dejado de lado. Se exilia de las tierras a las que cre\u00edamos haber llegado para quedarnos, cuando nos damos cuenta de que estamos incompletos porque alguien\/algo nos falta. Nos acompa\u00f1a en nuestros sue\u00f1os a\u00fan cuando parezcan irrealizables, si se nos llena el alma de ilusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Dios no est\u00e1 quieto en ning\u00fan santuario, en ninguna oraci\u00f3n, ni ninguna doctrina. Dios nos quiere en movimiento, por eso es \u00e9l el que va a alentar la caminata.<\/p>\n<p>Vamos y venimos, de las seguridades a los riesgos. De los desencuentros a los abrazos. De los miedos a las certezas. Vamos y venimos y Dios va y viene con nosotros.<\/p>\n<p>Tememos dejar nuestro status, nuestras aparentes posiciones dentro de la familia o de la sociedad, creyendo que cumplimos con la promesa de un mandato que hicimos nuestra inm\u00f3vil deidad.<\/p>\n<p><em>No temas<\/em>, dice Dios; cuando te mueve, aunque sea una part\u00edcula de ilusi\u00f3n, que puede transformarte la vida. Sal en b\u00fasqueda de lo que sientes que ya no tienes derecho a recuperar. Ju\u00e9gatela por lo que crees que te mereces, que te corresponde, m\u00e1s all\u00e1 de los esquemas en los que est\u00e1s inserto.<\/p>\n<p>Iaakov se reecontrar\u00e1 con su hijo, aquel al que cre\u00eda perdido. Tambi\u00e9n se reencontrar\u00e1 con esos hijos a los que volver\u00e1 a mirarlos a la cara porque ya no habr\u00e1 ning\u00fan secreto. Y perder\u00e1 el miedo de vivir en el \u201cqu\u00e9 dir\u00e1n\u201d, porque la confianza (con fe)- a la que nosotros llamamos Dios- lo anim\u00f3 a la osad\u00eda y el deseo.<\/p>\n<p>A marchar los caminos de la voluntad y la recuperaci\u00f3n de todo lo que nos dijeron que hab\u00edamos perdido.<\/p>\n<p>No temamos.<\/p>\n<p>Dios se viene con nosotros.<\/p>\n<p>Shabat Shalom,<\/p>\n<p>Rabina Silvina Chemen.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La parash\u00e1 de esta semana est\u00e1 inserta en la saga m\u00e1s larga que tiene el libro de Bereshit\/G\u00e9nesis acerca de un personaje determinado. A Iosef y sus peripecias se le dedican muchos m\u00e1s cap\u00edtulos que al propio Abraham, iniciador de nuestra visi\u00f3n de fe. No hay relatos simples en la Tor\u00e1. 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