{"id":2115,"date":"2017-06-13T18:57:20","date_gmt":"2017-06-13T18:57:20","guid":{"rendered":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=2115"},"modified":"2021-05-31T14:20:53","modified_gmt":"2021-05-31T14:20:53","slug":"parashat-shlaj-leja-el-desastre-que-provoca-lo-desastroso","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-shlaj-leja-el-desastre-que-provoca-lo-desastroso\/","title":{"rendered":"PARASHAT SHELAJ LEJ\u00c1: el desastre que provoca lo desastroso"},"content":{"rendered":"\n<p>Parash\u00e1 \u00abShlaj lej\u00e1\u00bb relata la traves\u00eda de los doce representantes de las tribus enviados por Mosh\u00e9 a espiar la tierra para recolectar informaci\u00f3n vital sobre ella y sobre la posibilidad de conquistarla.<\/p>\n<p>Esos hombres salen a una traves\u00eda de cuatro d\u00edas y vuelven al pueblo que se encuentra en el desierto, trayendo diez de los doce esp\u00edas no muy buenas noticias. La tierra, efectivamente, es buena -ellos dicen- pero la experiencia de la traves\u00eda en ella fue terrible. La tierra es peligrosa, sus habitantes gigantes, sus ciudades fortificadas y la consigna de su conquista es, en realidad, imposible.<\/p>\n<p>Los miembros del pueblo al o\u00edrlo rasgan sus vestiduras, lloran y se enlutan por la tierra cuyo aspecto de prometida se disipa cada vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>S\u00f3lo dos de los esp\u00edas -Caleb ben Iefun\u00e9 y Iehosh\u00faa ben Nun- apoyan la posibilidad de que el pueblo pueda ir y conquistar -con la ayuda de Dios- la tierra.<\/p>\n<p>Los dos constituyen una destacada minor\u00eda y el pueblo que llora en la amargura de su desesperaci\u00f3n, pide volver a Egipto. Dios, en su ira, quiere exterminar al pueblo; Mosh\u00e9 logra calmarlo, pero Dios decreta que todos los miembros de esa generaci\u00f3n no entrar\u00e1n a la tierra. Su muerte ser\u00e1 en el desierto; cuarenta a\u00f1os deambular\u00e1n en \u00e9l, un a\u00f1o por cada d\u00eda que dur\u00f3 la traves\u00eda de los esp\u00edas, hasta que muera -de manera natural- toda esa generaci\u00f3n. Sus hijos ser\u00e1n quienes entrar\u00e1n y heredar\u00e1n la tierra.<\/p>\n<p>El relato se llena de desilusi\u00f3n, miedo y desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La pregunta es qu\u00e9 sabemos de aquella generaci\u00f3n, generaci\u00f3n obstinada y terca, que va, se enreda y se queja en el terrible desierto siguiendo a un l\u00edder dif\u00edcil y visionario detr\u00e1s de una promesa sobre una tierra donde nunca estuvieron, guiados por un Dios invisible.<\/p>\n<p>Las ideas de los tana\u00edtas (escritores de la Mishn\u00e1) y amora\u00edtas (escritores de la Guemar\u00e1) se dividen entre aqu\u00e9llos que dicen que la generaci\u00f3n del desierto no merece el mundo venidero, porque optaron por el paradigma del desastre, de la debacle, de la no salida, de la no escucha y otros que dicen que ellos merecen piedad y piden que sean comprendidos en su desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si nos abstraemos de la situaci\u00f3n puntual, entendiendo que este hecho provoc\u00f3 la decisi\u00f3n de Dios de que no entren y por tanto que den vueltas y vueltas sin destino en un desierto inh\u00f3spito, no nos parece una escena ni tan extra\u00f1a ni tan lejana\u2026<\/p>\n<p>Ante un escenario de dificultad, de adversidad, la primera palabra que nos viene a la boca es: esto es un desastre.<\/p>\n<p>\u00a1Esto es un desastre!<\/p>\n<p>Lo escuchamos m\u00e1s que a menudo. \u00a1Un desastre!<\/p>\n<p>El paradigma del \u201cesto es un desastre\u201d hace del discurso una herramienta obturadora.<\/p>\n<p>La marcaci\u00f3n constante del obst\u00e1culo. Y el testimonio de la impotencia.<\/p>\n<p>A veces me gusta jugar con las palabras y esta vez me fui a buscar sin\u00f3nimos y ant\u00f3nimos de la palabra desastre. Y me encontr\u00e9 con esto:<\/p>\n<p>Como sin\u00f3nimos: clamidad, cataclismo, cat\u00e1strofe, devastaci\u00f3n, hecatombe, caos, ruina, desgracias, adversidad. \u00a0Y como ant\u00f3nimos: ventura, logro, felicidad.<\/p>\n<p>Tenemos muchas maneras m\u00e1s de hablar del desastre que de su opuesto. -Chequ\u00e9enlo en sus palabras estos pr\u00f3ximos d\u00edas- Hay m\u00e1s formas para decir de la preocupaci\u00f3n y la tragedia que para decir de la alegr\u00eda y la armon\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfSer\u00e1 que ocupamos mucho m\u00e1s tiempo hablando de lo mal que nos va, de lo mal que estamos, de lo que no podemos, de lo que nos hacen, de lo que nos agobia, de lo que no va a salir nunca? \u00bfSer\u00e1 que no entendemos que cuanto m\u00e1s hablamos acerca de lo que no vamos a poder, no podremos nunca?<\/p>\n<p>A la distancia nos resulta tan il\u00f3gico y hasta insultante que el pueblo de Israel quer\u00eda nombrar un nuevo l\u00edder para volver a Egipto, tierra que la defin\u00edan casi como un para\u00edso.<\/p>\n<p>Pero\u2026 \u00bfno hacemos lo mismo tantas veces; en lugar de intentar, de arriesgar, de jug\u00e1rnosla, de volver a empezar preferimos la opresi\u00f3n conocida, el desamor o la violencia?<\/p>\n<p>Un autor que estoy estudiando desde hace algunos a\u00f1os, Maurice Blanchot, public\u00f3 un libro recientemente traducido al espa\u00f1ol que se llama LA ESCRITURA DEL DESASTRE. Y pareciera en muchos de sus p\u00e1rrafos que estuviera interpretando el episodio de esta parash\u00e1- Shelaj lej\u00e1. Cito algunos de sus fragmentos:<\/p>\n<p>Desastre es lo que queda por decir cuando se ha dicho todo,<\/p>\n<p>Es la ruina del habla,<\/p>\n<p>Es el desfallecimiento de la escritura,<\/p>\n<p>Un rumor que murmura,<\/p>\n<p>lo que resta sin resto;<\/p>\n<p>Es la escritura de la pasividad.<\/p>\n<p>El desastre es ese tiempo en el que ya no se puede poner en juego la vida que intentamos.<\/p>\n<p>El desastre lo arruina todo al tiempo que deja todo tal cual.<\/p>\n<p>Nada basta para el desastre es demasiado y demasiado poco a la vez<\/p>\n<p>El desastre est\u00e1 del lado del olvido, el olvido sin memoria, la retirada inm\u00f3vil de aquello que no ha sido trazado.<\/p>\n<p>El desastre se preocupa por lo \u00ednfimo, es la soberan\u00eda de lo accidental<\/p>\n<p>Es decepci\u00f3n siempre insuficiente<\/p>\n<p>El desastre habla por vos.<\/p>\n<p>Es eso lo que le pas\u00f3 a los meraglim &#8211; los exploradores. Se dejaron hablar por el desastre, que les rob\u00f3 el intento, el proyecto y la fe. Y arruin\u00f3 el proyecto de Dios y tambi\u00e9n el de ellos, dejando todo absolutamente todo, igual: dando vueltas por el desierto, durante un tiempo sin tiempo.<\/p>\n<p>Y ac\u00e1 estamos nosotros, con nuestras propias visiones y percepciones de este tiempo del mundo, del pa\u00eds, de nuestras familias\u2026. Y la tentaci\u00f3n es grande\u2026 si tenemos que definir en una frase el mundo en el que vivimos seguramente muchos dir\u00edamos: \u00a1Esto es un desastre! Y sin querer etiquetando todo como \u201cdesastre\u201d, indiscriminadamente, nos estamos dejando fuera de la historia.<\/p>\n<p>Cuando el \u201cdesastre\u201d habla por nosotros, nosotros dejamos de escuchar nuestra propia voz. Y las generaciones que elijan al desastre como su lenguaje quedar\u00e1n condenadas al olvido, a la inmensidad de un desierto que los terminar\u00e1 olvidando.<\/p>\n<p>Aprendamos de esta parash\u00e1 que la vida requiere de una escritura activa. De una voz que escriba la memoria.<\/p>\n<p>De una pluma viva que diga, grite, luche, defienda, y se comprometa.<\/p>\n<p>De un ojo vivo que mire por s\u00ed mismo, con la mirada amplia, sin perder de vista los detalles que lo rodean.<\/p>\n<p>De un cuerpo vivo que diga presente cuando se trata de construir futuro y dignidad. Cuando se trate de dar la mano, de salvar y resistir.<\/p>\n<p>Y de un alma viva que redoble la fortaleza del esp\u00edritu para sostenerse ante la adversidad y celebrar la belleza.<\/p>\n<p>Shabat Shalom,<\/p>\n<p>Rabina Silvina Chemen.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Parash\u00e1 \u00abShlaj lej\u00e1\u00bb relata la traves\u00eda de los doce representantes de las tribus enviados por Mosh\u00e9 a espiar la tierra para recolectar informaci\u00f3n vital sobre ella y sobre la posibilidad de conquistarla. Esos hombres salen a una traves\u00eda de cuatro d\u00edas y vuelven al pueblo que se encuentra en el desierto, trayendo diez de los &#8230; <a title=\"PARASHAT SHELAJ LEJ\u00c1: el desastre que provoca lo desastroso\" class=\"read-more\" href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-shlaj-leja-el-desastre-que-provoca-lo-desastroso\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre PARASHAT SHELAJ LEJ\u00c1: el desastre que provoca lo desastroso\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[25],"class_list":["post-2115","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-parashat-hashavua","tag-shelaj-leja"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2115","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2115"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2115\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2115"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2115"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2115"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}