Tazriá (Levítico 12-13)
Palabras Asesinas

La aflicción de tzaraat se debía principalmente a lashón hará - hablar mal de otros. Nuestros sabios hacen una asombrosa declaración en el Talmud. Dicen que hablar negativamente de otra persona es peor que asesinar. Yo creo que todos estamos de acuerdo que hablar mal de alguien es algo terrible. ¿Pero es posible que sea peor que matar a una persona? Yo, por ejemplo, preferiría que alguien hablara negativamente de mí antes que me matara.
A fin de comprender lo que dicen nuestros sabios debemos reflexionar acerca de su afirmación. Ellos no se refieren a que lashón hará es peor que asesinar en un sentido genérico. Obviamente asesinar es peor, y esto se puede probar con el hecho de que uno está obligado a morir antes que asesinar a otro, lo cual no ocurre con lashón hará. Lo que nos están diciendo nuestros sabios es que existe un tipo de maldad específica en la trasgresión de lashón hará que no existe en la de asesinato. ¿Cúal es?
Generalmente cuando una persona mata a otra, lo hace por un motivo determinado: celos, dinero, poder, pasión. Hay un beneficio tangible para el asesino que es la razón por la cual está cometiendo ese delito. Por supuesto que esta razón no valida su acción. Sigue siendo considerado una maldad; pero después de todo, es una maldad un tanto explicable. Si el asesino pudiera obtener el mismo resultado sin recurrir al asesinato, probablemente lo haría. También existen psicópatas que matan por diversión, pero la mayoría de los asesinos comunes preferirían, si fuera posible, otro método para alcanzar sus objetivos. Esta explicación no los convierte en menos maliciosos, sino que simplemente hace un poco más comprensible su accionar.
Pero cuando una persona habla en forma negativa de otro, generalmente no tiene un motivo tangible por el cual hacerlo. No se beneficia de ninguna forma. Esta persona disfruta de la perversidad misma de hablar mal; la negatividad, la crueldad y el sentido de poder que le otorga. También disfruta del hecho que otras personas escuchen (y disfruten) sus perversas palabras; se necesitan dos para bailar el tango. Por lo tanto, el que habla no sólo disfruta del mal cometido, sino que también arrastra a otros con él.
Y hay una diferencia más: una persona que mata a otra no se sentirá tan bien como para aspirar a hacerlo nuevamente. Pero una persona que habla lashón hará repetirá esta acción constantemente. Y cuanto más lo haga, más se convertirá dicho accionar en parte de él. Pese a que es verdad que el resultado del asesinato resulta ser peor para la víctima que para el victimario, lo contrario es cierto respecto al habla negativa: el resultado a largo plazo es mucho peor para el emisor que para el receptor. La conmoción de haber matado a alguien arrastrará a la persona hacia el arrepentimiento; por el contrario, al hablar lashón hará la persona se inclinará a hacerlo cada vez más y más, y no sólo estará lastimando a otro ser humano, sino que también destruirá su propia alma en el proceso.Rabino Shaul Rosenblatt

 

 

Museo Israel celebra 50 años con la muestra “1965 Today” Museo Israel celebra 50 años con la muestra “1965 Today”

(Foto: Elementos de vida cotidiana en los 60). En marzo del año 1965 se fundó el Museo Israel ubicado en Jerusalén hoy festeja el 50 aniversario con “1965 Today” (1965 Hoy) un proyecto de tres muestras que significan un examen exhaustivo de la cultura visual de Israel y el carácter estético precisamente en el momento de la fundación del Museo. Recordemos que el Museo de Israel es la mayor institución cultural en el Estado de Israel y se encuentra entre los principales museos de arte y arqueología del mundo. La muestra incluye selectas obras de arte creadas en Israel, como también obras de diseño industrial, objetos caseros, noticiarios y filmaciones domésticas, para ofrecer así una imagen completa de la vida cotidiana hasta el año 1965. Esta muestra se presenta junto a otra titulada “6 Artistas, 6 Proyectos” una exposición de arte contemporáneo que celebra la diversidad creativa en el arte israelí hoy, para lo cual el museo sigue siendo la plataforma central, como parte de su objetivo desde la fundación hace 50 años. Se pueden visitar ambas hasta el 29 de agosto del 2015.Museo Israel celebra 50 años con la muestra “1965 Today”

(Foto: “Staccatto” 1965 de Yaacob Agam). Sobre “1965 Today” los curadores responsables declararon que la “muestra está destinada a sumergir a los visitantes en el escenario israelí de mediados de la década de 1960. La escena del arte simultánea en Europa y América es reflejada por imágenes documentales, en la forma en la que los medios israelíes las han experimentado. En otras partes de las galerías y de la colección del Museo hay varias exhibiciones especiales que destacan importantes obras de arte pop, y el minimalismo que estaba surgiendo en todo el mundo en ese momento.
Las autoridades del museo declararon

que la muestra central tiene como objetivo ofrecer a los visitantes un panorama general del año en que el Museo abrió sus puertas, a traveseé de un examen bastante completo de ricos contextos artísticos, culturales y sociales de la época.
Museo Israel celebra 50 años con la muestra “1965 Today” (Foto: Obra de Tomarkin). La exposición capta el carácter visual israelí de la estética local y de los movimientos históricos de arte que dominaron la década de 1960 en todo el mundo, a pesar de que éstos se experimentaron principalmente sólo en la visión periférica de los profesionales israelíes en el momento. De esta manera se rinde homenaje a los 50 años del museo.
(Foto: Pintura de Ruth Shloss). La muestra se divide en tres temas. Uno es “Material de Cultura” y en la galería de apertura se muestran elementos de la vida cotidiana, desde muebles y electrodomésticos hasta artículos de la moda, discos y libros. Estos objetos sirven como índice de las realidades socioeconómicas y la estética de la década de 1960 el segundo es “Arte Visual”, una selección de 50 obras de arte que datan de esa época y pertenecen a la colección del museo, muestran el nivel de arte que se producía en Israel en el momento. Entre estas las pinturas de artistas consagrados como Mordecai Ardon y Yossef Zaritsky, Yaacov Agam, Rafi Lavie, Yigal Tumarkin, Yair Garbuz, Ruth Shloss y Micha Ullman, entre otros. La tercera muestra se titula. “Imagen en movimiento” y consta de una instalación especial con material fílmico original, incluyendo los noticieros y películas caseras de 8mm, que proporciona una idea de cómo fue creado el fenómeno de la imagen en movimiento en Israel. ■ Aurora (Escrito por Chiquita Levov)

 

Músicos de Israel en el 25 Festival de Jazz de Lima
Músicos de Israel en el 25 Festival de Jazz de Lima

El 25 Festival de Jazz de Lima reunirá desde el próximo lunes a músicos y agrupaciones de Argentina, Estados Unidos, Francia, Israel, Italia y Perú, informaron los organizadores.

En el festival, que se celebrará hasta el 25 de abril en la sede del Instituto Cultural Peruano Norteamericano (Icpna) del distrito de Miraflores, participará la agrupación The New Messengers, conformada por el percusionista peruano Jorge Pérez-Albela, la cantante y compositora italiana Sissy Castrogiovanni, el pianista brasileño Henrique Eisenmann y el bajista israelí Ehud Ettun.

También se presentará el dúo italiano Música Nuda y el ensamble Toro Mata Trío Jazz, conformado

por el argentino Milton Arias y los peruanos "Chino" José Pachas y Pancho Vallejos Paulett.
Seguirá el conjunto peruano Jazzgroove Big Band, Kijada in 3/4 - Ethnique Jazz Contemporain, un proyecto concebido en Francia por el peruano Rodolfo Muñoz, acompañado por el chileno Leonardo García Fuenzalida y el colombiano Julián Jiménez Ossa.

Además, los músicos peruanos José Luis Madueño y Andrés Prado, y el quinteto Confluencias, conformado por el saxofonista Pete Whitman, el bajista Jeff Bailey y el baterista Jon Wikan.

El Festival de Jazz en Lima se inició hace 25 años y ha convocado desde entonces a reconocidas estrellas internacionales del jazz, además de promover a los músicos de jazz locales. ■ EFE y Aurora

 

 

Alemania juzgará al "contador" de Auschwitz
Alemania juzgará al contador de Auschwitz

 

La justicia alemana abre el proceso contra Oskar Gröning, de 93 años y apodado el "contador" del campo de exterminio de Auschwitz, acusado de complicidad en el asesinato de 300 mil presos, en lo que se considera exponente de juicio tardío por los crímenes del nazismo.

A punto de cumplirse el 70 aniversario de la Capitulación del III Reich -el 8 de mayo de 1945-, la Audiencia de Lüneburg (centro) procesará a este nonagenario, cuyo cometido consistió en incautar y etiquetar las pertenencias de los deportados llegados a Auschwitz.

Se trata, tal vez, de uno de los últimos grandes procesos por crímenes nazis, por la avanzada edad tanto del acusado como de los supervivientes capacitados para testimoniar en su contra, en este caso procedentes de EEUU, Canadá, Israel, Hungría y Reino Unido.

Su precedente inmediato fue el juicio instruido en Múnich contra el ucraniano John Demjanjuk, condenado en 2011 a cinco años de cárcel por su complicidad en la muerte de más de 29.000 judíos en el campo nazi de Sobibor, donde sirvió como guardia voluntario.

Fue un proceso tortuoso, al que Demjanjuk asistió en silla de ruedas o camilla y que acabó sin que pronunciase ni una palabra, para morir unos meses después de escuchar sentencia en el asilo de ancianos donde había sido trasladado por razones de salud.

A diferencia de ese precedente, Gröning está dispuesto a declarar sobre su papel en Auschwitz, el más mortífero campo nazi, donde fueron asesinadas 1,5 millones de personas, en su mayoría judíos.

También a diferencia de Demjanjuk, quien tras la guerra se había exiliado a EEUU y agotó luego todos los recursos legales contra su extradición, Gröning llevó durante décadas una existencia tranquila en Lüneburg y incluso dio en el pasado alguna entrevista.

La fiscalía de Lüneburg logró hacer prosperar su acusación en su contra porque la condena a Demjanjuk sentó precedente acerca de la posibilidad de llevar adelante condenas por complicidad -y no directa participación- en los asesinatos del nazismo.
A los cargos de la fiscalía se le suman las acusaciones particulares de unos 60 sobrevivientes y familiares de las víctimas.

A Gröning se le acusa de "participación" en la maquinaria de la muerte de Auschwitz, ya que según la fiscalía era consciente que esos deportados, cuyas pertenencias anotaba con precisión contable, iban directamente a las cámaras de gas.

Auschwitz, en la Polonia ocupada, tenía una doble función: de concentración, para quienes se consideraba apto para el trabajo, y de exterminio, para el resto. Gröning conocía el sistema y sabía que quien era seleccionado como no apto era asesinado horas después.

Nacido en 1921, Oskar Gröning se alistó en 1941 en las Waffen SS y entre septiembre de 1943 y octubre de 1944 sirvió en Auschwitz.

La fiscalía limita sus cargos a unos meses de 1944, en la llamada "operación Hungría", cuando llegaron a Auschwitz 137 transportes procedentes de ese país, con 425 mil deportados, de los cuales unos 300 mil murieron en las cámaras de gas.

Contra Gröning se había abierto sumario en 1977, pero fue sobreseído en 1985, como los de tantos otros ex colaboradores del nazismo que tras la posguerra reanudaron los estudios o recuperaron sus antiguas profesiones para hacer vida normal.

Muchos de ellos habían pasado, inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, por el programa de desnazificación aliado, al que debían someterse todos los mayores de 18 años para esclarecer su vinculación al aparato del Tercer Reich.

Tras el precedente de Demjanjuk, la Oficina Central Investigadora de los Crímenes del Nacionalsocialismo decidió la reapertura de 30 procedimientos, de los cuales varios han sido desestimados por incapacidad de los acusados o porque entre tanto fallecieron.

La semana pasada, la fiscalía de Hamburgo abrió formalmente una investigación a una ex guardiana de un campo nazi, de 93 años, por haber supervisado un traslado de prisioneras en el que murieron entre 1.400 y 2.000 mujeres. EFE y Aurora

 

Miles de jóvenes marchan en Auschwitz en recuerdo a las víctimas del Holocausto

 

Alrededor de diez mil jóvenes de unos 45 países participaron en la XXVII "Marcha de los vivos" en el antiguo campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, en territorio polaco, para recordar a los millones de víctimas del Holocausto en el 70 aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial.

Acompañados de supervivientes de los crímenes del régimen nacionalsocialista y de sus testimonios, los jóvenes, judíos y no judíos, recordaron un año más el horror vivido en los campos de concentración, explicaron los organizadores del acto.

"Si pudiera elegir, preferiría no recordar" y olvidar "la humillación diaria, la rutina de la muerte, el hambre, el frío y la paralizante constatación de que estamos desvalidos y solos", manifestó en un emotivo discurso Sigmund Rolat, uno de los sobrevivientes.

Rolat dejó claro que no tiene elección y defendió la necesidad de seguir recordando por "solidaridad", para seguir rompiendo muros; por "decencia", para rescatar la memoria de quienes murieron; y por "miedo", para que Auschwitz no se repita.

"La Shoah sigue siendo única en el sentido de que no tenía precedente. Pero todos los genocidios son una tragedia en sí mismos y recordarlos es el primer paso para evitar que vuelven a ocurrir; recordar es, al fin y al cabo, lo último que podemos hacer", manifestó.

En un mensaje a los participantes en el evento leído durante la jornada, el papa Francisco mostró su cercanía a estas iniciativas que "van no sólo contra la muerte sino también contra las mil y una fobias discriminatorias que esclavizan y matan" y elogió la lucha "a favor

de la vida, de la igualdad y la dignidad".
Desde 1988, más de 220 mil jóvenes, judíos y no judíos, han asistido a estas "marchas de los vivos", una "experiencia vital" que este año coincide con el 70 aniversario del final de la II Guerra Mundial y que está "ensombrecida por el creciente antisemitismo en Europa", destacaron los organizadores.

El presidente del directorio de la marcha, Shmuel Rosenman, apuntó que "cada año son menos los sobrevivientes que pueden contar su historia", por lo que el objetivo es "pasar el testigo a los participantes, que se convertirán en los testimonios para la próxima generación".

"Este año la marcha cobra una importancia adicional en un contexto de una creciente corriente de antisemitismo en Europa ante la pregunta de si 70 años después del fin de la II Guerra Mundial hemos aprendido realmente la lección de este periodo tan trágico de la historia", agregó.

El rabino jefe de Tel Aviv, Yisrael Meir Lau, superviviente del Holocausto y que cada año lidera la "Marcha de los vivos", subrayó por su parte el "efecto transformador" de este evento para los judíos de todo el mundo que participan en un "viaje educativo, emocional e inspirador".

En él, añadió, tienen la oportunidad de aprender "las lecciones universales del Holocausto, que incluyen la importancia de combatir el odio, la intolerancia, el racismo y el fascismo".

Entre los participantes en anteriores marchas figuran el ex primer ministro y ex presidente Shimon Peres, el escritor Elie Wiesel, ambos Premios Nobel de la Paz, la presentadora Oprah Winfrey, varios jefes de Estado y de Gobierno, líderes religiosos de diversas confesiones, parlamentarios y jóvenes de todo el mundo. EFE y Aurora

 

Visitas en La Casina

Continuando con al labor educativa sobre el judaísmo y para "normalizar" nuestra religión y creencias, solemos recibir grupos de alumnos de diferentes colegios e Institutos de Asturias. Pero en esta ocasión ha sido especial, porque hemos recibido también a alumnos de un Instituto de Ávila, que estaba pasando unos días de intercambio con un instituto de aquí. Los dividimos en grupos, y hemos tenido la satisfacción de saber que la visita les resultó ¡muy interesante e instructiva!