Pekudei (Éxodo 38:21-40:38)
En la sombra de Dios

La parashá Pikudei habla de Betzlalel, quien supervisó y diseñó la construcción del Tabernáculo. El nombre Betzalel significa literalmente “en la sombra de Dios”. Este nombre hace alusión a su habilidad arquitectónica, que provenía de un profundo entendimiento del código de combinaciones de letras hebreas que Dios utilizó para crear el mundo.
La gran sabiduría de Betzalel está registrada en el Talmud en el siguiente incidente. Moisés dio la instrucción de construir el Arca Sagrada y después el Tabernáculo para albergar el Arca. El razonamiento de Betzalel fue que, dado que el Arca era el componente de mayor importancia, el Tabernáculo debía ser construido primero para luego cobijar al Arca.
De este modo Betzalel trazó un paralelo a la creación del mundo, donde las plantas y animales precedieron al hombre, a fin de que el mundo entero estuviera preparado para recibir al hombre, el pináculo de la creación.
Recordamos este concepto cada viernes por la noche al recitar Leja Dodi, cuando cantamos “Sof maase bemajshava tejila” – lo que ocurre finalmente en la práctica, ocurre primero en el pensamiento.
Y ésta es una lección crucial en la vida. La persona necesita conocer su objetivo final, su propósito mayor en la vida, sólo entonces sus actividades tienen propósito y significado real. Es por eso que la sabiduría es tan importante. Porque si vivimos la vida sin pensar, tratando de solucionar las cosas a lo largo del camino, vamos a pasar mucho tiempo - tal vez incluso toda la vida - construyendo estructuras elaboradas que no tienen sentido.
Entonces haz que tu prioridad sea entender el objetivo verdadero de la vida, porque de lo contrario, como dice el dicho “si no sabes hacia dónde te diriges… nunca llegarás”.Rav Shaul Rosenblatt

 

 

Un grafitero convierte el mercado de Jerusalén en museo de la historia judía
Un grafitero convierte el mercado de Jerusalén en museo de la historia judía

Un londinense y un neoyorquino están convirtiendo el mercadillo de Jerusalén, uno de los centros de la vida en la ciudad, en una gigante galería con más de un centenar de grafiti que son una oda al judaísmo, a sus personajes históricos y a las enseñanzas bíblicas.

Cuando cae la noche y se cierra el mercado de Mahane Yehuda, el más grande de Jerusalén, para Solomón Souza las persianas de cada comercio se convierten en un lienzo en blanco sobre el que narrar con imágenes historias de los judíos y su pueblo en compañía de su socio, productor y amigo, Berel Hahn.

"La idea surgió de manera espontánea mientras estábamos caminando por el mercado", cuenta Hahn, un estadounidense de 25 años que visualizó en una de las laberínticas calles los murales que supo materializar Souza.

Entonces, el grafitero de 21 años originario de Londres, pidió permiso a un conocido suyo y dueño de una de las tiendas para pintar sobre la persiana.

El resultado fue una cara borrosa sin identidad definida y, luego, por petición de los propios dueños de los comercios empezaron a pensar en personajes importantes de la historia de Israel y escenas bíblicas que después eran retratadas en vivos colores sobre el metal. Así comenzó el proyecto artístico La Galería del “Shuk” (zoco o mercado).

"Lo que hacemos tiene que ver con la herencia judía y la creencia de que estando aquí, en Israel, debemos contar (las historias) de todo el mundo y los diferentes aspectos de la vida. Cada pintada se origina en una situación diferente", cuenta Souza.

Hahn cree que, con esta forma de arte, inspiran a la gente.

"Poniendo a estos héroes como ejemplo podemos demostrar que el mundo es un lugar mejor gracias a las pequeñas cosas que podemos hacer", opina.

Caras de importantes rabinos, un soldado beduino desconocido, famosos judíos como el director de cine Steven Spielberg o activistas históricas como la joven Sophie Scholl, decapitada durante la Segunda Guerra Mundial por oponerse al régimen nazi, son solo algunos de los personajes que

inspiran este proyecto.
Se entremezclan con las de "héroes locales" como Raju, propietaria de un restaurante que durante años dio de comer cada viernes a quien lo necesitaba.

"Pinte o no sobre judíos, sobre lo que sea, todo tiene que ver con el judaísmo para mí", explica a Souza y asegura que cada personaje o episodio histórico retratado le ayuda a estar en Jerusalén, ciudad a la que inmigró con 17 años para estudiar en una yeshiva (escuela talmúdica).

Mientras asistía a uno de estos centros del barrio jerosolimitano de Nahlaot conoció a Hahn y surgió este dúo de inmigrantes judíos que, en un año, han cambiado el aspecto de 150 tiendas del mercado y tienen el objetivo de pintar los 210 comercios que aún quedan "en blanco".

"Me gusta pintar y me gusta hacerlo en la calle porque le llega a la gente siempre. Cuando comencé con en este proyecto nunca me imaginé que se convertiría en algo tan grande. Pero tiene muchísima fuerza y el poder de causar un impacto en la gente, que está muy receptiva", asegura este joven que ha mamado arte desde la cuna.

Su abuelo, Francis Newton Souza, es considerado por muchos el padre del arte moderno indio, mientras que su madre Karen Souza Kohn, "es la responsable de que me dedique a esto", afirma ante ella, que le acompaña durante la entrevista al romper el Shabat (jornada de descanso judía).

Después de este pequeño paréntesis, Souza y Hahn se pondrán manos a la obra para continuar con este trabajo, al que dedican gran parte de su tiempo y también de sus recursos, además de las contribuciones que reciben de amigos, familiares y admiradores, bajo la firme creencia de que cumplen con una misión.

"Queremos que el shuk (mercado) se convierta en un festival de cultura underground durante el shabat (jornada de descanso judía), un sitio donde la gente pueda venir y aprender las distintas historias y experiencias de los últimos 2.000 años", desea Hahn, puesto que las obras solo pueden verse a plena luz los sábados, único día en que todas las tiendas permanecen cerradas.■ EFE

 

 

Exitoso lanzamiento de Limud en Colombia
Exitoso lanzamiento de Limud en Colombia

El 28 de febrero, la comunidad judía de Colombia fue sede del primer encuentro Limud-Bogotá, que atrajo a más de 200 participantes de 4 a 94 años, tanto de la capital como de las ciudades de Medellín, Cali y Barranquilla, y otras más lejanas como México y Miami. Eso representa el 10% de la comunidad. Entre los presentadores se cuentan periodistas líderes, un jeque, un ex senador y un director del Banco Central.

"Fue maravilloso tener bajo un mismo techo a judíos de todos los sectores de la comunidad y de todas las comunidades del país", señaló el director de Limud-Bogotá, Jack Goldstein, quien en sus tareas cotidianas dirige el Hotel Lancaster House. "Tuvimos sefardíes, jasidim, asquenazíes, liberales, ateos, feministas y judíos LGBT que compartieron y aprendieron juntos. Nuestro comité de dirección de diez miembros y los 25 voluntarios que implementan el programa representan todo el espectro comunitario".

Entre los presentadores estuvieron Adriana Cooper, columnista del diario El Colombiano de Medellín; el jeque Ahmad Tayel de la primera mezquita de Bogotá, cuya comunidad sunita está compuesta por sirios y palestinos; Hassan Nassar, una destacada personalidad de la televisión y la radio; el ex senador y reformador político John Sudarsky;

el Dr. Salomon Kalmanovitz, ex director del Banco Central de Colombia; José Simhon, el mago más famoso de Colombia; la Rabanit Rajel Askenazi de Barranquilla, muy activa en el feminismo judío; y el mismo Alfredo Goldschmidt, Gran Rabino de Bogotá y de afiliación ortodoxa quien no solo participó como expositor sino como organizador del evento. Además de actividades para alumnos de escuelas primarias y secundarias, en esta jornada festiva de aprendizaje judío hubo decenas de sesiones que abarcaron desde "Baruj Spinoza, el primer judío moderno" a "Mi experiencia como judío en la política colombiana", "Explicar el Sionismo Cristiano", degustación de vinos kasher, un documental sobre los judíos LGBT en la Argentina y estudio en Javruta.

"El intercambio cultural es fundamental para entender nuestro mundo y resolver nuestras diferencias", dijo el presentador Hassan Nassar, un palestino que dirige Noticias FM, la cadena de radio más importante de Colombia. "Limud Bogotá ha sido una gran oportunidad para hablar con la comunidad."

Foto: izq. a der. Jaime Rosenthal, Presidente del Centro Israelita de Bogota, comunidad Ashkenazi, Jack Goldstein, Director de Limud-Bogotá, Hassan Nassar, Jefe de FM Noticias, y periodista palestino, Marcos Peckel, Director de la Conferencación de Comunidades Judías de Colombia y Vice Presidente del Congreso Judío Mundial. ■ Aurora

 

 

La Mitzvá del Brit Milá/ Circuncisión

Junto con las leyes de embarazo de las mujeres, la Torá menciona que el brit milá se le debe realizar a los varones cuando tienen ocho días de edad.

Esta mitzvá fue mencionada por primera vez en la parashat Lej Leja, cuando Hashem le ordenó a Abraham que se hiciera el brit milá a sí mismo. A partir de ahí, Hashem ordenó que toda la descendencia masculina deberá ser circuncidada a los ocho días de su nacimiento.*

¿Por qué es que un brit milá no se puede realizar antes de los ocho días?

Nuestros Sabios nos dan varias razones, entre ellas:

1. Hashem nos ordenó que esperemos hasta el día en que El sabe que el niño posee fuerza suficiente para soportar la operación.

2. Se considera que la circuncisión es similar a un sacrificio debido a que el niño es llevado a través de ésta bajo las alas de la shejiná (divinidad). Por lo tanto, se requiere que el niño haya vivido al menos un Shabat para ser santificado y para que su kedushá (santidad) sea elevada. Entonces, el niño está en condiciones de ser un "korbán" para Hashem. (De manera similar, los animales no sor. aceptados para sacrificios antes de que alcancen los ocho días de vida.)

En una ocasión en la que su amigo lo visitó, el rey le hable organizado un gran banquete de bienvenida. Cuando estaban c punto de sentarse para comer, el rey le comentó, "No es apropiado comenzar a comer antes de que conozcas a la reina. ¡No conoces absolutamente nada de este palacio si no visitas antes a la reina, debido a que ella es tan bella que sería imposible describirla!"

De manera similar, el Todopoderoso decretó, "A menos que e. niño haya estado cara a cara con una Reina Shabat, y absorbido su santidad, aún no está preparado para ser sometido al brit."

Es costumbre reservar una silla especial para el Ángel del Pacto, el profeta Eliahu, quien está presente en cada brit milá. Su presencia se requiere debido a que una vez él habló en forma despectiva de los Bnei Israel.

El profeta Eliahu era un gran fanático del Honor de Hashem. Le dijo al Todopoderoso de manera acusativa, "Los Bnei Israel no han cumplido Tu pacto" (Melajim 19:10). El se refería al pacto de milá que fue desatendido por los judíos debido a la prohibición de realizar circuncisiones que decretó el malvado rey Ajav. A pesar de que Eliahu hablaba para resguardar la Gloria de Hashem, el Todopoderoso desaprobó la acusación contra Su gente. Le ordenó a Eliahu que ungiera a Elishá como profeta en su lugar, y además, le ordenó que reaparezca en cada brit milá para testificar el cumplimiento de la mitzvá por los judíos.

El emperador romano Turnus Rufus le preguntó a Rabí Akiuá, "¿Qué es superior, la obra de D- s o la del hombre?"
"La del hombre," respondió Rabí Akivá.
"Su respuesta me sorprende," exclamó Turnus Rufus. "¿Trata de decir que el hombre puede crear algo que se asemeje al cielo o la tierra?"

"No me refiero a las creaciones que superen las habilidades manuales de los seres humanos," contestó Rabí Akivá, "sino a aquellas que estén dentro de sus posibilidades."

"¿Por qué es que ustedes los judíos se circuncidan?" Turnus Rufus continuó con sus preguntas, "¿Acaso ustedes presumen que el trabajo del Creador necesita ser mejorado?" ''Esta es precisamente la pregunta a la que yo me había anticipado," Rabí Akivá explicó, "y yo por lo tanto sostengo que los logros humanos son superiores a los del Creador."

"Si esta es su opinión, pruébela," le exigió Turnus Rufus.

Rabí Akivá regresó a su casa y le ordenó a su esposa, "hornea un delicioso pan que esté compuesto con harina, aceite y especias."

Al volver a ver al emperador le llevaba, un pan en una mano y un puñado de granos de trigo en la otra.

"Ahora dígame, Oh rey, ¿cuál de los dos es superior - el trigo o el pan?" le preguntó.

"El pan, por supuesto," respondió Turnus Rufus.

"Ya ve," replicó Rabí Akivá, "usted mismo confesó que el trabajo del hombre es mejor que el del Creador. Cuando El diseñó el universo, le dejó al hombre la misión de perfeccionarlo; el grano debe ser cortado y horneado para convertirse en pan, y los vegetales deben ser cocinados y condimentados. Por lo tanto, al realizar la milá en un niño perfeccionamos la obra del Creador."

"Si Hashem quería que el niño fuese circuncidado, lo pudo haber creado de esa forma," insistió Turnus Rufus.

"¿Por qué es que hace esa afirmación sólo con respecto a la circuncidan?" respondió Rabí Akivá. "Se podría preguntar también por qué es que Hashem dejó el cordón umbilical unido al recién nacido, dejando al hombre para que lo corte."

A pesar de que Rabí Akivá concluyó el debate con este comentario, nuestros Sabios nos revelaron la verdadera razón por la cual los niños llegan al mundo sin la circuncisión. Hashem hizo que el niño fuera imperfecto para otorgarnos el mérito de realizar Sus mitzvot cuyo cumplimiento nos purifica y nos eleva.

En el día del gran juicio final, Abraham Avinu estará parado en la entrada de Gueinom para examinar a todos los judíos. Si alguien que llega ahí tiene el brit milá, Abraham no permitirá que ingrese al Gueinom.

¿Qué será de aquellos que si bien tienen hecho el brit milá son terribles pecadores y se excluyen voluntariamente del medio del klal Israel por violar la Torá? Abraham removerá los prepucios de los niños que fallecieron antes de ¡legar a cumplir ocho días y se los colocará a aquellos reshaim, y luego, el Gueinom los consumirá.

Este Midrash señala los terribles e impresionantes méritos que tiene el brit milá. Nos enseña que incluso si un judío no tiene un conocimiento de la Torá y de las mitzvot, su sola milá posee el poder de protegerlo de castigos severos de Gueinom. Brit milá es el sello que estampa un judío como sirviente de Hashem y miembro del klal Israel. Al ser parte del klal Israel, se le otorga los beneficios de los méritos de la comunidad.

El rey Shlomó enseñó el verso esotérico (kohelet 11:2), "Ten Jelek lashivá vegam lishmoná/ Dele una porción a los siete y también a los ocho."

Entre los varios significados que tiene este pasuk, uno hace referencia a nuestro tema:

Con el "siete", Shlomó hace referencia al período- nidut de la mujer; con el "ocho", a los días del brit milá. Este versículo nos enseña que Hashem le dice al pueblo judío, "Sé meticuloso al observar las leyes de nidá, y te bendeciré con un niño al cual le podrás realizar el brit milá."