{"id":1856,"date":"2021-02-12T13:42:01","date_gmt":"2021-02-12T13:42:01","guid":{"rendered":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/?p=1856"},"modified":"2021-05-30T06:44:20","modified_gmt":"2021-05-30T06:44:20","slug":"parashat-mishpatim-la-palabra-heredada","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-mishpatim-la-palabra-heredada\/","title":{"rendered":"PARASHAT MISHPATIM: La palabra heredada"},"content":{"rendered":"\n<p>Estamos a\u00fan con los ecos de ese monte Sinai humeante, vibrante, bajo los sonidos de los truenos y los shofarot que anunciaban la llegada de la voz de Dios para recibir los 10 mandamientos.<\/p>\n<p>Esta parash\u00e1, Mishpatim, es para muchos comentaristas, una especie de reglamentaci\u00f3n de los grandes t\u00edtulos recibidos la semana anterior. Porque, en verdad, esta semana se detallan 53 mitzvot, de diferentes alcances, desde el agr\u00edcola, el ritual, el laboral\u2026<\/p>\n<p>Y muchas veces nos quedamos ac\u00e1, en el detalle del contenido de la ley. Pero parashat Mshpatim no es s\u00f3lo un compendio preceptivo, es adem\u00e1s un relato con una l\u00ednea narrativa que nos aporta un mensaje por dem\u00e1s valioso.<\/p>\n<p>Porque una vez enumeradas todas estas leyes la Tor\u00e1 nos cuenta:<\/p>\n<p><em>Y \u00c9l (Dios) dijo a Mosh\u00e9: Sube al Eterno, t\u00fa con Aar\u00f3n, Nadav y Avih\u00fa, y setenta de los ancianos de Israel, y os prosternar\u00e9is desde lejos.<\/em><\/p>\n<p><em>Y Mosh\u00e9 solo se llegar\u00e1 al Eterno, mas ellos no se llegar\u00e1n, ni tampoco subir\u00e1 el pueblo con \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em>Y vino Mosh\u00e9 y refiri\u00f3 al pueblo todas las palabras del Eterno y todas sus leyes. Y respondi\u00f3 todo el pueblo a una voz y dijo: \u00a1Todo cuanto el Eterno ha dicho, haremos! Y Mosh\u00e9 escribi\u00f3 todas las palabras del Eterno, y se levant\u00f3 muy de ma\u00f1ana y edific\u00f3 un altar al pie del monte, y (levant\u00f3) doce columnas por las doce tribus de Israel. Y envi\u00f3 a los mozos (primog\u00e9nitos) de los hijos de Israel, los cuales ofrecieron holocaustos y sacrificaron ofrendas de paces, de novillos, al Eterno. Y Mosh\u00e9 tom\u00f3 la mitad de la sangre y la puso en tazones, y la otra mitad la roci\u00f3 sobre el altar. Y tom\u00f3 el Libro de la Alianza y lo ley\u00f3 en presencia del pueblo; y ellos respondieron: \u00a1Nosotros haremos todo cuanto ha dicho el Eterno, y escucharemos!<\/em> (Shmot 24:1-7)<\/p>\n<p>Desagreguemos qu\u00e9 est\u00e1 pasando en este momento:<\/p>\n<p>Mosh\u00e9 recibe la instrucci\u00f3n de subir al monte, acompa\u00f1ado de su hermano y sus sobrinos, y los sabios que lo acompa\u00f1an en el liderazgo del pueblo. Dios lo instruye y \u00e9l transmite al pueblo las palabras de Dios con todos sus mandamientos. All\u00ed el pueblo recibe- a\u00fan conmovidos por el impacto- y contesta de inmediato:<\/p>\n<p>\u05db\u05b8\u05bc\u05dc-\u05d4\u05b7\u05d3\u05b0\u05bc\u05d1\u05b8\u05e8\u05b4\u05d9\u05dd \u05d0\u05b2\u05e9\u05b6\u05c1\u05e8-\u05d3\u05b4\u05bc\u05d1\u05b6\u05bc\u05e8 \u05d9\u05b0\u05d4\u05d5\u05b8\u05d4, \u05e0\u05b7\u05e2\u05b2\u05e9\u05b6\u05c2\u05d4.<\/p>\n<p><em>\u201c\u00a1Todo cuanto el Eterno ha dicho, haremos!\u201d<\/em><\/p>\n<p>Pero despu\u00e9s sucede algo que le da un giro completo a nuestra historia, hasta ahora construida alrededor de la oralidad y los portentos realizados por Dios: la escritura.<\/p>\n<p>\u05d5\u05b7\u05d9\u05b4\u05bc\u05db\u05b0\u05ea\u05b9\u05bc\u05d1 \u05de\u05b9\u05e9\u05b6\u05c1\u05d4, \u05d0\u05b5\u05ea \u05db\u05b8\u05bc\u05dc-\u05d3\u05b4\u05bc\u05d1\u05b0\u05e8\u05b5\u05d9 \u05d9\u05b0\u05d4\u05d5\u05b8\u05d4.<\/p>\n<p>\u201cY Mosh\u00e9 escribi\u00f3 todas las palabras del Eterno\u201d.<\/p>\n<p>Aparece la ley escrita, la palabra pasible de ser heredada por aquellos que no participaron de la revelaci\u00f3n presencial. Aparece un texto y con \u00e9l, un tejido infinito que requiere del libro y de las voces que lo leen y lo viven.<\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo Walter Benjamin en Calle de sentido \u00fanico, escribe:<\/p>\n<p>\u201c<em>para elaborar una buena prosa es preciso subir tres escalones: el musical, en el que hay que componerla, el arquitect\u00f3nico, en el que hay que construirla, y por fin el textil, en el que hay que tejerla<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Mosh\u00e9 entrelaza los primeros hilos, las primeras lanas de este tapiz que constituye el v\u00ednculo que tenemos con la ley de la Tor\u00e1. Primero se la escuch\u00f3 y a partir de all\u00ed constituimos un pueblo. Desde entonces estamos teji\u00e9ndonos en sus sentidos.<\/p>\n<p>Ya la primera generaci\u00f3n comprendi\u00f3 el alcance de semejante obra y por eso respondieron una segunda vez:<\/p>\n<p>\u05d5\u05b7\u05d9\u05b4\u05bc\u05e7\u05b7\u05bc\u05d7 \u05e1\u05b5\u05e4\u05b6\u05e8 \u05d4\u05b7\u05d1\u05b0\u05bc\u05e8\u05b4\u05d9\u05ea, \u05d5\u05b7\u05d9\u05b4\u05bc\u05e7\u05b0\u05e8\u05b8\u05d0 \u05d1\u05b0\u05bc\u05d0\u05b8\u05d6\u05b0\u05e0\u05b5\u05d9 \u05d4\u05b8\u05e2\u05b8\u05dd; \u05d5\u05b7\u05d9\u05b9\u05bc\u05d0\u05de\u05b0\u05e8\u05d5\u05bc, \u05db\u05b9\u05bc\u05dc \u05d0\u05b2\u05e9\u05b6\u05c1\u05e8-\u05d3\u05b4\u05bc\u05d1\u05b6\u05bc\u05e8 \u05d9\u05b0\u05d4\u05d5\u05b8\u05d4 \u05e0\u05b7\u05e2\u05b2\u05e9\u05b6\u05c2\u05d4 \u05d5\u05b0\u05e0\u05b4\u05e9\u05b0\u05c1\u05de\u05b8\u05e2.<\/p>\n<p><em>\u201cY tom\u00f3 el Libro de la Alianza y lo ley\u00f3 en presencia del pueblo; y ellos respondieron: \u00a1Todo cuanto ha dicho el Eterno haremos y escucharemos!\u201d<\/em><\/p>\n<p>Naas\u00e9 venishm\u00e1- haremos y escucharemos.<\/p>\n<p>Muchas traducciones eligen en lugar de \u201cescucharemos\u201d, \u201cobedeceremos\u201d. Sin embargo me gusta quedarme con la escucha, que es m\u00faltiple, personal, individualizada, no imponible. La escucha es la habilitaci\u00f3n a recibir en nosotros el texto escrito de la ley, tamizarlo por las categor\u00edas de cada generaci\u00f3n, y llevarlo a su mejor expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Y cuando hablamos de pueblo y libro, no puedo resistir la tentaci\u00f3n de volver a mi biblioteca y releer a Edmond Jab\u00e8s, en \u201cDel desierto al libro\u201d. Les comparto un p\u00e1rrafo para que lo comentemos despu\u00e9s:<\/p>\n<p><em>\u201cEs interesante se\u00f1alar que los jud\u00edos siguen reivindicando la paternidad de Abraham, Isaac y Jacob y no la de Mois\u00e9s, que no obstante, es el \u00fanico en haber tenido un verdadero di\u00e1logo con Dios. \u00bfQu\u00e9 anuncia Mois\u00e9s descendiendo del Sinai? Que Dios es invisible y que Su palabra es el \u00fanico v\u00ednculo con \u00c9l. La alianza con Dios, desde entonces, pasa obligatoriamente a trav\u00e9s de esta Palabras. Responder a &#8211; y de &#8211; estas palabras es, a partir de ese momento, la se\u00f1a de identidad jud\u00eda. Mois\u00e9s es efectivamente el intermediario, pero s\u00f3lo eso. El jud\u00edo se queda solo con el texto divino.\u201d<\/em><\/p>\n<p>Mosh\u00e9 nos asegura con su escritura nuestro protagonismo en esta Alianza, por generaciones. Nos lega un texto y una renuncia. La de \u00e9l que no se lleva la experiencia de la revelaci\u00f3n consigo y la comparte presencialmente con el pueblo de Israel, y eternamente a partir de la escritura con todas las generaciones que lo suceder\u00e1n. La otra renuncia es la propia, la que cada uno de nosotros tiene que abrazar, que es aceptar la multivocidad de un texto que no tiene un solo significado, que nos exige escucha personal, que nos demanda no largarnos desenfrenadamente a la acci\u00f3n sin darnos ese espacio de encuentro con la palabra y sus sentidos. Pero que a su vez nos reclama no quedarnos quietos esperando que la Voz hable, porque eso no sucede si nosotros no nos hacemos cargo de nuestro lugar en esta conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201c<em>Si una frase, un verso, sobreviven a la obra,<\/em> &#8211; va a escribir Jab\u00e8s &#8211; <em>no es el autor quien les ha dado ese destino particular a expensas de otros, es el lector<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Henos ac\u00e1, todos lectores del libro escrito generosamente por Mosh\u00e9 para que escuchemos la palabra en cada \u00e9poca y en cada lugar y le demos el destino particular que corresponda.<\/p>\n<p>La invitaci\u00f3n es a la escucha. Al estudio. Al discernimiento. Y a la vida. Y esto, nadie podr\u00e1 hacerlo por nosotros.<\/p>\n<p>\u00a1Shabat Shalom y Jodesh Tov!<\/p>\n<p>Rabina Silvina Chemen<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estamos a\u00fan con los ecos de ese monte Sinai humeante, vibrante, bajo los sonidos de los truenos y los shofarot que anunciaban la llegada de la voz de Dios para recibir los 10 mandamientos. Esta parash\u00e1, Mishpatim, es para muchos comentaristas, una especie de reglamentaci\u00f3n de los grandes t\u00edtulos recibidos la semana anterior. Porque, en &#8230; <a title=\"PARASHAT MISHPATIM: La palabra heredada\" class=\"read-more\" href=\"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/parashat-mishpatim-la-palabra-heredada\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre PARASHAT MISHPATIM: La palabra heredada\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1857,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[41],"class_list":["post-1856","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-parashat-hashavua","tag-mishpatim"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1856","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1856"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1856\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1857"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1856"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1856"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/sefarad-asturias.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1856"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}