Tetzavé (Éxodo 27:20-30:10)
Buena apariencia
En el Templo Sagrado, la vestimenta que utilizaban los Cohanim (sacerdotes) estaba constituida por objetos simples: una capa, pantalones, una gorra y un cinturón, todos ellos de color blanco. Y eso era todo. Lo suficiente para cumplir su propósito de ropas – cubrir el cuerpo – y nada más. Aparentemente, “la ropa no hace al hombre” – en especial cuando está sirviendo a Dios.
La primera vez que se habla de ropas en la Torá es justamente en el momento de su invención. En el Jardín del Edén, Adam y Eva estaban desnudos. Pero cuando comieron del Árbol del Conocimiento, inmediatamente se cubrieron. En su estado puro e inocente, podían relacionarse entre sí en un nivel totalmente espiritual. Los deseos físicos no los distraían, por lo que no necesitaban vestirse.
Sin embargo, una vez que pecaron y que sus deseos se tornaron más prominentes, ellos se sintieron atraídos por el cuerpo físico y se vieron por tanto en la necesidad de cubrirlo para no distraerse. El propósito de la ropa era permitirle a los seres humanos relacionarse entre ellos como seres humanos, en vez de como animales. Al cubrir el aspecto físico se enfatiza el espiritual.
Es gracioso cómo ha cambiado el mundo.
Hoy en día, la ropa se ha convertido en una expresión de lo físico. Enfatiza la forma y figura. Atrae con sus colores y diseños. Crea estatus – a pesar de que sea un estatus irreal. En lugar de permitirnos dirigir nuestra atención hacia el alma divina que hay en aquellos que nos rodean, la ropa hace justamente lo contrario. Nos distrae de quien es realmente la persona al crear una impresión superficial.
Las vestimentas de los Cohanim eran simples porque sus acciones eran lo que importaba, y no sus ropas. Verse bien puede ser un simple sustituto, un placer falso que otorgue una mera ilusión de la perfección y belleza que todos buscamos.
Sí, es importante verse impecable y presentable. Pero para el judaísmo más importante que “verse bien” es “hacer el bien”. No te contentes con crear una impresión en base a tu forma de vestir; mejor, transfórmate en una persona cuyas acciones son lo que realmente cuenta.■

 

 

Marcelo Fiszman con “Movimiento y Espíritu”

Marcelo Fiszman con “Movimiento y Espíritu” En el Hogar del Artista (Beit Haomanim) de Tel Aviv se abrió una nueva muestra del artista Marcelo Fiszman titulada “Movimiento y Espíritu” el curador es Arie Berkowitz director de esta galería y quien ya había sido el curador en la muestra anterior de Fiszman. Se podrá visitar en la calle Aljarizi 8.
Marcelo Fiszman es un exitoso arquitecto de origen argentino que también tiene éxito en su trabajo artístico, ha participado en numerosas muestras colectivas e individuales, entre ellas fue "Iconos de uso cotidiano", presentada en la Galería Municipal de Kfar Saba. Y “Cuentos de película” en la prestigiosa galería del Mishkan -Centro de las Artes escénicas de Tel Aviv en la galería de Givataim y otra titulada “Buen Lugar”, presentada en el 2011 en este mismo espacio.
En esta muestra Marcelo expone en un estilo muy personal obras que tratan de los temas que surgen de su interior y se relacionan con la danza y la música. Se trata de 6 pinturas de grandes dimensiones de acrílico sobre lienzo, pintadas entre los años 2013-2014. Las pinturas esta vez muestran a un artista investigador que analiza la relación entre la pintura y otros artes, sobre todo, la música y la danza, que son los temas que aparecen en esta obra como imágenes formativas.
Según declara Fiszman, esto surge del deseo de ampliar su campo artístico y agrega "la pintura, a diferencia de la música y la danza, es una fusión entre el bailarín y el músico. En cambio el pintor debe trabajar solo delante del lienzo y de reinventarse cada día." En este caso la música y la danza lo inspiraron, más aún, cuando presenta su obra invita a su amigo el músico Eli Degiberi a acompañar sus charlas con el saxofón. ■ Aurora

 

Egresados de la Academia Bezalel de Arte y DiseñoEgresados de la Academia Bezalel de Arte y Diseño

Hoy 19.2 se inaugura en la gallería Beit Biniamini una interesante muestra con los trabajos de ocho egresados del Programa de Maestría en Diseño Industrial de la Academia Bezalel de Arte y Diseño y fueron realizados en el marco de trabajos del fin de curso. En la apertura se podrá ver un performance de May Kasirer realizado en el proyecto "Hacia objetos post-digitales”. Los curadores de la muestra son Galit Shabo y Jonatan Hop. Puede ser visitado hasta el 28.2 en la calle Amal 17 de Tel Aviv.
La exposición "8 egresados" son Neora Zigler, Jaebum Jong, Dana Ben Shalom, May Kassirer,Yael Holander,Tareef Rami,Yaron Hirsch y Avi Or. Se muestran los proyectos que surgen basados en la transición que va desde la idea del objeto del diseño y las plataformas de formulación de propuestas.
Cada uno de los expositores, ofrece su punto de vista personal, a fin de presentar las variaciones tras su observación, e incluye el uso de herramientas útiles y el pensamiento del diseño.
Las obras tratan conceptos como la memoria, la tradición, la hora y el intercambio en la era digital. Galit comenta sobre el diseño: uno de los focos de interés en el último año, parecen ser las herramientas atesoradas y en las obras expuestas se pueden identificar las ideas de diferentes mundos, y la relación entre herramientas, las costumbres y los nuevos métodos.■ Aurora

 

“Las Ciudades de la UNESCO” cobran vida
“Las Ciudades de la UNESCO” cobran vida

El Departamento de Diseño de Interiores, Arquitectura y Medio Ambiente del Colegio Shenkar realiza una exposición internacional en la que se presentan proyectos de documentación de varios sitios nominados como Patrimonio de la humanidad por la UNESCO y que han sido realizados con las tecnologías más avanzadas, lo cual permite una visión excepcional de la historia. La interesante exposición se inaugura el 23.2 y estará abierta entre el 24 y el 26.2 con entrada gratuita en el antiguo edificio de chocolates Elite, que ahora es el departamento de arte de Shenkar, en la calle Jabotinsky de Ramat Gan.
La exposición contará con obras creadas que surgieron de los talleres académicos y actividades de investigación del Departamento de Arquitectura de la Universidad de Florencia y Pavía, en cooperación con las principales instituciones de todo el mundo, incluyendo Shenkar- la documentación en la exposición se llevó a cabo usando la maquinaria más avanzada en su campo, el uso de escaneo láser y la fotogrametría. Esto facilita familiarizarse con las tecnologías innovadoras de documentación digital y comprender el potencial de la cartografía mediante el "punto de nube", que proporciona imágenes tridimensionales permitiendo la investigación y restauración de edificios, documentados y presentados en la exposición: de Israel, la zona arqueológica de Masada y la Ciudad Vieja de Aco. También estarán presentes la antigua ciudad Pasargadae en Irán, Soonati en Georgia y Petra de Jordania, Villa Petraia de los Medici de Italia. Todas estas ciudades cobran vida en la exposición que muestra el trabajo de los investigadores, algunos israelíes y de otros países y es una visión única de la historia de las mismas.■ Aurora

 

 

"Ida" ganó el Oscar a la mejor película extranjera
Ida ganó el Oscar a la mejor película extranjera

 

La película polaca "Ida", cuya argumentación se ambienta en el tema del Holocausto, ganó el Oscar a la mejor película extranjera.

Dos de los primeros premios de la noche fueron para "The Grand Budapest Hotel", de Wes Anderson por mejor diseño de vestuario, maquillaje y peinado.
"Ida", rodada en blanco y negro trata acerca de una joven monja que descubre a principios de 1960 un oscuro secreto familiar –es judía- que data de los años de la ocupación nazi, es la primera victoria de Polonia a pesar de que tiene una historia rica en cine.

El director Pawel Pawlikowski encantó al público con su discurso de recepción, y destacó haber hecho una película sobre cómo la contemplación tranquila y retiro del mundo puede a veces ser el epicentro de ruido y atención "la vida está llena de sorpresas".

La película que rivalizaba por el Oscar con "Ida", es la argentina "Relatos salvajes" de Damián Szifrón, que

antes había obtenido el Premio Goya a la mejor película iberoamericana.
La israelí "Aya" no logró la estatuilla

El corto israelí "Aya" no pudo lograr el Oscar en la categoría por el Mejor Corto de Acción. El premio fue para "The Phone Call", una película británica sobre una mujer en un centro de llamadas línea de ayuda que contesta una llamada misteriosa que le cambia la vida.

"Aya", escrita por Mihal Brezis y Oded Binnun con Tom Shoval, trata de mujer joven (Sarah Adler) que espera a un desconocido en un aeropuerto.
"Aya" explora ni los aspectos políticos, étnicos ni religiosos de la vida israelí. Incluso el diálogo en sí es casi en su totalidad en inglés.

Con una duración de 39 minutos, es mucho tiempo para un cortometraje. Brezis y Binnun han reanudado el desarrollo de la versión de largometraje de "Aya", y esperan que el éxito de la nominación al Oscar facilitará el financiamiento para filmar lo que sería su primer largometraje.■ Aurora

Ucrania: profanan tumba de la hija de Najman
Ucrania: profanan tumba de la hija de Najman

 

Fue profanada e incendiada la tumba de la hija del rabino fundador de la dinastía jasídica de Braslav, Ucrania. La tumba, que data de 1831 se encuentra en la ciudad central ucraniana de Kremenchuk, fue incendiada a un mes de las obras de restauración iniciadas por la asociación Oholei Tzadikim, que trabaja para restaurar los sitios de entierro judíos en toda la región.

"El daño es muy extenso", informó el rabino Shimon Buskila

del Centro Mundial de Breslov. "Destruyeron la estructura que fue erigida recientemente."
Las imágenes del sitio proporcionadas por Oholei Tzadikim muestran el interior carbonizado de una pequeña estructura construida alrededor de la lápida. Una esvástica fue dibujada en tinta negra en el exterior de la estructura.
Las enseñanzas religiosas de Rabi Najman han inspirado a cientos de miles de seguidores en todo el mundo. Su tumba en la ciudad de Uman, en Ucrania es una de las más visitadas del mundo jasídico. ■ Aurora

 

Yo también soy judío

El pecado original, la mancha indeleble de la vergüenza y la ignominia en el corazón de Europa es el antisemitismo. El odio hacia los judíos ha formado parte de lo peor del acervo europeo en forma de guetos, expulsiones y asesinatos en masa (pogromos) hasta llegar a lo que los nazis denominaron la "Solución Final" al "problema judío".

Tras la barbarie de Auschwitz y demás campos de exterminio podría parecer que los europeos nos habríamos confabulado para que no volviese a surgir en nuestro territorio el fantasma del antisemitismo. Sin embargo, de nuevo Europa corre el peligro de ser una "tierra sin judíos". Acosados, humillados y ofendidos, los judíos tienen que soportar en muchas partes de la presuntamente civilizada Europa los insultos y vejaciones de aquellos que, llevados por un sentimiento de inferioridad ante la mayor riqueza y cultura media que posee la comunidad judía, quieren creer en imaginarias confabulaciones para dominar el mundo. Y es por ello que los judíos están abandonando rápidamente y en número creciente países como Rusia, Francia o Suecia para recalar en los dos únicos países en los que a día de hoy un hebreo puede sentirse razonablemente seguro: Estados Unidos y, claro, Israel.

En la actualidad se están publicando los Cuadernos Negros de Martin Heidegger, un extraordinario filósofo que, sin embargo, puso su gran talento al servicio del régimen nazi. En dichos escritos Heidegger caracteriza a los judíos como un pueblo sin raíces, calculador, falaz y felón, "destructores del Ser". El "antisemitismo metafísico" de Heidegger refleja de una manera sofisticada un prejuicio generalizado entre los racistas vulgares, lo que unido a la tradicional malquerencia cristiana contra los judíos, a los que acusan de deicidio y de negar el carácter mesiánico de Jesús, actúa como un veneno ideológico en mentes débiles y corazones corruptos.

Este acoso es lo que nos muestra el periodista sueco Peter Ljunggren en el documental Judehatet i Malmö ("Odio al judío en Malmoe", disponible en Youtube), en el que se pasea por la ciudad tocado con una kipá y luciendo una estrella de David. A ver qué pasa. Y lo que pasa es que es acosado, insultado y amenazado. Como toda la comunidad hebrea en el "paraíso" sueco, donde los judíos comprueban que lo peor no son los amenazas proferidas por los xenófobos sino que las autoridades hacen caso omiso a las denuncias, convirtiéndose en cómplices objetivos de los violentos. Ha llegado la hora de reactualizar el "Yo acuso" de Zola para denunciar a los acomplejados, envidiosos, resentidos y rencorosos antisemitas que detestan sobre todo el amor judío por la cultura y la abstracción. El genial Jorge Luis Borges, por el contrario, siempre lamentó no ser judío por eso mismo.

El antisemitismo se disfraza en Europa de antisionismo y está muy vinculado a inmigrantes de Oriente Medio que profesan un Islam radical. En este contexto, el Estado de Israel no es sino la cortina de humo perfecta para justificar este racismo antisemita, usando a los palestinos como la víctima perfecta en la que exorcizar su odio. Lo que sirve de excusa para la salida del armario de los antisemitas autóctonos. Por el contrario, el sueño europeo consiste en fusionar Atenas y Jerusalén, Sócrates y Moisés, el Logos y la Torá, sin que ninguno de ellos pierda su esencia, en una identidad cultural superior, más rica, armoniosa y poderosa. El centro de Europa, y por extensión de Occidente, se encuentra en el Vaticano, justo en el punto medio de la distancia que media entre el dedo derecho elevado por el griego Platón, en el fresco realizado por Rafael, señalando hacia la Verdad, y el brazo derecho alzado del judío Jesús de Nazareth, en la Capilla Sixtina pintada por Miguel Angel, impartiendo Justicia.

Afortunadamente, hay todavía una cantidad mayoritaria de judíos que se sienten europeos y están orgullosos de serlo a pesar de las persecuciones. De Maimónides a Gustav Mahler, pasado por Spinoza, Franz Kafka o Albert Einstein, los judíos han contribuido a construir el sueño europeo mientras que los antisemitas han tratado de destruirlo en una pesadilla nihilista. A más Zweig, menos Hitler. Y viceversa. Es necesaria una política de tolerancia cero contra los que propagan el odio contra los judíos. Para que no se haga realidad lo que desde Dinamarca, donde se ha realizado el último atentado contra una sinagoga, declara Max Mayer: "Preferiría trabajar como barrendero en Tel Aviv que vivir escondido en Dinamarca". Del mismo modo que tras el crimen contra la libertad de expresión en París (casi) todos nos manifestamos bajo el lema de "Yo también soy Charlie Hebdo", ante la marea negra de antisemitismo que nos ahoga, los europeos de toda condición religiosa, cultural y étnica tenemos el compromiso moral y el deber político de proclamar que "Yo también soy judío".

* Santiago Navajas, profesor de Filosofía y escritor.