Koraj (Números 16-18)
El Barco es de Todos


Cuando Moshé le rezó a Dios por el bienestar del pueblo judío, le preguntó cómo era posible que un solo individuo pecase (Koraj) y que Dios se enojara con toda la nación. ¿Acaso un hombre afecta a toda la nación?
La respuesta, según la filosofía judía, es que efectivamente esto sí es así. Desde la perspectiva de Dios es fácil de entender – somos responsables los unos por los otros y si una persona actúa incorrectamente, la culpa es colectiva.
También se puede observar esto desde una perspectiva más práctica. Nuestros sabios nos enseñan una hermosa analogía. Lo asemejan con una persona que se encuentra dentro de un barco lleno de gente y que comienza a perforar la superficie del barco bajo su asiento. Obviamente toda la tripulación le reclama que deje de hacerlo, pero él no entiende por qué se enojan con él; después de todo, él está agujereando bajo su propio asiento, ¡no debajo del de ellos!
Es fácil entender que la deforestación en Brasil afecta a los habitantes australianos. Y que si China está contaminando la atmósfera con sus gases tóxicos, todos obtendremos a cambio una mayor cantidad de zonas desérticas. Sin embargo, la analogía del barco funciona también a nivel espiritual.
Todos vivimos en el mismo barco, y ese barco es nuestra sociedad. Si ésta se hunde, nos hundiremos todos con ella. Si ésta se dirige a un determinado lugar, todos nos dirigiremos allí. Si una persona mantiene una conducta inmoral dentro de su casa, sin que nadie lo observe, él igualmente estará perforando un agujero bajo su asiento. Porque al disminuir sus propios parámetros de moralidad afectará a todas las personas con quienes interactúa. Nos guste o no, todos somos responsables el uno por el otro. Las personas buenas y decentes nos elevan, y la gente mala nos hunde. Las personas son arrastradas por su entorno y cada uno de nosotros es parte del entorno del otro. Afectamos a los demás según quiénes somos y según cómo vivimos.
La trasgresión de una persona repercute en la totalidad de la nación, aunque de modo pequeño. Pero la sumatoria de transgresiones pueden crear una especie de “efecto mariposa” espiritual. Nuestras decisiones y actos inciden – no sólo en nuestras vidas personales y en las de quienes nos rodean, sino que también influyen en toda la sociedad.Rabino Shaul Rosenblatt

 

 

El Ensamble Vocal Israelí “Made In Israel”
El Ensamble Vocal Israelí “Made In Israel”

(Foto: de Dorón Ovad). El Ensamble Vocal Israelí dirigido por Yuval Ben Ozer se presenta con un programa muy especial titulado Tozeret Haaretz, (Made in Israel) en el que se interpretarán cinco piezas corales originales escritas por compositores israelíes y otras de compositores clásicos. Será conducido además de Ben Ezer, por otros conductores jóvenes. Una gran fiesta de música israelí. Con piezas conocidas y otras nuevas. Se podrá ver el 15.6 en el Mishkán de las Artes de Raanana y el 17.6 en el Museo de Tel Aviv. Cuenta con nuestra calurosa recomendación.
En la primera parte del programa se interpretarán piezas originales creadas especialmente para este proyecto “Made In Israel”, por importantes compositores nacionales, que son: Ella Milech Sheriff, Itzjak Iadid, Daniel Akiva, Akad Izreeli, Sarsa Shaham. En la segunda parte se cantarán piezas de los clásicos israelíes, tales como Zvi Avni, Paul Ben Haim, Odeon Partush, Ijezkel Brown, Ioni Rechter y piezas populares de Gil Aldema.

El Ensemble vocal Israelí se fundó en 1993 bajo la dirección de Yuval Ben Ozer, y desde entonces logró ocupar un importante lugar como Coro de Cámara en Israel, y está formado por cantantes profesionales. Se ha presentado ya en las mejores salas y festivales del país con gran éxito de público y crítica profesional. También ha acompañado a las principales orquestas y directores locales y de todo el mundo. Para enriquecer la experiencia musical de varios sectores de la población, el Ensamble ofrece conciertos en todo el país, así como participa en conciertos para niños.
Ahora se ha decidido poner en práctica el proyecto que reúne conductores jóvenes con la obra israelí, que se estrena en el Museo de Tel Aviv, con el objetivo y la necesidad de fomentar y promover la creación de calidad coral israelí y crear una oportunidad para conductores jóvenes israelíes lo cual también permitirá una respuesta inmediata al coro profesional. Para ello se han elegido cinco conductores de hasta 35 años, de entre decenas de postulantes, y todos ellos participan en los dos conciertos de Raanana y Tel Aviv. Ellos son: Lily Solomonov, Guy Pelz, Tom Karni, Salomé Rebello, Avishai Shalom, y por supuesto también conducirá el director Yuval Ben-Ozer. ■ Aurora (Escrito por Chiquita Levov)

 

 

Israel felicita la decisión de España de otorgar la nacionalidad a los sefardíes

Israel felicita la decisión de España de otorgar la nacionalidad a los sefardíes

 

Israel saludó la decisión de España de conceder la nacionalidad a los descendientes de los judíos expulsados en 1492, una iniciativa que considera una "muestra de respeto" a la historia judía en la península.

La decisión de España "es una muestra de respeto a los largos años de presencia judía en España", afirmó la viceministra de Exteriores, Tzipi Hotoveli, después de que el Congreso español sancionará la ley.

Según Hotoveli, que es de facto la titular del departamento, cuyo máximo responsable es el primer ministro, Biniamín Netanyahu, "la decisión reforzará las buenas relaciones entre el Estado de Israel y España".

La ley, que entrará en vigor el próximo 1 de octubre, va dirigida a los descendientes de los sefardíes expulsados hace más de 500 años de la península Ibérica, que ahora podrán obtener la ciudadanía española si acreditan su origen y su especial vinculación con España a través del conocimiento de la lengua y la cultura, aunque no tengan residencia legal en el país.

Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Emanuel Najshón, felicitó al Gobierno y al Congreso de los Diputados "por su esfuerzo para completar un compromiso histórico hacia los descendientes de los

judíos expulsados de España a través de una ley que concede la nacionalidad española".
"Tenemos la esperanza de que esta ley contribuya a fortalecer las relaciones entre España, el pueblo judío y el Estado de Israel", concluye.

Las comunidades sefardíes mostraron su alegría por la aprobación de la norma, dos años después de que comenzara el procedimiento legislativo y transcurridos 523 del edicto de expulsión de los Reyes Católicos.

"Creo que es un gesto muy positivo, una especie de compensación menor por lo que supuso la Inquisición y la expulsión", declaró a Ashley Perry, sefardí de origen británico que podría optar a la nacionalidad española.

El abogado León Amirás, presidente de la Organización de emigrantes en Israel de Latinoamérica, España y Portugal (OLEI) y aspirante a la nacionalidad española, valora la ley como un gesto simbólico, pero adelanta que su puesta en práctica supondrá la verdadera prueba de fuego.

"Sin ninguna duda me causa gran emoción que después de tanto tiempo finalmente tengamos una ley que deja al alcance de miles y miles de sefardíes en Israel y en el mundo el famoso pasaporte español", dijo Amirás, quien añadió que ahora "está en manos del Gobierno, la Administración y la burocracia españolas transformar la ley en una realidad".

EFE y Aurora

 

Hajnasat orjím en Beit Emunáh

 

Como es habitual al aproximarse el verano, hemos recibido la visita de yehudím de otras latitudes. En este caso a Yafa, de la Comunidad Judía de Málaga, que ha venido a conocer Asturias con un grupo de senderismo y a las familias Bar Maimón y Azulay de Buenos Aires, Argentina.

Los cinco disfrutaron visitando nuestra pequeña casa, su mini-museo, nos hablaron de sus respectivas kehilot y atendieron lo que les contamos de nuestra pequeña historia desde el año 1970.

Naturalmente ellos cuentan con comunidades muy grandes, antiguas y bien establecidas, pero no dejaron de asombrarse de nuestra pervivencia en un ambiente tan poco habitual para los judíos, dado que han recorrido el norte de España y no han encontrado sinagogas.

Cada año nos pasa lo mismo: el asombro ante la cercana identificación que sentimos los judíos del mundo, seamos de donde seamos.

La hermandad surge espontáneamente al compartir las ideas, la cercanía que nos da nuestra fuerte identidad. Y no importa si los rituales son idénticos, o, como es habitual, hay pequeños cambios de entonación o diferencias en los nombres habituales de las cosas: al final nos identificamos, nos sentimos cercanos, “en casa” y tan satisfechos de reiterar la comprobación de ello.

Brujím habaím siempre!! En Oviedo tienen otra casa...